Connect with us

Análisis y Opinión

Obispos en elecciones: cambiar o mantener el rumbo

Felipe Monroy

Publicada

on

Los obispos católicos de México se encuentran en un especial momento de discernimiento; a partir de este 8 de noviembre y los siguientes tres días se reúnen en el contexto de su tradicional Asamblea Plenaria semestral pero, en esta ocasión, para participar en las votaciones internas en las que se definen más de 80 puestos electivos tanto de gestión administrativa como de animación pastoral de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

Las condiciones pandémicas han obligado a que sólo participen en esta Asamblea Electiva los 126 obispos electores de los 175 pastores que residen en el país; la razón es evitar la concentración excesiva de personas y también limitar los viajes innecesarios (la reunión es en la Diócesis de Izcalli en el Estado de México pero los obispos literalmente provienen de todos los rincones de la República). Y, aunque en meses pasados se analizó a profundidad si el proceso electoral podría adaptarse a un modelo electrónico a distancia, los estatutos de la propia CEM no lo prevén.

Al igual que en el mundo civil, las elecciones eclesiásticas están traspasadas por varios perfiles a revisar pero esencialmente por la capacidad de representación, de servicio y de responsabilidad. Estas tres cualidades se someten a evaluación en estos días de los puestos ocupados por los obispos en las diferentes Comisiones y Dimensiones episcopales; pero siempre causa singular interés el futuro en las áreas operativas y ejecutivas del Consejo de Presidencia.

En el trienio que concluye 2018-2021 (y que, sin pretenderlo, se insertó en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador), los obispos puestos al frente en este Consejo de Presidencia fueron el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, como presidente;  el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, vicepresidente; el obispo auxiliar de Monterrey, Alfonso Miranda Guardiola, secretario general; el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, tesorero general; y los obispos de Zamora, Javier Navarro, y de Nogales, José Leopoldo González, como primero y segundo vocales.

Los estatutos facultan a los obispos a renovar su posición al frente del servicio para el que fueron electos por dos periodos consecutivos. En el Consejo de Presidencia, tanto el secretario como el tesorero general ya han cubierto dos trienios de trabajo por lo que se esperan nuevos perfiles episcopales que atiendan estas responsabilidades de suma sensibilidad en estos tiempos. Por otro lado, es altamente probable que el presidente de la CEM, Cabrera López, sea reelecto para un segundo trienio al frente del organismo, tanto para sostener el equilibrio de trabajo dentro del episcopado nacional como en la representación de la Iglesia católica ante el gobierno federal. Y, a pesar de la larga hospitalización del vicepresidente Garfias Merlos en meses recientes, gran parte del colegio de obispos parece quererlo sostener en esa posición por su vinculación con las autoridades en el proceso de pacificación y reconciliación nacional.

Hay que decir que todos los puestos en el Consejo pueden ser cambiados tras su primer trienio pero, en el espíritu fraterno, suele reservarse esta decisión casi exclusivamente a casos de gravedad; ya sea por enfermedad que imposibilite al obispo continuar con su servicio o por pérdida de confianza o molestia generalizada tras errores cometidos por el obispo responsable.

En estas elecciones, los obispos mexicanos definirán si mantienen el rumbo o si provocan algunos cambios que puedan considerar estratégicos. Por una parte, el episcopado ha venido trabajando desde 2016 un proyecto pastoral nacional que se confirmó en el 2018, cuya primera fase de operatividad ha correspondido a los titulares de este trienio que concluye y cuyo horizonte mira una década hacia el futuro, 2031-2033. En este terreno, es claro que la Iglesia mexicana tiene ya definida su perspectiva, su método, sus objetivos y compromisos; sin embargo, los cambios sensibles en el país tras el triunfo lopezobradorista, quizá obliguen al colegio episcopal a reconsiderar algunos ajustes en las siempre complejas relaciones interinstitucionales con el poder más que en el aspecto pastoral que se tiene bien definido.

