Connect with us

Análisis y Opinión

Desmantelar la psicosis bélica

Publicada

on

Como cada 24 de enero desde 1967, el Papa de la Iglesia católica envía a comunicadores y periodistas un mensaje para reflexionar los desafíos en torno a la labor informativa, formativa y de divulgación tanto del conocimiento como de los acontecimientos en los más diversos medios de comunicación; también es una oportunidad para analizar el impacto de los avances tecnológicos informáticos y la manera en cómo estos se insertan en la cotidianidad social y en la psique humana.

Este 2023, el papa Francisco cierra un ciclo comenzado en 2021 con una ruta de reflexión sobre lo que para el pontífice es indispensable y positivo en la comunicación contemporánea: “Ir, ver y escuchar para después hablar”. Sus tres últimos mensajes han seguido esta lógica y todo conduce al mismo anhelo.

En síntesis, para comunicar correctamente, con veracidad y justicia, es obligatorio acudir directamente a encontrar las historias, no hay que ceder a la tentación de dejarnos informar por comunicadores que no se atreven a “ir a donde está la gente”. Dijo el Papa en 2021: “El periodismo, como relato de la realidad, requiere la capacidad de ir allá donde nadie va”. Segundo, es necesario que el comunicador vuelva a convencerse de que “nada reemplaza el hecho de ver en persona” porque además “existe el riesgo de contar las crisis, sólo desde los ojos del mundo más rico”. Tercero, es preciso escuchar con paciencia, humildad y confianza porque “el negarse a escuchar termina a menudo por convertirse en agresividad hacia el otro”.

Finalmente, este 2023 Francisco concluye su itinerario reflexivo sobre el producto final de la comunicación: lo que se dice, lo que se publica, lo que llega a los destinatarios y audiencias. El Papa afirma que una mejor comunicación debe reflejar un “habla cordial”, debe promover un lenguaje de paz y sobre todo “desmantelar la psicosis bélica que se anida en nuestros corazones”.

Hoy en día, prácticamente nadie puede abstraerse del inmenso grado de maledicencia burda y gratuita en medios informativos y comunicadores. Pareciera que un requisito contemporáneo para ‘figurar’ en el espacio público debe ir acompañado de insultos, agresiones, calumnias, difamaciones y demás verborrea nociva.

Hablar irreflexivamente, tanto con el intelecto como el alma desconectados de la boca, no sólo no ayuda a entender los problemas que a todos nos afectan sino que tampoco tiene capacidad de ofrecer alguna vía de resolución de los mismos.

Hay que decirlo con crudeza: Detrás de cada comunicación agresiva hay una realidad que se oculta perniciosamente. Mientras los políticos, comunicadores o usufructuarios de los medios enardecen sus insultos en los espacios públicos; distintas víctimas de pobreza, exclusión, descarte y marginación permanecen ocultas, ignoradas, invisibles y desatendidas.

A eso le llama Francisco ‘psicosis bélica’; a la fascinación por el conflicto y la guerra incluso en espacios que no tienen que ver con lo político sino con lo humanitario, lo social y hasta lo sanitario. En otra oportunidad señalé lo pernicioso de que la comunicación de la pandemia de COVID-19 se hiciera con términos militares como “combate”, “lucha” o “enemigo”, que una de las acciones más humanitarias de nuestra especie, la atención médica, se comparara con “un frente de guerra” o una “línea de combate”; incluso que la indispensable cooperación global con las vacunas ante el desafío pandémico se entendiera en una lógica geopolítica de estrategia territorial y, para los conspiracionistas, en código de conquista.

En efecto, la agresividad comunicativa nos ha alcanzado y bajo su irracionalidad sepulta las verdaderas emergencias humanas. Por otro lado, las grandes crisis sociopolíticas contemporáneas (fruto de reacciones antidemocráticas e ideologización de la vida cotidiana) orillan a que los gobiernos -de los más disímbolos signos- recurran con mayor facilidad a las fuerzas armadas, a la militarización, a la vigilancia marcial, al patrocinio de mercenarios y paramilitares, a la compra de armas y a la erradicación de la disidencia mediante la violencia. Nada de esto es positivo para el bien común, la justicia o la dignidad de las personas o los pueblos. Bien ha dicho Bergoglio: “Vivimos una hora oscura en la que la humanidad teme una escalada bélica que se ha de frenar cuanto antes, también a nivel comunicativo”.

Le propongo finalmente algo: Elija con libertad a un personaje público y reflexione sobre si su discurso contiene agresividad. Ahora imagine, si su personaje fuera buena persona, ¿qué estaría realmente haciendo en lugar de evidenciar su psicosis conflictiva?

