En mayo las detenciones en la frontera EU-México fueron superiores a 140 mil migrantes

Jorge Francomárquez

Jorge Francomárquez

México.— En primeros meses del Gobierno del presidente López Obrador la relación bilateral México - Estados Unidos experimenta uno de los momentos más difíciles de los que se tenga registro en la historia reciente.

Este lunes desde Palacio Nacional, en la conferencia de prensa mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, el canciller Marcelo Ebrard, detalló en qué consistieron las negociaciones a través de las cuales se logró frenar la amenaza de Donald Trump de imponer un arancel del 5 por ciento generalizado a los productos mexicanos que se exportan desde México a los Estados Unidos.

Marcelo Ebrard explicó que se trató de una negociación de muchas horas, difícil y muy tensa porque la parte estadounidense subordinó la relación comercial al tema migratorio, por lo que uno de los principales objetivos que se consiguieron en la negociación fue separar las dos esferas para que sigan caminos independientes, “como estábamos hasta antes de la semana pasada”.

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Lo que provocó que esto ocurriese por parte de Estados Unidos fue el número de personas principalmente centroamericanos que están llegando a su territorio, y que en el mes de mayo, de acuerdo con el reporte de detenciones hechas en la frontera de los Estados Unidos con México, se dieron a conocer cifras superiores a 140 mil personas, tendencia que de no frenarse para fines de este año estarían llegando más de un millón 600 mil migrantes indocumentados a esta frontera.

Lo que estos aranceles implicarían es en primera instancia contravenir el Tratado de libre comercio que se encuentra en proceso de aprobación tanto en México como en Estados Unidos y en Canadá. Lo que de acuerdo con Marcelo Ebrard podría traducirse en una guerra comercial que se prevé generaría un incremento en el IVA de golpe del 10 por ciento en México e implicaría probablemente la pérdida de un millón 200 mil empleos, además de una caída en el Producto Interno Bruto de más de un punto.

¿Esto por qué razón? Porque primero sería un arancel del cinco por ciento, y luego ya habían marcado el 1º de julio como fecha para un incremento al 10 por ciento, lo que se convertiría en una crisis económica para nuestro país, detalló el Canciller mexicano.

Ebrard relató que el vicepresidente estadounidense Mike Pence, aseguró que la única manera que no hubiese aranceles era que México aceptara un acuerdo para ser tercer país seguro, o sea que las personas que buscan asilo en EU y que atraviesen por México tendrían que hacer la solicitud esperando en México sin llegar a Estados Unidos.

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La contrapropuesta mexicana para evitar esta medida fue anunciar que la Guardia Nacional va a cubrir también la frontera sur, esto con el objetivo de que en combinación con el Instituto Nacional de Migración, haya registro puntual de las personas que cruzan nuestro país.

En este sentido Ebrard aseguró que por seguridad de los propios migrantes no se puede tener transitando por México un flujo de millón y medio de personas sin saber cómo se llaman siquiera.

Con el objetivo de que las personas que ya iniciaron su trámite de asilo a Estados Unidos lo terminen, el Gobierno estadounidense pondrá en México personal para realizar estos trámites. Son aproximadamente 10 mil personas las que están pendientes de realizar este procedimiento.

¿Por qué no los deportamos? Porque respetamos el derecho de asilo. ¿Por qué los apoyamos? Porque respetamos el derecho de asilo”

En caso de que esto funcione México buscará plantear la necesidad de un sistema regional de distribución de responsabilidad en materia de asilo en el que tendría que participar la ACNUR, además de países como Estados Unidos, México, Guatemala, Honduras, Panamá y Brasil.

¿Por qué? Porque a Brasil llegan los (migrantes) extracontinentales; Panamá, porque ahí llegan cubanos y haitianos; Guatemala, porque ahí pasan los hondureños y salvadoreños. Es un sistema regional, puntualizó.

Ebrard manifestó su confianza en que las medidas propuestas tengan éxito, pero si no lo tienen, subrayó, sí vamos a tener que participar en una discusión de ese tipo, “no lo estoy ocultando”.

En consecuencia, detalló que habrá un período de 90 días para llevar a cabo estas medidas pero a los 45 días se acercarán nuevamente las partes para evaluar si hubo éxito o no y definir los pasos siguientes.