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Salma Hayek lleva probadita de la Navidad mexicana al Festival de Toronto Salma Hayek lleva probadita de la Navidad mexicana al Festival de Toronto

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Salma Hayek lleva probadita de la Navidad mexicana al Festival de Toronto

Lució un vestido de ensueño

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Toronto, Canadá.- La película El sabor de la Navidad, producida por Salma Hayek, tuvo su estrenó mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto, la noche del 13 de septiembre en el Royal Alexandra Theater, como parte del programa de presentaciones especiales.

Se sumaron a Salma Hayek Pinault en la alfombra roja del estreno, José Tamez, su socio productor de Ventanarosa Productions, el director del filme Alejandro Lozano (“Matando Cabos”) y los productores ejecutivos Billy Rovzar y Jennevie Olivieri-López.

Mariana Treviño, Andrés Almeida, Armando Hernández, Juan Carlos Medellín, Mónica Dionne y Marco Treviño protagonizan esta comedia romántica de Navidad.

El sabor de la Navidad fue dirigida por Alejandro Lozano con guion de Tamez.

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¿De qué trata El sabor de la Navidad?

Presenta tres historias paralelas en torno a las celebraciones navideñas en la Ciudad de México, las que se entrelazan al final de la película. En la primera historia, una hija enemistada de su familia busca la reconciliación. En la segunda, dos amigos ponen su amistad a prueba cuando empiezan a trabajar y compiten como Papá Noel en el parque Alameda Central. En la tercera, una chef solitaria que prepara cenas de Navidad para otras familias enfrenta lo que siente por su auxiliar de cocina.

El sabor de la Navidad, producida por la compañía de Salma Hayek, Ventanarrosa, en colaboración con TelevisaUnivisión, estará disponible en ViX en noviembre próximo.

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Cine

Vicenta María fue una mujer visionaria: Cristina González, protagonista de “La sirvienta”

La película ya está en cines

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la sirvienta

Ciudad de México.- Cuando el cineasta Pablo Moreno y los productores del estudio español Bosco Films, invitaron a Cristina González del Valle como protagonista de la película La sirvienta, sobre la vida de Santa Vicenta María López, quien se convertiría en la fundadora de la Congregación de Religiosas de María Inmaculada, la actriz no conocía su historia, pero se sintió tocada por ella y en algunos aspectos se identificó con esta ejemplar mujer.

Vicenta María fue una mujer visionaria, adelantada a su tiempo, nació en Navarra, al norte de España, en el siglo XIX, en esa época luchó por los derechos y dignidad de las mujeres, y ayudó a aquellas sin hogar, sin trabajo y sin medios para subsistir, a encontrar su propio camino y salir adelante en distintas ocupaciones. Ya como religiosa se las ingenió para tener una casa en la que refugió a estas mujeres, y se convirtió así en la fundadora de la Congregación de Religiosas de María Inmaculada.

Como Vicenta María, Cristina llegó del norte de España a Madrid, para buscar trabajo y labrarse un lugar, tuvo muy poco tiempo para conocer su historia y preparar el personaje en La sirvienta, nos platicó la actriz en entrevista con Siete24 desde Madrid.

“El director, Pablo, me dio una semana para preparar el texto, antes del casting, y si estamos hablando que se trata de un personaje histórico de hace casi 200 años. Yo no conocía nada de ella y cuando puse en Google Vicenta María casi me caigo para atrás, pero ha sido maravilloso, el personaje sin duda fue un reto, porque era muy alejado de mí, y es el que más he disfrutado, es un personaje lleno de matices, con una bondad infinita”.

CRISTINA GONZÁLEZ

La película La sirvienta contó con la asesoría permanente de las hermanas religiosas de María Inmaculada, quienes albergaron a Cristina durante tres días en el convento, para apoyarla con dudas sobre la personalidad de la santa, mirara su habitación, sus dibujos, y después durante el rodaje.

“Vicenta María se planteó un futuro para estas chicas, ella era una visionaria, una mujer adelantadísima a su época, y se le ocurrió que tenía que formarlas para que tuvieran una vida mejor; las enseño a leer, a escribir, sumar y restar, y les enseño labores domésticas”.

CRISTINA GONZÁLEZ

Cristina nos habló también de lo que le dejó el personaje de María Vicenta en La sirvienta, pues antes de que se lo ofrecieron ella estaba a punto de abandonar Madrid ya que no había logrado cumplir sus sueños, y dos siglos después, Vicenta María también llegó a salvarla.

“Me quedo con la pasión incansable que le ponía a todo, esa lucha cotidiana, que yo trató de aplicar en mi día a día, porque hay algunos días que te dan ganas de abandonar todo, sobre todo en la profesión que tengo, que es preciosa pero muy inestable, es dura. Desde que interpreté a Vicenta María yo creo que esa lucha va conmigo”.

cristina gonzalez

TE CONTAMOS: ¿DE QUÉ TRATA LA SIRVIENTA?

