Este sábado 6 de mayo, la diócesis de Cuernavaca ha convocado a una tercera Caminata por la Paz; una iniciativa promovida por la Iglesia católica

Morelos.— Este sábado 6 de mayo, la diócesis de Cuernavaca (asentada en el estado de Morelos) ha convocado a una tercera Caminata por la Paz; una iniciativa que la Iglesia católica del estado ha promovido para visibilizar la grave situación de la región en materia de violencia y, al mismo tiempo, para fomentar entre la sociedad morelense los principios de paz y reconciliación.

“La intención es solamente esa. Es la tercera caminata por la paz. La esencia de la marcha está en la razón de ser el pueblo. Eso no debe de ninguna manera causar problema en ninguna institución porque es una manifestación, simple y sencillamente, de un gran anhelo y necesidad que tiene el pueblo”, explica en entrevista Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca.

El año pasado, esta misma caminata logró convocar a más de 35 mil morelenses miembros de diversas agrupaciones políticas, académicas y profesionales presentes en el estado. En aquella ocasión, el obispo Castro Castro aseveró ante la multitud que los delitos de alto impacto en Morelos provocan “mucho dolor, angustia y preocupación a la sociedad… Pero lo peor son las cifras negras, es decir, aquellos delitos que no son denunciados. La gente ya no denuncia porque no cree ni tiene confianza en la autoridad”.

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Y la situación no parece mejorar. El 20 de marzo, Castro denunció el secuestro y asesinato del hermano de un sacerdote de la diócesis de Cuernavaca; y el 11 de abril, la casa parroquial de la iglesia de San Nicolás de Bari en Galeana, municipio de Jojutla, fue baleada intempestivamente sin que los sacerdotes –que se encontraban en el interior durante las ráfagas- sufrieran daño físico. Pero no es todo, el 29 de abril fue asesinado a balazos el periodista Filiberto Álvarez cuando volvía a casa del trabajo. De los hechos delictivos, sin embargo, no hay avances en las investigaciones.

De los actos criminales denunciados, el obispo sólo tiene la esperanza de que no queden en archivo: “He suplicado [a las autoridades] que no vaya a quedar impune”.

El clima de inseguridad, dice, es insostenible: “De acuerdo a los informes de varias parroquias, ha aumentado el clima de violencia, criminalidad e inseguridad. El pago de derecho de piso (extorsión) llega a niveles preocupantes. La situación está regresando a lo que vivimos hace tiempo con cuerpos desmembrados y repartidos en varios lugares. La misma Cuernavaca y Temixco esta semana, cosa que se había superado. Creo que esto es señal de que las cosas van mal”, lamenta Castro.

En los últimos cuatro años, el obispo Castro ha sido una figura visible en el estado de Morelos. No sólo por exigir respuestas ante las inexplicables agresiones contra los miembros de la iglesia católica (en 2015, por ejemplo, la policía realizó un operativo en la casa del vicario general de la diócesis, Luis Millán) sino por hacer eco de las múltiples denuncias que los ciudadanos le hacen llegar o le comentan durante la visita a las parroquias: “Siempre he dicho que el nivel de corrupción y violencia siguen siendo preocupantes y siguen siendo un cáncer de la sociedad”.

¿Ha llegado a temer por su integridad?

“Lo que ha pasado últimamente, me ha hecho pensar. No tengo miedo pero sí me ha hecho pensar; porque si llegaran a tocar a un ministro o a tu servidor sería una situación que desencadenaría algo muy complejo”.

ebv