Foto Cuartoscuro

La celebración de la Misa Crismal recuerda la institución del ministerio sacerdotal y la cura de almas

Felipe Monroy

Felipe Monroy

Ciudad de México.— Para ser “testigos creíbles del amor de Dios”, los sacerdotes católicos deben incluso “estar dispuestos a entregar la vida”, dijo el cardenal arzobispo de México, Carlos Aguiar Retes, a sus sacerdotes convocados en la Misa Crismal del Jueves Santo.

En la ceremonia se recordó y celebró la institución del ministerio sacerdotal y se realizó la solemne bendición de los óleos santos y del santo crisma para el acompañamiento espiritual de los fieles católicos de la capital de la República.

“Para ser como Jesús, testigos fieles... para cumplir la misión redentora... para ser testigos creíbles del amor de Dios Padre y estar dispuestos a separar el cuerpo y la sangre, es decir, dispuestos a entregar la vida, como el maestro Jesús”.

El arzobispo de México concelebró junto a los cabildos metropolitanos y de Guadalupe, sus obispos auxiliares, sus colaboradores de la Curia metropolitana y aprovechó la presencia del clero capitalino para dar un par de nombramientos.

Te puede interesar Obispos de México presentan compromisos al Papa para atender abusos

“Somos nosotros, los presbíteros y obispos, que en comunión hemos sido llamados para promover, impulsar, acompañar, y sostener, a la comunidad cristiana en el seguimiento de Jesús, el Maestro, y realizar el cumplimiento de las promesas divinas en nuestro mundo”, les dijo.

En el contexto de esta ceremonia, el cardenal Aguiar Retes recibió las cartas de aceptación de seis diáconos al orden presbiteral; se divulgó la creación del Consejo de Órdenes que investigará y estudiará los casos de promoción sacerdotal; y se designó al sacerdote Oscar Arias Bravo como director de Cáritas Arquidiócesis de México, y al sacerdote Luis Manuel Romero, responsable del Diaconado Permanente.

Te puede interesar Iglesia llama a "combatir la desolación"

Cáritas es la institución eclesiástica que proporciona apoyo material y espiritual a quienes más lo requieren, especialmente durante las emergencias.

Por la tarde el arzobispo presidió la misa “in cena Domini” donde se representa el lavatorio de pies. En esta ocasión, doce reclusos del sistema penitenciario de la Ciudad de México fueron trasladados a la Catedral para participar en la Misa, comulgar y recibir el lavado de pies de manos del cardenal Aguiar.

ebv