*Director VCNoticias.com
@monroyfelipe



Dejanos un comentario:

Análisis y Opinión

El tabaco y su encuentro con Europa

Publicada

on

Por Ignacio Anaya Minjarez

La historia de Rodrigo de Jerez resurge en ocasiones. Según el relato, cuando llegó a las islas del Caribe a bordo de la Santa María, los pobladores le ofrecieron una hierba seca, a la cual le agarró gusto. La nube de humo que producía cautivó al explorador. Decidió llevarse tan peculiar hoja a España y comenzó a fumar. Para su mala fortuna, la población no vio con buenos ojos tal acto, por lo que fue denunciado ante la Santa Inquisición y encerrado durante seis años. Esta historia circula en varios sitios de la Web, sin embargo, no hay sustento de ella.

Es un mito que afirma que Jerez fue el primer europeo en fumar tabaco. Su recurrencia obedece a esa necesidad de poner algo o alguien como lo “primero”. Asimismo, querer mostrar el pasado de una acción y las sanciones que conlleva su hacer pueden reaparecer conforme a un tema actual de conversación. No sería raro que el relato de Jerez resurja debido a las modificaciones de la Ley General para el Control del Tabaco.

Inhalar humo y expulsarlo por la boca es una práctica que surge siglos antes del encuentro del viejo continente con la planta americana. Por ejemplo, desde la Edad Media había tratados sobre los usos medicinales de fumar ciertas plantas en Medio Oriente y África. Ahora bien, la introducción del tabaco al resto del mundo tendría unas nuevas connotaciones. Las sensaciones adictivas que produce fueron rápidamente reconocidas por algunos sujetos.

Fray Bartolomé de las Casas escribió en Historias de las Indias lo siguiente sobre los europeos que consumían tabaco en América: “Españoles conocí yo en esta isla Española, que los acostumbraron a tomar (tabaco), que, siendo reprendidos por ello, diciéndoles que aquello era vicio, respondían que no era en su mano dejarlos de tomar; no sé qué sabor o provecho hallaban.” Para ciertos pobladores originarios de América, esta planta cumplía otras funciones que iban más allá de su empleo adictivo. También la usaban para ceremonias y como medicina.

Los primeros escritos sobre el tabaco y sus efectos mostraban la mixta recepción que se tuvo de él. En su obra Historia natural de la Nueva España Francisco Hernández, protomédico de las Indias occidentales, islas y tierra firme, describió sus propiedades positivas y negativas, estableciendo lo siguiente: “Los que recurren al auxilio del tabaco con más frecuencia de la que se conviene se ponen descoloridos, con la lengua sucia y la garganta palpitante, sufren ardor del hígado y mueren al fin por caquexia e hidropesía; mas los que lo usan moderadamente suelen liberarse de otras muchas molestias”.

Dentro de su determinado contexto y con sus recursos, Francisco Hernández ya era capaz, al igual que otros, de notar el daño a largo plazo de su uso. La nicotina se encargó de popularizar esta planta en Europa. La aristocracia fue el primer sector de la población en recibir la gracia y desgracia de este producto. A pesar de las diferentes posturas alrededor de sus efectos, no tardó en recorrer, poco después, todas las partes del planeta.

Fumar sigue siendo una acción con diferentes opiniones dentro de una sociedad. El humo del cigarro puede llegar a ser molesto para muchas personas, además del daño que hace al cuerpo. Por otro lado, la adicción es difícil de dejar, sobre todo por la sensación placentera que produce la nicotina.

Una vez que el tabaco entró al modelo colonialista de expansión y comenzó a recorrer todo el mundo, su función original pasó por una transformación que lo convirtió en algo de la vida cotidiana de varios. No obstante, pareciera que su historia está atada con las regulaciones y sanciones del acto de fumar. En el siglo XVII el Papa Urbano VIII prohibió el uso del tabaco dentro de las iglesias, criticando su extenso uso: “No hace mucho que se nos ha informado que la mala costumbre de tomar por la boca y las narices la yerba vulgarmente denominada tabaco, se halla totalmente extendida en muchas diócesis, al extremo que las personas de ambos sexos, y aun hasta los sacerdotes y los clérigos, tanto los seculares como los regulares, olvidándose del decoro propio de su rango…”.

El encuentro del tabaco con los europeos dejaría un legado que sigue persistiendo en la actualidad. La historia de Jerez, aunque sin fuerte sustento, muestra la necesidad de encontrar en los ayeres aspectos controversiales alrededor de prácticas vigentes. El cambio de función en torno al acto de fumar a partir del siglo XVI tuvo consecuencias importantes en temas salubres, sociales, religiosos y económicos. La historia de esta adicción ofrece un interesante acercamiento a la reacción humana, de larga duración, ante aquellas sustancias que provocan ciertas sensaciones, al igual que las reglamentaciones para ellas.

