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Padres y madres han tenido que buscar dónde dejar a sus hijos

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Ciudad de México.— A cuatro días de contingencia ambiental extraordinaria, las calles en las inmediaciones del Centro Histórico de la Ciudad de México lucen casi vacías y llenas de polvo.

En las aceras sólo se escucha el sonido de las escobas movidas al compás que le marcan los barrenderos, mientras alguna melodía que alguien en situación de calle emite en sus precarias condiciones, entre el ruido discreto de los automóviles que circulan en las primeras horas del día por las céntricas calles.

Algunos niños caminan de la mano de sus madres, quienes han tenido que buscar dónde dejar a sus vástagos porque desde el miércoles no hay clases en los niveles preescolar, primaria y secundaria debido a la fuerte contaminación que afecta a la metrópoli.

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A los dos millones 746 mil 818 de alumnos matriculados en este ciclo escolar en el sistema educativo de la capital, el segundo más grande del país, se sumaron los estudiantes y maestros de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quienes tampoco asistieron hoy a las aulas.

Los primeros días era todo risa y diversión, comenta una mujer que con bolso, mochila con dibujos animados y dos loncheras en mano, lleva a su hijo a casa de la abuela para poder ir a trabajar; “no queda de otra”, dijo con resignación al señalar que tuvo que levantarse dos horas antes para hacer el trayecto desde el Centro hasta el sur de la ciudad.

A diferencia de este jueves, hoy hay menos niños en las calles y en los sistemas de transporte público como el Metro y el Trolebús, al parecer otras tantas madres tomaron sus previsiones desde ayer y los dejaron donde pudieron; los niños descansan pero sus padres no, lamenta otra mujer aferrada a un tubo de un vagón del Metro.

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Ella dejó a sus dos hijas con su mamá desde el miércoles que se celebró el Día del Maestro pensando que las recogería esa tarde, pero ante la contingencia las menores siguen donde la abuela y hasta hoy que salga de su trabajo piensa ir a buscarlas, “no importa si llueve, truena o relampaguea”, al cabo que ya mañana es fin de semana.

Este viernes se aplica por tercer día consecutivo el doble Hoy No Circula y aun cuando se esperaría una mayor afluencia en el transporte público, el número de pasajeros es normal, aunque con un mejor avance en el Metro y menos personas que intentan subir a los vagones.

Así empieza el día, mientras los capitalinos esperan que, como aseguran las autoridades, este sábado las condiciones climáticas mejores y permitan la dispersión de los contaminantes "que tanto agobio han traído en los últimos días".

(Notimex)

ebv