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Ciencia

Hacen en la UNAM unicel biodegradable de tamarindo

Emanuel Mendoza Cancino

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México.— Científicos del Instituto de Investigaciones en Materiales (IIM) de la UNAM descubrieron la elaboración de unicel biodegradable a través de la semilla de tamarindo. 

En un comunicado de la Agencia Comunicación y Desarrollo ID, el investigador Alfredo Maciel, señaló que dicho material consiste en una espuma que podría sustituir muchas aplicaciones del poliestireno expandido o unicel.

Indicó que las semillas de tamarindo pueden servir para producir unicel biodegradable, material que al estar en contacto con la humedad y las bacterias ambientales tienen la capacidad de degradarse en tres meses.

En ese sentido, puntualizó que “en la industria alimenticia las semillas de tamarindo son un desecho y podrían usarse para generar este componente; además con su producción se pueden obtener vasos y platos desechables biodegradables”.

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Con ello, añadió, sería posible la sustitución de la dependencia del petróleo, que podría derivar en la resolución del problema de contaminación con polímeros no degradables en el corto plazo.

Explicó que el material elaborado a partir de las semillas de tamarindo podría durar seis meses en anaqueles y luego de ser usado se degradaría a agua y dióxido de carbono, inocuos para los mantos freáticos.

En cuanto al proceso de laboratorio para la utilización de este insumo, refirió que científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realizaron una investigación durante tres años, para injertar químicamente la semilla del tamarindo en un polímero flexible similar al hule, el poliacrilato de etilo.

Refirió que aun cuando dicha investigación está en una etapa de desarrollo, los científicos mantienen esta innovación bajo registro de patente, aunado a que trabajan en el diseño de una planta piloto para producir este material en gran escala.

Maciel agregó que este material podría ser escalado a nivel industrial, sin embargo, se requieren esfuerzos para pasarlo del laboratorio a la industria, debido a que son necesarios recursos.

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El investigador detalló que de acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en 2016 se registró una producción de más de 42 mil toneladas de tamarindo.

emc



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Ciencia

El hongo negro no es nuevo en México: científicos

Emanuel Mendoza Cancino

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ESPECIAL

México.- En nuestro país existen reportes de mucormicosis -enfermedad conocida como hongo negro, de baja frecuencia y morbilidad- desde hace varios años, razón por la cual no se puede decir que “ya llegó a México” o que es de “nueva adquisición”.

Así lo consideraron Edith Sánchez Paredes y Laura Rosio Castañón Olivares, integrantes del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina (FM),

Este tipo de infecciones no son de reporte obligatorio; sin embargo, al revisar informes epidemiológicos, se observa que en un periodo de 12 o 15 años se registraron un máximo de 10 mil casos en la nación. Su frecuencia no es considerable, añadieron.

Al participar en la conferencia de prensa a distancia ¿Qué es el hongo negro?, Edith Sánchez Paredes, descartó que la infección se transmite de una persona a otra.

EL DIAGNÓSTICO EN SENCILLO

En su oportunidad, Castañón Olivares abundó que el diagnóstico del hongo negro es sencillo: se toman muestras de flema, fragmentos de tejido, exudados donde se identifica su presencia.

De ahí la importancia de hacer, desde un principio, análisis microscópico; el problema radica cuando el médico no sospecha la presencia de la mucormicosis y esto retrasa su diagnóstico y tratamiento.

La universitaria Edith Sánchez explicó que ese padecimiento es provocado por hongos microscópicos filamentosos que forman colonias de color blanco-grisáceo con una apariencia de pelusa.

Generalmente no causan daño, crecen en los alimentos como verduras, pan o carne, cuando están en proceso de descomposición.

En la punta tienen estructuras de reproducción llamadas esporangios, dentro de las cuales se encuentran cientos de esporas que se dispersan en el aire y que, en un momento dado, se pueden respirar.

VÍA CUTÁNEA Y RESPIRATORIA

La principal forma de infección es a través de la vía respiratoria al inhalar las esporas. Pero la inoculación también se puede dar por la vía cutánea, cuando se pegan a una lesión de la piel (herida o quemadura); o mediante la ingesta de alimentos, es decir, por vía gastrointestinal.

Sánchez Paredes recalcó que nos enfrentamos a estos hongos a diario, aunque no todas las personas desarrollan la enfermedad. En condiciones normales, con un sistema inmunológico adecuado, son inocuos.

Para que causen una infección se requiere la presencia de factores de riesgo: diabetes mellitus descompensada, es decir, pacientes sin control de sus niveles de glucosa; asimismo, cáncer, uso prolongado de esteroides, quemaduras o uso de drogas vía intravenosa, principalmente.

El hongo negro puede afectar la piel, mucosas, músculos, cartílagos y huesos. Una vez que se instala y causa la infección, puede diseminarse a cualquier parte del cuerpo. Se trata de una micosis de rápida evolución.

ALERTA A LOS SÍNTOMAS

“Una vez que el paciente comienza con los primeros signos y síntomas, en una semana podría tener afectación en todos esos tejidos y morir”, advirtió la especialista.

La mucormicosis puede ser rinocerebral, cuando provoca inflamación de la cara de manera unilateral, “caída” del párpado, dolor de cabeza, congestión nasal, lesiones negruzcas en la nariz o paladar, y fiebre: pulmonar, con tos, dolor de pecho y dificultad para respirar; y gastrointestinal, con dolor abdominal, náuseas y vómito y hemorragias gastrointestinales.