Finalmente la protagonista nos dijo que por sus valores, la película es ideal para el público joven.

“Me parece que está enfocada a los jóvenes, pues hoy en día me parece que faltan muchos valores, ayudar al otro en cualquier ámbito de la vida, nos falta ser un poco más empáticos con el otro. Me gustaría que esta medicina para los jóvenes llegue a un montón de colegios”.

cristina gonzalez

Producida por Bosco Films y dirigida por Pablo Moreno, La Sirvienta, estrenó en cines mexicanos el 21 de septiembre.

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Cine: Max, catequesis moderna y animada

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Cine: Max, catequesis moderna y animada

Ciudad de México.— De la productora Dos Corazones Films (Cristiada, El Gran Milagro, Karol) llega este 12 de octubre a más de 700 salas en la República Mexicana la película Max, una historia animada que rinde homenaje a la vida del sacerdote polaco san Maximiliano Kolbe, fraile franciscano, misionero y editor de una de las revistas impresas de mayor alcance y distribución de la primera mitad del siglo XX; recordado esencialmente como uno de los mártires del campo de concentración nazi en Auschwitz-Birkenau durante la Segunda Guerra Mundial y un ejemplo de total entrega cristiana por la vida del prójimo.

La figura e historia del padre Kolbe ha inspirado a no pocas producciones televisivas y cinematográficas (Maximilian: el santo de Auschwitz, de 1995; Vida por vida, de 2006; Dos coronas, de 2017), las cuales se han centrado en la portentosa, sobrehumana y conmovedora decisión del religioso de entregar su propia vida por la salvación de otro prisionero en el campo de concentración, decisión con la que coronó una fecunda vida de entrega y compromiso cristiano.

No obstante, quizá para acercar la hagiografía del santo franciscano a las familias y jóvenes del siglo XXI, el filme Max hace converger la vida del padre Kolbe con una historia contemporánea entre un misterioso anciano viudo y un problemático huérfano adolescente. Entre ambos personajes, mandatados por las autoridades a compurgar una sanción que los obliga a convivir, refulge la vida del santo Kolbe como un relato que inspira y actualiza las convicciones de la identidad cristiana en medio de las oportunidades y de las adversidades.

Y en realidad ese es el corazón de la producción de Max: una catequesis moderna y actualizada de la riqueza de la catolicidad. A lo largo del filme no sólo se destaca la radical importancia de la acción sacramental y la íntima compañía maternal mariana en medio de los avatares de cada vida humana sino el papel del testimonio cristiano como fuente de inspiración para la resolución de conflictos, para la promoción de la amistad social y de la interrelación personal.

Max es un filme que no sólo revalora la vocación sacerdotal católica sino que provoca sutilmente a los creyentes y a los ministros respecto a las oportunidades de ser agentes de paz, reconciliación y servicio al prójimo. Es, por ejemplo, la creatividad conciliadora de un párroco el detonante que transforma el conflicto en conciliación, la distancia en encuentro y la diferencia en amistad.

Sin duda, el filme aborda intencionada e inevitablemente algunas condiciones humanas dolorosas como la enfermedad, la guerra, la viudez, la orfandad, la vejez, el aislamiento y, por supuesto, la muerte; pero no deja drama sin respuesta bajo la certeza de las virtudes teologales (fe, esperanza y amor) que iluminan la compleja realidad, ya sea en el marco de la guerra o en la cotidianidad contemporánea de la construcción de una amistad aparentemente imposible.

Max es un filme animado que celebra ante todo la vida social a través de claros ejemplos de gratuidad, generosidad, tolerancia y respeto; que enaltece la sana inquietud por explorar lo desconocido con audacia, aventura y permanente aprendizaje; que celebra también el espíritu humano en su tesón, su creatividad y entrega mientras honra al pasado e incorpora la conciencia de la memoria histórica a su vida y a la de sus semejantes.

Pero además, gracias a las posibilidades creativas e imaginativas que proporciona las técnicas de animación, el filme propone audaces alegorías visuales de los misterios divinos en la vida de los hombres y en la vida eterna; la producción ofrece vistosas representaciones de verdades de la fe católica insertas en espacios y ambientes diseñados con gran calidad artística, como en los templos y otros momentos de sacralidad mostrados en la película.

Finalmente, es importante señalar que la historia se soporta en un ágil y accesible guión de Bruce Morris (guionista de Hércules y Pocahontas) que salta entre las historias de Kolbe y del dúo del viejo Gunther y el joven DJ; y que cuenta con una emotiva banda sonora compuesta por Mark MacKenzie donde destacan los solos del prestigioso violinista norteamericano, Joshua Bell.

*Director VCNoticias.com @monroyfelipe

ebv

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