No ha sido fácil la convivencia política de los obispos con los operadores y partidarios del régimen vigente; no sólo con funcionarios federales sino también con ejecutivos estatales o municipales, legisladores y ministros alineados al partido en el poder que, en el mejor de los casos se han mostrado cerrados al diálogo y en el peor, agresivos contra las instituciones religiosas. Lo mismo sucede cuando se ha buscado diálogo con las organizaciones identificadas como ‘la oposición’, puesto que sus obsesiones políticas obnubilan las posibilidades de servicio que pueden dar.

Y, a pesar de las dificultades, es claro que el gobierno federal, organizaciones sociales intermedias y las asociaciones religiosas deben cooperar respetuosamente frente a los desafíos harto conocidos en el país: pobreza, migración, seguridad, educación, salud y participación ciudadana.

Optar por la división y la polarización tendrá funestos resultados para fieles y ciudadanos por igual. A todos les vendría bien trabajar, para variar, alineando intereses y objetivos en bien del pueblo mexicano.

*Director VCNoticias.com

@monroyfelipe



Dejanos un comentario:

Análisis y Opinión

Un pontífice diplomático

Felipe Monroy

Publicada

on

Afectado por una intempestiva neumonía, Benedicto XV (Giacomo della Chiesa) compartía aquel enero de 1922 uno de sus principales anhelos sabiéndose inclinado en el umbral de su muerte: “Ya que ha sido señalado el amanecer de días mejores… nos es dado desear que a la promisoria aurora le siga pronto el luminoso mediodía de días más hermosos para la Iglesia y la sociedad civil”.

Aquel deseo no era menor ni ingenuo, este pontífice vivió plenamente involucrado en la llamada ‘Gran Guerra’ (‘terrible noche, oscura hora’, la llamaría) que nosotros conocemos como la primera mundial. Della Chiesa sólo tenía tres meses como cardenal cuando fue electo pontífice en medio de una guerra entre imperios y su misión parecía no tener otro objetivo que favorecer la paz mediante la estabilidad: “Por todos lados domina el temible fantasma de la guerra: apenas hay lugar para otro pensamiento en la mente de los hombres… Imploramos a reyes y gobernantes que consideren los ríos de lágrimas y de sangre ya derramados, y que se apresuren a restaurar a las naciones las bendiciones de la paz”, dijo en su primera encíclica a dos meses de iniciar su papado.

Y en su primer discurso navideño en 1914 (por fortuna conservado íntegro y con celo por la Santa Sede hasta en las interjecciones toscanas que profirió indignado), Benedicto XV expresó: “¡Deh! ¡Que caigan por tierra las armas fratricidas! ¡Que caigan finalmente estas armas ya demasiado manchadas de sangre! ¡Y que las manos de los que han tenido que tomarlas ahora vuelvan a las obras de la industria y del comercio, que vuelvan a las obras de la civilización y de la paz! ¡Deh! Que por lo menos hoy, los gobernantes y los pueblos escuchen la voz angélica que anuncia el don sobrehumano del Rey naciente, ‘el don de la paz’, y que manifiesten también esa ‘buena voluntad’ con las obras de justicia, fe y mansedumbre que Dios ha puesto como condición para el disfrute de la paz”.

La historia nos revela que ni estos ni varios subsecuentes llamados a la paz de Benedicto XV serían tomados verdaderamente en cuenta por los líderes de los imperios que, enfrascados en sus obsesiones por el control y la dominación de vastos territorios a través de las armas, los ejércitos y las alianzas, no alcanzaron a ver cómo se escapaba toda una era de entre sus manos.

El mismo Della Chiesa, limitado indudablemente por su contexto, tampoco advirtió esos cambios.

Forjó a todo un cuerpo de cardenales cuya función no fue otra que la de mantener canales diplomáticos entre los imperios a favor de la estabilidad y de la caridad entre los desastres de la guerra (Benedicto XV será recordado por su intensa gestión humanitaria a favor de los niños huérfanos y hambrientos, de los prisioneros de guerra y de los miserables víctimas de las economías de guerra); pero, si al inicio del conflicto el pontífice hablaba de ‘reinos y pueblos’; al final de sus días, y a pesar suyo, elevó preces por la ‘sociedad humana y la sociedad civil’.