Edith Sánchez resaltó que la mortalidad de la enfermedad es alta. Se considera que es de aproximadamente 90 por ciento, sobre todo en quienes no son diagnosticados a tiempo y, por lo tanto, su tratamiento es inadecuado.

Sí hay tratamiento

Para atender el padecimiento, explicó Castañón Olivares, se administra Anfotericina B que, en algunas ocasiones, se acompaña de Fluconazol, ambos antifúngicos que tienen una buena efectividad. A veces se requiere limpieza quirúrgica, porque el hongo va dejando tejido muerto.

La especialista aclaró que esta micosis no es la más frecuente entre pacientes con COVID. Existen otros hongos, como Aspergillus, que han reportado mayor número de casos. Empero, mucormicosis llama la atención por la mortalidad que registra.

Al respecto abundó que si es el caso, a la diabetes de un paciente hay que agregar la inmunosupresión que provoca la presencia del coronavirus SARS-CoV-2; eso abate aún más sus defensas, lo que permite el crecimiento del hongo.

El hongo negro se presenta en pacientes hospitalizados en estado de salud muy grave, es difícil que una persona que vemos en la calle lo desarrolle.

Pero en caso de que una persona diabética -quien no se apega a su tratamiento- presentará inflamación en la cara o lesiones necróticas (de muerte de tejido), flemas o escurrimiento nasal con sangre, hay que acudir al hospital para que se haga el diagnóstico y se instaure el tratamiento.

Aunque la enfermedad se cura, refirieron las expertas, puede dejar secuelas estéticas (por pérdida de uno o los dos ojos, por ejemplo) o afecciones a nivel del Sistema Nervioso Central, concluyeron.

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Ciencia

El plátano podría estar en extinción…

Emanuel Mendoza Cancino

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DE PIXABAY

México.- “El plátano es la cuarta fruta más cultivada del planeta y estamos a tiempo de ayudar para que lo siga siendo”, advirtió Gert Kema, uno de los fitopatólogos con más experiencia en el estudio del plátano y quien ha emprendido una cruzada científica para salvarlo de una enfermedad nueva en América Latina. 

Esta fue una de sus declaraciones durante la Global Fruit Latam, que de manera virtual llegó a 70 países y donde participaron expositores, productores de frutas y hortalizas, conferencistas, patrocinadores, especialistas y empresarios del sector, líderes y expertos, visitantes y público en general. 

En la cruzada para regenerar el cultivo del plátano el enemigo se llama TR4, un hongo cuyo nombre común es fussariun wilt tropical (que se traduce como hongo de marchitez tropical) y que hasta ahora se ha combatido con las tradicionales fumigaciones con insecticidas.

“Todo mundo sabe que cuando hay una pandemia, siempre hay personas que la niegan o señalan que ya tienen una solución. Lamentablemente casi siempre su remedio radica en fumigar con productos tóxicos, lo que genera nuevas cepas de fussarium wilt cada vez más resistentes.

El fruto más cultivado del mundo

Gert Kema, actual director del Laboratorio de Fitopatología de la Universidad de Wageningen, Países Bajos, mostró la importancia global del plátano, cuyas plantaciones abarcan regiones desde Asia hasta América Latina, lo que ha convertido esta fruta tropical en la más cultivada en el mundo.

Su propuesta radica en una nueva manera de combatir el hongo, la cual ha resultado mucho más eficiente que los venenos químicos.

“Hablamos de agregar ciertos tipos de biomasa (material orgánico) al suelo y cubrirlo con plástico para matar las esporas, ya que el material se descompone y libera gases tóxicos a las bacterias y hongos; de esa manera la tierra queda libre de la enfermedad”, explicó durante la Global Fruit Latam.

Se trata de un foro internacional, transmitido al mundo a través del Digital Virtual Center de OMA Media.

En cuatro años, este investigador ha formado un equipo internacional de trabajo con el que ha realizado ensayos en Filipinas, donde se demostró que su técnica redujo significativamente la cantidad de  esporas que provocan la pandemia.

Un hongo asiático

Kema y su equipo documentaron que el hongo se originó en Asia y ha comenzado a expandirse hacia el oeste. Este rastreo fue posible gracias a un método similar al que se ha utilizado para la actual pandemia de coronavirus. 

“Usamos un diagnóstico molecular con pruebas PCR para saber si realmente es TR4 o no. Antes el diagnóstico nos hubiera tomado tres meses, pero ahora contamos con una lectura más rápida, debido a que en tiempos de Covid todo mundo sabe qué es una PCR”. 

La alerta para América Latina es que muchos países son grandes productores de plátano, desde Brasil hasta Colombia y por supuesto, México, donde el plátano es actualmente la fruta tropical más cultivada, con una producción anual de más de 2 millones de toneladas. 

Gert Kema recuerda que hace 50 años ya hubo una pandemia de plátano (originada en Honduras por el Fussarium TR1) que obligó a las plantaciones del mundo a abandonar tierras y buscar nuevos lugares donde cultivar esta fruta. 

El investigador propone que la industria acepte el reto de dejar de combatir el TR4 con insecticidas (cuyo uso provoca que el hongo genere mayor resistencia) y ensayar nuevas técnicas como la desarrollada por su equipo. 

Cabe añadir que durante la Global Fruit Latam también se abordaron temas como cambiar de óptica cuando hablamos de cómo se alimentará el mundo en los próximos años; edición genética y agtech, es decir la optimización de cultivos; biodiversidad, nutrición basada en el microbioma, inteligencia artificial, proteínas alternativas 2.0, etcétera.

Al mismo tiempo se anunció la Global FOOD Latam, que también se realizará de manera virtual, en noviembre de 2021.

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emc

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