Connect with us

Análisis y Opinión

Atención plena como remedio a la locura

Avatar

Publicada

on

¿En verdad es el tiempo el recurso más valioso del cual disponemos los seres humanos? Si bien es importante, pienso que no es así. Aunque se trata de una idea ampliamente aceptada en la cultura de nuestra época, por mi parte propongo que el recurso más valioso, antes que el tiempo, es nuestra atención.

Me refiero a esa percepción consciente del entorno, la cual logramos por medio de nuestros sentidos y que, una vez internalizada, genera una actitud definida hacia las personas, las cosas y los acontecimientos. Por eso hay que preguntar: ¿a qué le estamos dedicando nuestra atención?

La pandemia provocada por el virus Covid-19 orilló al mundo y a las sociedades a volcarnos a lo digital. Ante la imposibilidad de encontrarnos físicamente, internet se convirtió en el espacio de convivencia social, educativo, de trabajo y de entretenimiento. En estos momentos, nuestra vida entera está en los espacios digitales.

La discusión sobre el valor de la atención comenzó hace tiempo cuando Thomas H. Davenport y J. C. Beck acuñaron en 2001 el término de ‘economía de la atención’. Sin embargo, desde los setenta Herbert Simon, premio Nobel de Economía, propuso que los seres humanos tenemos una capacidad limitada de atención, por lo cual nuestras decisiones las tomamos generalmente desde una racionalidad limitada y con información incompleta.

Recientemente Netflix publicó un documental, ‘The Social Dilemma’, en el que aborda al usuario de internet como un producto estudiado a profundidad por grandes corporaciones tecnológicas, cuya misión es mantener a las personas como usuarios cautivos para mantener su rentabilidad.

Los mexicanos sabemos de esto. De acuerdo con el Global Web Index 2019, nuestro país es el sexto lugar en consumo de internet en el mundo, y según la Asociación Mexicana de Internet, entre las principales actividades que hacemos en línea es el uso de redes sociales, entre las que destacan WhatsApp, Facebook, Instagram, YouTube y Twitter.

Si pasamos tanto tiempo en internet, si nuestra atención está volcada en lo digital, ¿en qué nos estamos enfocando y en quiénes nos estamos convirtiendo?

El confinamiento generó a muchas personas y negocios la necesidad de tener presencia profesional en línea. Miles de pequeñas y medianas empresas han tenido que improvisar su llegada a internet para seguir dando sus servicios. Además, dado que cada persona se ha convertido en su propia marca, se hace necesario estructurar de forma estratégica la digital. El mercado en internet, la oferta de consumo y contenidos, se ha multiplicado exponencialmente: ¿qué ver, a quién seguir, qué comprar?

Los tiempos actuales son de transformación, pero no desde la retórica política, sino desde la perspectiva humana. Nuestras sociedades están experimentando un cambio profundo de época. En lo que terminamos de transitar a aquella nueva etapa, ante la sobreoferta de consumo y contenido, aunado a las necesidades de comunicación que tenemos, las personas nos hemos convertido en adictos a las pantallas, lo cual está derivando en enfermedades mentales, como ansiedad o depresión.

Necesitamos detenernos un poco al ritmo ininterrumpido de nuestra vida digital. Requerimos espacios para desconectarnos. Ya no sólo para poner un alto a los discursos de odio y violencia que circulan en redes; no sólo detener el miedo y ansiedad que provoca la incertidumbre de una pandemia mundial que ha modificado para siempre nuestra historia.

Hay que parar para para hacer uso inteligente de las plataformas digitales, para discriminar el contenido que no nos nutre. Sobre todo, hay que detenernos para reenfocar nuestra atención.

El tiempo sigue pasando durante el confinamiento, la vida sigue ocurriendo. Eso no nos cambia. Lo que sí nos transforma es aquello a lo que damos atención, porque al hacerlo también le estamos empeñando energía vital en el proceso de internalización y, por ende, le dedicamos tiempo y recursos.

¿Cómo hacerlo? Vayamos más allá. Es necesario trascender la percepción que tenemos del entorno y que internalizamos por medio de los sentidos, porque ahí se encuentra un espacio íntimo al que todavía no llegan las grandes corporaciones que pelean por nosotros: la capacidad de decidir a qué le regalamos nuestra atención. ¿Cómo estamos haciendo uso de ese poder que tenemos? Esa pregunta hay que responderla desde lo íntimo, lo más profundo.

LEE Lamentos de un país roto



Dejanos un comentario:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Análisis y Opinión

Fuga de talento: ¿Cuál es la mejor estrategia para retener a los colaboradores?

Andrea Villamizar

Publicada

on

Los factores que influyen al momento de que un colaborador decide dejar su puesto son diversos. Hoy, con la incertidumbre laboral derivada de la pandemia y los cambios por el home office, el desconocer la importancia de retener a los mejores y no prevenir la pérdida del personal estratégico repercute directamente en los objetivos de las organizaciones, además de significar importantes pérdidas económicas y una baja en su productividad.

Si bien en las empresas, la gestión de talento humano concentra mayores esfuerzos en los procesos de atracción y selección, también es vital asegurar la permanencia y motivación de todos sus colaboradores; y esto se logra garantizando su continuo desarrollo, con oportunidades de crecimiento y el fortalecimiento de su carrera.