La Gran Guerra rompió definitivamente los principios y mecanismos internos de los imperios tradicionales y abrió camino a la incipiente ‘sociedad de naciones’ con nuevas ideologías y fundamentos de gobierno. Sólo la voz del Papa, durante y después de los conflictos, urgió siempre a la unidad y a la adhesión a los principios cristianos como única respuesta frente a los males derivados de la tensiones entre los poderes; incluso en su encíclica ‘Pacem, Dei munus pulcherrimum’ (La paz, hermoso don de Dios) sigue advirtiendo lo frágiles que son los acuerdos si detrás perviven sentimientos de odio y enemistad.

Benedicto XV comprendió el fin de la guerra como una ‘promisoria aurora’ que requería poner manos la obra: “No ha habido época de la historia en que sea más necesario dilatar los senos de la caridad como en estos días de universal angustia y dolor; ni tal vez ha sido nunca tan necesaria como hoy día al género humano una beneficencia abierta a todos, nacida de un sincero amor al prójimo y llena toda ella de un espíritu de sacrificio y abnegación”.

Duró poco este deseo porque los tambores de guerra volvieron a sonar en todo el mundo. Pero justo hace cien años, deshechas y rehechas casi todas las fronteras, el primer pontífice que hizo de la diplomacia el mejor recurso para favorecer el bien común entre naciones y estados plurales, diversos y, sobre todo, seculares sintetizó el deber de las naciones modernas: “En efecto, no se trata sólo de aliviar a los pueblos de cargas ahora insoportables -que no es poca cosa- sino también -y lo que es más importante- de evitar en lo posible los peligros de nuevas guerras”.
Benedicto XV falleció el 22 de enero de 1922; fue extensamente reconocido como un artífice de la paz.

*Director VCNoticias.com
@monroyfelipe

Seguir leyendo

Análisis y Opinión

En cuarta ola de pandemia sigue omiso el gobierno para impedir avance de Ómicron

José Vilchis Guerrero

Publicada

on

Nigromante

En espera de que las autoridades del sector Salud anuncien medidas restrictivas para frenar el desmedido avance del virus Sars Cov2, que todavía paraliza actividades productivas, México reportó 44 mil 187 nuevos contagios por coronavirus el miércoles 12 de enero. Es la cifra más alta de contagios en el país en los dos años de emergencia sanitaria.

Ni en los aeropuertos se exigen pruebas de contagio a visitantes que han promovido la expansión del virus SarsCov2, ni en los estadios se reducen los aforos, ni en los centros comerciales se promueve la sana distancia, ni los gobernantes exigen ni observan en lo personal las medidas de uso de cubre bocas, sana distancia, uso de gel, lavado de manos ni confinamiento voluntario en caso de síntomas de contagio. Sí hay medidas sanitarias en cines, bibliotecas, teatros y plazas públicas.

El lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador dio positivo al hacerse una prueba inmediatamente después de su conferencia de prensa en Palacio Nacional donde estuvieron en riesgo de contagio los reporteros que abarrotaron el Salón Tesorería, aunque hubo sana distancia con el mandatario.

Al día siguiente fue sustituido en Palacio Nacional por el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández porque se contagió por segunda ocasión desde hace un año, en que ha insistido en no usar cubre bocas ni guardar la sana distancia con sus colaboradores. Tuvo cercanía con Tatiana Clouhtier, secretaria de Economía, quien reportó su contagio días antes luego de haber sostenido una reunión con el jefe del Ejecutivo en Palacio. El lunes la secretaria de Ecología, Luisa María Albores reportó en sus redes que también dio positivo y ambas secretarias junto con el Presidente de la República comunicaron que trabajarían a distancia.

