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No podemos tener buenas naciones, si no defendemos la vida: Alejandro Giammattei 

El actuar de Guatemala sobre la defensa de la vida, es un ejemplo para el mundo”, indicó el titular del ejecutivo.  

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Ciudad de México.- Fue a través de un video presentado en los trabajos de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), que el presidente de Guatemala Alejandro Giammattei, recordó que Guatemala es la “Capital Pro-Vida de Iberoamérica”, 

“Tenemos un país que aprende, que enseña y hace todo lo posible por respetar la vida desde su concepción hasta la muerte natural”, dijo. 

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Hoy somos testigos que Guatemala ha sido un faro de luz a las naciones.  

El actuar de Guatemala sobre la defensa de la vida, es un ejemplo para el mundo”, indicó el titular del ejecutivo de ese país centroamericano.  

“Se necesita ser muy valiente para defender el derecho a la vida y dejar claro que no existe el derecho humano al aborto”, al indicar que se eligió a Guatemala como capital pro-vida por las políticas del Gobierno. 

En estos trabajos de la CPAC que concluirán este sábado 19 de noviembre, que el Congreso guatemalteco aprobó el 8 de marzo la Ley para la Protección de la Vida y la Familia, que eleva de tres a 10 años la pena máxima de cárcel a “la mujer que causare su aborto o consintiere que otra persona se lo cause”. 

También, castiga con prisión de hasta 50 años al responsable de un “aborto o de maniobras abortivas efectuadas sin consentimiento de la mujer” y que causen la muerte de esta. 

Asimismo, la norma aprobada reformó el Código Civil para dejar en claro que “se prohíbe expresamente el matrimonio entre personas del mismo sexo” en Guatemala. Restringe además a los centros educativos la posibilidad de enseñar sobre diversidad sexual. 

Las bancadas legislativas impulsoras de esta ley señalaron en el texto que hay “grupos minoritarios de la sociedad guatemalteca” que proponen “modelos de conducta y convivencia distintos al orden natural del matrimonio y de la familia, los que representan una amenaza al equilibrio moral de nuestra sociedad y por ende un peligro para la paz”. 

ARH

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