El uso de las herramientas tecnológicas y el análisis de datos, además de facilitar y mejorar diversos procesos, permiten conocer tanto los intereses como las necesidades de las personas. Enfocada a las relaciones humanas, la tecnología puede predecir fenómenos y ayuda a tomar decisiones informadas y objetivas, tras una óptima evaluación.

Como experto en transformación organizacional, Grupo Soluciones Horizonte detecta que la fuga de talento tiene relación directa con las decisiones conscientes tomadas respecto a la organización, con las estrategias implementadas y con la cultura de la misma. Asimismo, las nuevas generaciones valoran el trabajar en nuevas habilidades, el reconocimiento de los logros laborales y la consecución de metas personales juegan un papel fundamental para el cumplimiento de los objetivos de la compañía.

Aunque la toma de decisiones no puede evitar que se vaya el capital humano, sí logra influir en la disminución de ciertos porcentajes de movimientos, dependiendo del nivel de conocimiento que se tenga sobre cuáles podrían ser esas motivaciones para quedarse o salir de la compañía y de la evaluación constante de las características individuales.

Predecir la conducta humana es algo muy complejo, pero las empresas hoy pueden anticiparse y empezar a intervenir en aquellas causas que las herramientas tecnológicas le van a permitir identificar, a través de: centralizar la información, analizar con rapidez los datos, hacer comparaciones estimadas e intuir para la toma de decisiones.

En beneficio de la organización, tampoco hay que olvidar que los colaboradores consideran el tiempo y los recursos que se le invirtieron para contribuir a su bienestar, pero aquellas que descuidaron estos aspectos tendrán que trabajar arduamente para enfrentar la fuga de talento en la medida en que aumente la disponibilidad de oportunidades en el mercado laboral en el mundo post-Covid.

Fundadora y CEO de Grupo Soluciones Horizonte (GSH)
www.gsh.mx
www.gsh.com.co
www.linkedin.com/in/andrea-villamizar-giraldo/

Seguir leyendo

Análisis y Opinión

¿QUÉ HIZO LA SCJN?

Columna Invitada

Publicada

on

Por Ivette Laviada

Después de dos sesiones, los ministros de la Suprema Corte resolvieron la acción de inconstitucionalidad en materia de objeción de conciencia y muchos se estarán preguntando qué hicieron y cuáles serán sus efectos.

En palabras lisas y llanas: degradó a los profesionales de la salud que se nieguen a ejecutar ciertas acciones; el derecho de libertad de conciencia quedó restringido al plano personal y no podrá invocarse cuando de los intereses de los ministros se trate, perdón, quise decir de las mujeres que quieran un aborto.

Los ministros han proclamado un nuevo derecho humano, se lo sacaron de la manga ya que no se encuentra respaldado en ningún sitio, tan sólo en su dicho, el derecho de privar de la vida a un bebé en gestación si la madre quiere.

10 ministros se necesitaron para tirar el andamiaje legislativo del país que protege la vida desde la concepción, 8 ministros fueron suficientes para eliminar la objeción de conciencia cuando de aborto se trate.

Estamos ante un escenario inédito, en dónde los derechos humanos dejan de tener como fin la dignidad del ser humano y en su lugar se utilizan como medio para alcanzar fines muy particulares que responden a intereses globales.

Poco ha importado a la Corte resoluciones jurisprudenciales anteriores, tratados internacionales o nuestra propia constitución; sus argumentos han sido poco objetivos, carentes de imparcialidad más bien autoritarios y totalitarios para imponer sus intereses particulares que nos obliga a preguntar ¿a quiénes sirven? Porque nos queda claro que para ellos los ciudadanos de nuestra nación no son su prioridad ni la Constitución Política que han atropellado una y otra vez.

Hemos visto como se han doblegado a la agenda mundial abortista, acomodando sus argumentos a toda costa para favorecer esta práctica como legal en todo el país.

¿Cómo es posible que hayan pasado por alto la protección de la vida desde la concepción que expresamente se encuentra en el Pacto de San José en su artículo 4º? ¿Cómo es posible que hayan restringido la libertad de pensamiento, conciencia y religión del art. 18 de la Declaración de los Derechos Humanos? ¿o del artículo 24 Constitucional que va en el mismo sentido? Es inaudito, ya no sabemos que esperar de esta Corte.

Que para resolver las tres acciones recientes de inconstitucionalidad hayan declarado la supremacía del derecho de la mujer a decidir que dicho sea de paso como tal -no se encuentra- expresado en ningún sitio nos resulta increíble, que para respaldar dicha acción hayan ignorado que el nasciturus tiene los mismos derechos que su madre como cualquier ser humano, que le nieguen su condición de persona nos hace entender que para los ministros el ser humano en gestación es una cosa y no un ser humano merecedor de toda la protección del estado.

Con todo lo que ha pasado, los ciudadanos mexicanos nos tendremos que plantear la pregunta seria de si realmente vivimos en un país libre y soberano y empezar con la acciones para actuar en consecuencia.

Seguir leyendo

Te Recomendamos