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Deportados Brand: la marca que lucha contra Trump y el olvido

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Ciudad de México. — Deportados Brand es la marca de playeras que pretende plasmar la difícil realidad de los paisanos que regresan a nuestro país y sólo encuentran la demagogia y discurso oficial, que no tienen un albergue, ni empleo, ni acceso a la salud, educación o vivienda. También tienen frases de repudio al gobierno de Donald Trump.

Al norte de la Ciudad de México, cinco mexicanos deportados en la era Trump conjuntan esfuerzos para sobrevivir del diseño, impresión y venta de playeras, tazas, gorras y bolsas, todas con mensajes alusivos a la migración, deportación y dreamers.

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“Deportados Brand. 100% Mexicano” acompañado del escudo del águila de Hecho en México; Deportados pero no Derrotados”; o la frase “Bad Hombre” con la imagen de un Donald Trump con sombrero de charro; “Todos Somos Puerta N” en alusión a la salida del Aeropuerto de la Ciudad de México por donde los deportados llegan al país y se encuentran prácticamente en el abandono, sin ninguna autoridad que los reciba, que los oriente.

En llamativos colores, con diseños originales, son los textos de las playeras que “Deportados Brand” diseña y vende en la capital del país y que a cinco mexicanos que vivieron por más de una década en Estados Unidos les ha permitido no sólo sobrevivir, sino apoyar a cientos de paisanos que regresan a un país que ya no conocen, donde ya no tienen familia y en donde las autoridades no los apoyan.

Ana Laura López, quien vivió 16 en Chicago y era activista; Eleazar vivió 13 años en Wisconsin, donde trabajó como cocinero; Adán vivió 16 años en Las Vegas y trabajo como mecánico; Gustavo, 16 años en Washington era trabajador de la construcción; Diego Miguel María, vivió 18 años en Atlanta donde laboró como operador de montacargas. Todos deportados en la era Trump y ahora emprendedores con “Deportados Brand”.

Diego Miguel María comenta la historia de este esfuerzo de un grupo de deportados: “Somos cinco personas que dependemos de este proyecto, tenemos un taller de serigrafia con el que elaboramos camisetas. Empezamos vendiendo dulces y después elaboramos playeras para nosotros, para identificarnos. Nos dimos cuenta que a la gente le gustaban más las playeras que los dulces”.

Reconoce que uno de los únicos apoyos oficiales fue que la Secretaría del Trabajo les donó la maquinaria y “nos las regalará si tenemos un año con este proyecto”.

“Es un trabajo para que en caso de que nuestros hijos, nuestras familias vengan, tengan un lugar digno para llegar a México”, señala Diego Miguel.

Agrega que todos los mensajes en las playeras, tazas y bolsas buscan reivindicar los derechos de los migrantes, de los deportados. “La mayoría de quienes nos compran las playeras les explicamos de qué se trata el proyecto. Hay mucha gente que pasa lo mismo que nosotros, pero muchas historias se quedan en la oscuridad”.

Ana Laura, agrega “Deportados Brand surge también en base a una necesidad de nosotros porque la mayoría de este colectivo ya no somos jovencitos, sino adultos. No somos dreamers y desgraciadamente a nuestra edad no se consigue trabajo aquí en México”.

A la par de ser un medio para su sostenimiento económico, “Deportados Brand” cuenta con un pequeño albergue, construido en un tapanco del taller de serigrafía, donde se da hospedaje a los migrantes deportados que no tienen familia en la Ciudad de México.

“No hay seguimiento en lo que pasa con los deportados y nos unimos para crear un grupo. Empezamos a ir al Aeropuerto a recibir a los deportados porque no había ninguna autoridad para recibirlos. Llegan tres aviones a la semana con 135 personas cada uno. Les damos un recibimiento cálido y solidario, por la ausencia de familia, les prestamos el teléfono, los acompañamos al Metro, que tramiten su acta de nacimiento o credencial de elector, ello sin ningún fin de lucro”.

Comenta Ana Laura, quien tiene tres hijos en Chicago y dos están con ella en la Ciudad de México. “A los deportados que no tienen familia o lugar donde quedarse les damos hospedaje. Todo ello se mantiene con la venta de playeras”.

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El Colectivo “Deportados Brand” busca ser esa familia que reciba a los deportados en la Ciudad de México. “Les brindamos apoyo a la gente, lo más básico, como prestarles el teléfono para localizar familiares, como ayudarlos a llegar al Metro a una dirección y gente que no tiene a nadie aquí en México. Ahora también viven aquí con nosotros y esto es también un pequeño albergue”.

Reconoce que cuando llegó a la Ciudad de México en calidad de deportada se sintió, como el resto de sus compañeros, derrotada, abandonado, después de más de una década de vivir en Estados Unidos. Sin embargo, con el paso de las semanas y al juntarse en este colectivo se dieron cuenta que podían no sólo sobrevivir, sino también apoyar a otros repatriados y por eso idearon la frase que plasman en sus playeras: “Deportado, pero no Derrotado”.

www.theexodo.com

agch

 

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