“La realidad de nuestro entorno huelen mal como la violencia la pobreza, el aborto y la eutanasia”, afirmó el cardenal Norberto Rivera Carrera.

México.- “La realidad de nuestro entorno huelen mal como la violencia la pobreza, el aborto y la eutanasia”, afirmó el cardenal Norberto Rivera Carrera.

Durante su homilía en la Catedral Metropolitana, el Arzobispo Primado de México, comparó el evangelio en el tema de la resurrección de Lázaro con la realidad a la que nos enfrentamos como país y que en ocasiones puede ser similar al temor de remover la piedra del sepulcro.

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“En verdad huele mal el aire que estamos contaminando, huelen mal las aguas negras que nos circundan y nos exponen a toda clase de infecciones, basureros con desechos tóxicos que vamos acumulando despiden olores fétidos. Pero además hay otras muchas realidades nuestras que huelen mal, como la violencia, la mentira institucionalizada, la pobreza no reconocida, la mujer instrumentalizada y para colmo de males comenzamos a sentir la putrefacción de una campaña que intenta justificar la muerte de los inocentes en el vientre materno y la eliminación de los ancianos improductivos y de los niños con malformaciones por medio de la eutanasia”, dijo.

Por ello, subrayó que el cristiano debe estar comprometido con los proyectos que dan vida, las iniciativas que dignifican la vida y a las autoridades que promueven y organizan las comunidades para alcanzar un mejor nivel de vida.

Durante la misa de este domingo, se recordó a los jóvenes que fallecieron en el aparatoso accidente en Paseo de la Reforma el pasado viernes, por lo que pidió a los fieles orar por los que mueren secuestrados por el alcohol y las drogas.

“Por los jóvenes que han fallecido por causa del abuso del alcohol y de las sustancias prohibidas para que su juventud vuelva a florecer, junto al señor en su casa y para siempre”.

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De igual forma se pidió por los obispos y sacerdotes que sufren el odio la persecución o la tiranía de quienes no toleran el anuncio del Evangelio, luego de las acusaciones vertidas en contra de algunos líderes de la iglesia católica o las recientes situaciones de asesinato y secuestro de algunos de sus integrantes.

Finalmente se oró por los pueblos hermanos de Colombia, Venezuela y Paraguay que en estos días han padecido diversos sucesos naturales y sociales para que encuentren una luz que les haga vivir la alegría del encuentro gozoso con Cristo que es la vida, dijo el cardenal Norberto Rivera.

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