¿Cómo, alguien así, puede seducir e ilusionar a tantos? ¿No se dan cuenta de sus limitaciones, y del peligro que representa?

México.— ¿Cómo, alguien así, puede seducir e ilusionar a tantos? ¿No se dan cuenta de sus limitaciones, y del peligro que representa?

Hoy, a poco menos de 14 meses para la celebración de la próxima elección presidencial, no pocos espacios mediáticos han caído en ese juego perverso de las encuestas -casi de onanismo político-electoral-, que dan, afirman los ingenuos o los ignorantes de lo más elemental de ese tipo de instrumentos estadísticos, que López es ya, inevitablemente, el triunfador de dicho proceso electoral.

Sin ir más allá en lo que se refiere a esa posición -que por lo menos podríamos calificar de descabellada- la cual, a más de reflejar una ignorancia total acerca de para qué sirven dichos ejercicios, únicamente diré, que deja ver una superficialidad analítica que debería avergonzarlos.

Por ello, me centraré en compartir con usted mis inquietudes acerca de un aspecto que considero peligroso -preocupante me corregiría alguien-, relacionado con la seducción que ejerce López en una buena parte de los electores mexicanos.

Como peguntaría el que busca con ocurrencias, ir a aspectos a veces incómodos de ciertos temas, diría con él: ¿Qué les da, que lo adoran ciegamente?

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Debo reconocer ante usted, mi incapacidad para encontrar explicaciones lógicas que explicarían el porqué de esa adoración; si bien una parte puede estar en lo que durante decenios hizo y hace el Estado mexicano para reducir casi a cero la capacidad del ciudadano -para analizar lo que le conviene y en consecuencia, decidir en libertad a quién entregar su voto-, acepto que debe haber otros elementos que no alcanzo a ver con claridad.

De ahí pues, que le dé a usted preguntas sin respuesta para que, de interesarle y preocuparle el tema, le preste algunos minutos y en un descuido, más capaz que yo, encuentre esas respuestas que al menos a mí, me eluden una y otra vez.

¿A qué se debe la seducción que López ejerce en quienes han destacado por su capacidad analítica en temas relacionados con la historia y la política, por ejemplo?

¿Qué explica que, aquellos que se dicen científicos, caigan en la adoración ciega de quien se ha caracterizado por la opacidad, la hipocresía, la complicidad con corruptos y la protección y defensa de los mismos y la nula capacidad de análisis? ¿Qué explica, que quienes han estudiado la economía y conocen por qué unas crecen, otras se estancan y algunas caen en recesión, acepten cual texto sagrado las tonterías económicas caducas, por decir lo menos, de López?

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¿Qué explicación podemos encontrar a esa adoración ciega y acrítica, de quienes han hecho del análisis serio y riguroso de los fenómenos sociales su labor prácticamente única?

Le dejo pues esas preguntas a las cuales, sin duda, usted agregará otras las cuales, espero, sea usted más capaz que yo, para encontrarles respuestas.

emc