Los reportes técnicos de la Secretaría de Salud impactan cada día a los aterrados mexicanos que forman largas filas en las afueras de clínicas y hospitales públicos y privados, en plazas y centros comerciales en busca de pruebas anti covid que en muchos casos resultan ser el requisito para justificar ausencias laborales. La angustia de los solicitantes es que son insuficientes las pruebas.

La recomendación es que ante cualquier síntoma de tos y estornudos constantes, así como temperatura, irritación de la garganta, flujo nasal o dolor muscular, se debe permanecer en resguardo en sus domicilios, con la certeza de que se trata de un posible contagio por Covid-19.

El fin de semana del 31 de diciembre al 2 de enero de este año y los primeros días siguientes cientos de vacacionistas nacionales, estadunidenses, canadienses, europeos y latinoamericanos sobre todo, sufrieron las de Caín en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y los de Cancún y otros centros turísticos la cancelación de decenas de vuelos sobre todo por parte de Aeroméxico y líneas canadienses que fueron superadas por la emergencia que dejó varados a los visitantes que sin ninguna restricción por parte de las autoridades abarrotaron playas y centros turísticos sin observar las medidas preventivas y sana distancia.

El caos se incrementó cuando ni las empresas aéreas ni las autoridades de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) supieron comunicar a los usuarios las problemáticas luego de que cientos de pilotos y sobrecargos fueron infectados y que por falta de personal administrativo se cancelarían los vuelos, de modo que tuvieron que pasar hasta una semana en las terminales aéreas varados, angustiados y pagando costos extra que no tenían previstos ante la burocracia oficial y empresarial. Aeroméxico anunció que recontratará a los que despidió en octubre de 2020 por la pandemia.

A la lista también se agregó Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, gobernador de Guanajuato, quien a través de su cuenta oficial de Twitter anunció que tras realizarse una prueba de COVID-19 confirmó haberse contagiado del virus. De igual forma se trata de la segunda ocasión en que se contagia. Por ese motivo en diciembre de 2020 estuvo hospitalizado en el municipio de Silao.

“Estimadas y estimados guanajuatenses, quiero compartirles que resulté positivo a #COVID19, atenderé las recomendaciones de salud y cumpliré con el aislamiento correspondiente”, publicó el mandatario estatal. Como en los casos anteriores, dijo que está observando las medidas de prevención pertinentes y continuará cumpliendo con sus responsabilidades de forma virtual a la distancia. Agradeció también a todos por el apoyo y comprensión recibida.

También por segunda ocasión este jueves 13 de enero reportó el empresario Ricardo Salinas Pliego que dio positivo a COVID-19. A través de su cuenta de Twitter, el empresario mexicano dueño de Grupo Salinas dijo que se “siente bien”, e hizo un llamado a no tener miedo y decir que “México no se puede detener”. En cuatro puntos describió su estado de salud: 1.-Acabo de dar positivo a COVID y me siento bien. 2. Hay que ser valientes y entender que a TODOS nos va a dar COVID… con o sin vacuna, no tengan miedo. 3. Vamos a luchar y aguantar, México no se debe detener. Y 4. Desde casa tendré más tiempo para estar aquí con ustedes .

Se trata de la segunda vez en que el dueño de Televisión Azteca, Banco Azteca y las tiendas Elektra contrae la enfermedad. La primera vez fue en octubre de 2020, cuanto también manifestó que no hay que tener miedo, porque todos nos vamos a contagiar.

Al inicio de esta semana el empresario expresó su interés por comprar el Banco Nacional de México (Banamex) luego de que Citigroup anunció que buscará desprenderse de la banca comercial en México para concentrarse en la banca institucional.

Como está visto, para el virus SarsCov2 no hay diferencia entre un presidente de la República, dos secretarias de Estado, gobernadores o empresarios. A todos nos va a tocar, según las predicciones, pero eso no impide que dejemos de observar las medidas preventivas y sanitarias. A cuidarnos todos.

La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx

Seguir leyendo

Te Recomendamos