El presidente de Bolivia, Evo Morales, advirtió ante la ONU que las políticas convencionales de gestión internacional del agua crean tensiones entre pueblos

Naciones Unidas.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, advirtió este martes ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que las políticas convencionales de gestión internacional del agua crean tensiones, por lo que llamó a buscar nuevos enfoques de cooperación global.

En una sesión dedicada al tema de diplomacia preventiva y aguas transfronterizas, Morales destacó que “las políticas tradicionales en la gestión del agua y los efectos del cambio climático han expuesto una crisis que genera nuevas tensiones locales, regionales y globales”.

En su calidad de presidente mensual del Consejo de Seguridad, Morales indicó que estas tensiones “ponen en riesgo la estabilidad, la paz y la seguridad de las naciones”.

Te puede interesar: Sequía amenaza a Centroamérica

Morales señaló que la crisis del agua es una de las grandes amenazas que enfrenta la vida en el planeta, por lo que pidió que el sistema de la ONU redoble esfuerzos para abordar posibles conflictos que pudieran emerger por la gestión de fuentes de agua transfronterizas.

Destacó que el aprovechamiento del agua debe “fundarse en oportunidades de colaboración, integración y cofraternidad entre los pueblos, no de conflictos sobre su naturaleza, propiedad o uso”.

De acuerdo con la ONU, existen en el mundo 276 cuencas de agua transfronterizas, de las que 46 se encuentran en América del Norte y 38 en Sudamérica. Asimismo, 256 del total de cuencas son compartidas por dos, tres o cuatro países, y 20 cuencas son divididas entre cinco o más naciones.

La intervención de Morales sucede en medio de la mayor crisis por falta de agua que Bolivia atraviesa en los últimos 25 años, de acuerdo con el propio ministerio del Desarrollo Rural de ese país.

La escasez de agua potable en Bolivia afecta a cinco de los nueve departamentos del país, lo que ha obligado a las autoridades a racionar el uso de este líquido incluso en algunas zonas de la capital, La Paz.

En su intervención, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, manifestó que está previsto que la demanda de agua dulce aumente más de 40 por ciento de aquí a mediados de siglo.

Entonces, para el año 2050, al menos una de cada cuatro personas vivirá en un país en el que habrá escasez crónica o recurrente de agua dulce, lo que aumentará tensiones internacionales, de acuerdo con la ONU.

Te puede interesar: Sequía provoca éxodo masivo en Somalia

“A falta de una gestión eficiente de nuestros recursos hídricos, corremos el riesgo de que se intensifiquen los conflictos entre comunidades y sectores, e incluso de que aumenten las tensiones entre países”, afirmó Guterres.

En ese sentido, el titular de la ONU aseguró que la ONU promueve de manera activa la mediación y el diálogo como herramientas eficaces para prevenir y resolver controversias sobre el agua y otros recursos naturales.

“Estamos dispuestos a participar en la diplomacia preventiva y promover el diálogo y la mediación sobre los recursos naturales y otros temas donde sea necesario y cuando sea necesario”, enfatizó Guterres. (Notimex)

refm