Mundo
¿Por qué olvidamos nuestra infancia? Nueva investigación de Yale lo explica

Estados Unidos.- Si alguna vez has intentado recordar tu primer cumpleaños o el sonido de la voz de tu madre cuando eras un recién nacido, probablemente te has encontrado con un vacío absoluto. Este fenómeno, conocido como amnesia infantil, ha desconcertado a científicos y psicólogos durante décadas.
Un reciente estudio de la Universidad de Yale, publicado en la revista Science, desafía la idea de que los bebés no pueden formar recuerdos debido a la inmadurez de su cerebro. En cambio, sugiere que estos recuerdos podrían almacenarse, pero volverse inaccesibles con el tiempo.

¿Por qué los recuerdos infantiles desaparecen?
Aunque los bebés pueden crear recuerdos, estos parecen perderse con el tiempo. Existen dos hipótesis principales para explicar este fenómeno.
La primera sugiere que los recuerdos infantiles no se consolidan en la memoria a largo plazo y simplemente se desvanecen. La segunda, más intrigante, plantea que estos recuerdos permanecen en el cerebro, pero resultan inaccesibles en la adultez.
“Los estudios en animales indican que la amnesia infantil es un problema de recuperación, no de almacenamiento”, señala el investigador principal, Nick Turk-Browne.
Además agregó que es cierto, los recuerdos de los primeros años de vida podrían estar ocultos en el cerebro, aunque no podamos acceder a ellos concientemente.
El estudio también distingue entre dos tipos de memoria en los bebés:
Memoria episódica: Permite recordar eventos específicos, como un cumpleaños o un paseo.
Memoria de aprendizaje estadístico: Se basa en patrones y reglas generales del entorno, como la estructura del lenguaje o el reconocimiento de rostros familiares.
Según Turk-Browne, la memoria de aprendizaje estadístico se desarrolla primero, ya que es esencial para la evolución del lenguaje y la percepción del mundo.
Una de las preguntas más fascinantes es si los recuerdos perdidos pueden recuperarse. Algunos experimentos sugieren que los niños pequeños pueden recordar eventos tempranos si se les presentan pistas adecuadas, como imágenes o videos de su infancia.
Investigaciones en curso en Yale han encontrado que los niños en edad preescolar pueden reconocer grabaciones tomadas desde su propia perspectiva cuando eran bebés. “Los resultados iniciales indican que estos recuerdos pueden persistir hasta la edad preescolar antes de desvanecerse por completo”, explican los científicos.
Si esta hipótesis es correcta, la memoria infantil no desaparece totalmente, sino que queda bloqueada por mecanismos cerebrales aún desconocidos.
ARH