En México el tráfico de pieles de animales exóticos se ha incrementado de tal forma que ya amenaza la biodiversidad del país

Jorge Francomárquez

Jorge Francomárquez

México.— En México el tráfico de pieles de animales exóticos se ha incrementado de forma importante, a tal grado que ya amenaza la biodiversidad del país.

De acuerdo con Ricardo Monreal Ávila, coordinador del grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República, en los últimos años, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente ha decomisado pieles de distintas especies, algunas en peligro de extinción.

Entre ellas se encuentran las de lagarto, iguana verde, víbora de cascabel, tortuga, zorro, cocodrilo, venado y oso negro.

En este sentido consideró que es urgente tomar medidas rigurosas para prevenir el comercio de la producción de pieles y sus aplicaciones, para erradicar la crueldad animal y garantizar la protección y bienestar de los animales.

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El senador Monreal destacó que Brasil, Estados Unidos, India, Noruega, Países Bajos y el Reino Unido son países que han legislado al respecto, y tienen marcos legales que protegen a los animales y prohíben su crianza con la finalidad de extraer su piel.

Monreal Ávila apuntó que es escandaloso que para confeccionar un solo abrigo se necesite, por citar algunos ejemplos, la piel de 300 chinchillas, de 60 visones, de 20 focas bebé o de seis leopardos.

Apuntó que la defensa de la vida no humana, particularmente de los animales, es una preocupación global emergente que requiere un marco jurídico adecuado para garantizarles una vida libre de cualquier tipo de barbarie. 

En este sentido consideró que es inaplazable que el Estado mexicano materialice esfuerzos encaminados a la protección de la vida no humana y el bienestar de los animales, estableciendo una base común sobre el principio universal de “respeto de los seres sensibles”.

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En este contexto presentó una iniciativa que propone reformar el artículo 122, de la Ley General de Vida Silvestre, para prohibir y considerar como infracción la importación, exportación y reexportación de ejemplares exóticos, sus partes y derivados con fines comerciales e industriales, así como su utilización para la producción de pieles y aplicaciones en la industria textil, del vestido y del calzado.

En un artículo transitorio se establece que los productores, fabricantes y comerciantes de dicha industria, que utilicen ejemplares exóticos, sus partes y derivados, tendrán como plazo hasta  2021 para retirar los productos respectivos del mercado.

La iniciativa fue turnada a las comisiones unidas de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático; y de Estudios Legislativos, Segunda de la Cámara de Senadores.