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Ciencia

El error más común en casa: confundir la influenza con un resfriado leve

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Ciudad de México.- Un estornudo aislado puede parecer inofensivo, pero no todos los cuadros respiratorios son iguales, por lo que reconocer las diferencias a tiempo entre un resfriado o una gripe más grave como la influenza, puede evitar complicaciones.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la influenza es una infección respiratoria aguda causada por un virus que se transmite con facilidad y puede provocar enfermedad grave, especialmente en grupos vulnerables.

En contraste, el resfriado común suele ser más leve y autolimitado.

“La influenza se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, tos seca y malestar intenso”, alertó la OMS, a través de una ficha informativa.

Síntomas que ayudan a distinguir un resfriado de la influenza

El resfriado suele comenzar de forma gradual. La congestión nasal, el escurrimiento, los estornudos y el dolor leve de garganta son los signos más habituales. Rara vez genera fiebre alta o dolores musculares incapacitantes.

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“La influenza no es un resfriado fuerte; es una enfermedad respiratoria que puede causar fiebre mayor a 38 grados, dolor muscular intenso, cansancio extremo y complicaciones graves”, destacó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a través de un comunicado.

Además de la fiebre, la influenza suele provocar escalofríos, sudoración, dolor de cabeza persistente y tos seca. La fatiga puede durar varios días e incluso semanas, aun cuando otros síntomas disminuyen.

Grupos con mayor riesgo ante la influenza

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha reiterado que no todas las personas enfrentan la influenza con el mismo nivel de riesgo.

“Los niños pequeños, las personas adultas mayores, las mujeres embarazadas y quienes viven con enfermedades crónicas tienen mayor probabilidad de desarrollar complicaciones asociadas a la influenza”, dejó en claro la OPS a través de una alerta epidemiológica emitida desde Washington.

Entre estas complicaciones se encuentran la neumonía, la bronquitis, las infecciones de oído y la descompensación de enfermedades como diabetes, asma o padecimientos cardiacos. Por ello, la identificación temprana de los síntomas no es un asunto menor.

Cuándo buscar atención médica inmediata

El resfriado común rara vez requiere valoración médica. Sin embargo, la influenza puede evolucionar rápidamente.

La Secretaría de Salud del Gobierno de México, alertó a través de un comunicado, que se debe acudir a una unidad médica si hay “dificultad para respirar, dolor en el pecho, confusión, vómito persistente o fiebre que no cede”.

En niñas y niños, las señales de alarma incluyen respiración acelerada, labios o uñas azuladas, llanto sin lágrimas, somnolencia excesiva o rechazo total a líquidos.

La OPS también insiste en que los síntomas que mejoran y luego reaparecen con mayor intensidad pueden ser indicio de una complicación secundaria.

Tratamiento y autocuidado según cada cuadro

El manejo del resfriado se basa en reposo, hidratación y control de síntomas. En la mayoría de los casos, el organismo se recupera por sí mismo en pocos días.

En el caso de la influenza, el tratamiento depende del estado de salud de la persona.

“Los antivirales están indicados principalmente para personas con factores de riesgo o cuadros graves, y deben administrarse bajo prescripción médica”, señaló personal del IMSS en conferencia de prensa.

El uso indiscriminado de antibióticos no es efectivo, ya que tanto el resfriado como la influenza son causados por virus. Esta práctica, advierte el Sector Salud, contribuye a la resistencia antimicrobiana.

Prevención que comienza en casa

La vacunación anual contra la influenza sigue siendo la principal medida preventiva. La Secretaría de Salud recordó que la vacuna “reduce hospitalizaciones y defunciones, especialmente en población vulnerable”.

A ello se suman medidas cotidianas: lavado frecuente de manos, ventilación de espacios cerrados, cubrirse al toser o estornudar y evitar acudir a lugares concurridos cuando hay síntomas respiratorios.

La OPS enfatizó que la vigilancia debe mantenerse durante todo el año, no solo en invierno, debido a la circulación constante de virus respiratorios.

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GDH

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