México.- En su editorial dominical el semanario católico Desde la Fe, destacó que las elecciones del pasado 4 de junio efectuadas en cuatro estados del país, revelaron por un lado la pluralidad política que provoca que los cargos de elección popular se ganen ahora por estrechos márgenes en el porcentaje de votos, de tal manera que ningún candidato puede salir a declarar el triunfo, rotundo, contundente, legal e inobjetable.

Aseveró que los resultados señalan cómo las preferencias demuestran la necesidad de renovaciones auténticas para que la alternancia permita rectificar la vida democrática de México que se ve enriquecida por las diferentes opciones políticas.

Explica Desde la Fe que no obstante, por otro lado, las elecciones revelan profundos vicios arraigados de una democracia que se supone madura, pero que en los hechos condiciona la libertad vencida por la manipulación. Las preferencias políticas se convierten en mercancía fácilmente usable y desechable, un electorado manipulable, cuya pobreza es la mejor arma que se ha aprovechado para asestar un disparo a fin de aniquilar la libertad y coaccionar la voluntad de millones.

Durante las campañas explicó el diario la frenética e infatigable pasarela de funcionarios de la administración pública entregando tarjetas, beneficios o emolumentos en especie que podrían ser flagrantes delitos electorales.

"Nuestra democracia se está convirtiendo en la competencia por el voto de los pobres y hambrientos a quienes siempre se le ha regateado lo que por derecho les corresponde".

En algunos casos los apoyos de los diversos programas de desarrollo social en tiempos electorales, quedan bajo la discrecionalidad y voluntad del secretario titular del ramo impidiendo su agilización y reparto expedito o bien firman parte de una caja chica para lograr la victoria en las urnas.

Igualmente, se cuestiona la efectividad de las fiscalías especializadas  para atender delitos electorales. En cada proceso electoral, los agraviados presentan cientos de denuncias sin que se conozcan los resultados concretos de las indagatorias ni si de la probable responsabilidad se dieron castigos ejemplares para inhibir la comisión de cualquier delito electoral.

De acuerdo con la FEPADE, en los procesos de los cuatro Estados se iniciaron casi 700 investigaciones; sin embargo, no tenemos mayores resultados al respecto.

Finalmente el semanario advierte que se va dicho que el panorama electoral 2017, servirá de termómetro para el proceso 2018 donde los mexicanos elegirán al Presidente de la República y se renovará en su totalidad el Congreso de la Unión. Por lo que dice será la regresión al pasado más absolutista empañado por el fantasma del fraude más escandaloso.

emc