Quién diría que una planta solo necesitaba ser llevada de un continente a otro para convertirse en una de las principales adicciones del planeta.

Ignacio Anaya

La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx

Seguir leyendo

Análisis y Opinión

La planificación en los negocios, blindaje contra la inestabilidad

Publicada

on

En un mundo tan incierto como el de hoy, inestable y dominado por las fuerzas del cambio, la planificación se vuelve fundamental como un ejercicio de disciplina para romper con la peligrosa inercia de la improvisación en los negocios.

La idiosincrasia nacional genera problemáticas que multiplican los riesgos. Uno de los graves problemas de la industria mexicana es la tendencia a buscar soluciones creativas, que caen más en el ámbito de la improvisación, que en el de la estrategia disciplinada.

La disciplina, -que no es parte de la cultura mexicana-, termina siendo una conducta que blinda a las empresas contra los riesgos de la inestabilidad y les permite ser más competitivas.

Habiendo participado en una reunión de trabajo con directivos de la firma de consultoría Advanced Management Consulting Group, -AMCG-, dedicados a la gestión estratégica, la innovación, la gestión de capital humano, el gobierno corporativo y la capacitación ejecutiva, así como la certificación, el tema central de la conversación fue el nuevo contexto de inestabilidad en los negocios derivada de la interrelación e interdependencia que genera la globalización en el ámbito de los mercados, pues añade variables que multiplican los riesgos. Por ellos los mercados abiertos de hoy son más inestables que los mercados cerrados anteriores a la globalización, en los cuales los cambios eran más lentos. De este modo muchas veces con sentido común era posible neutralizar riesgos y capitalizar oportunidades.

En contraste, el contexto de hoy, caracterizado por la interdependencia entre las economías de los países, así como por la ágil movilidad de las empresas, que hoy están a la búsqueda de nuevos mercados en territorios que están fuera de sus países de origen, obligan a cada empresa local a actuar a la defensiva protegiendo su mercado natural, -de origen-, así como a estimular en su cuerpo directivo una visión expansionista que le permita crecer y fortalecerse.

Para lograr esta visión competitiva se hace necesario la instrumentación de sistemas de gestión robustos y disciplinados, que permita dar respuestas planificadas a las nuevas condiciones de los mercados de hoy, caracterizados por un dinamismo desbocado, así como la creación de una cultura altamente competitiva que motive a los cuerpos directivos de las corporaciones a estar atentos, -y en estado de alerta-, para identificar tanto oportunidades como riesgos.

Sólo una estructura organizacional sólida, -guiada por una planificación altamente disciplinada-, logra blindar a las empresas mexicanas para orientarlas hacia una competitividad eficiente y efectiva.

Otra problemática de la industria mexicana es la reticencia a pagar servicios de consultoría, en un entorno de falta de respeto por la propiedad intelectual.

México es un país donde el plagio de ideas es común, pues no se considera un robo patrimonial.

La creatividad intuitiva se confunde con la planeación estratégica, porque a la segunda no se le reconoce el valor que representa el proceso deductivo que integra conocimientos, experiencia y disciplina.

La subjetividad característica de nuestra idiosincrasia estimula el plagio de intangibles, lo cual en el ámbito corporativo se traduce en la tentación de resolver problemas complejos con las ocurrencias de los mismos directivos.

Poco se valora lo que aporta la especialización temática de los consultores, así como el valor agregado de la visión externa, la cual es capaz de romper paradigmas viciados por la visión compartida dentro de la misma organización corporativa, la cual impide identificar y evaluar con objetividad riesgos y oportunidades.

Quizá por ello es una visión global que los terapeutas frente a una problemática personal o familiar, -igual que los médicos-, conscientes de las trampas implícitas en la subjetividad, recurren a un colega que les ayude a obtener una visión objetiva para diagnosticar su propio problema.

La subjetividad natural en los humanos, -acrecentada en la cultura mexicana-, nos condiciona, frente a los diagnósticos de mercado, -por ejemplo-, a maximizar nuestras fortalezas y minimizar nuestras debilidades frente a nuestros competidores.

Al Ries y Jack Trout, -los creadores del concepto Positioning, fundamental en la estrategia de marketing-, en una de sus obras menos conocidas en México, titulada “El marketing de abajo hacia arriba”, definen que al desarrollar una estrategia el común de las personas construye, -a partir de ideas sustentadas en la intuición y la creatividad-, un planteamiento que responde más a sus propias expectativas y a suposiciones, planteamiento que termina socializado entre los niveles de decisión de la empresa y aprobado, para terminar descubriendo no tener los recursos económicos necesarios para impulsar con éxito el proyecto de modo contundente, o en otro caso, no contar con los recursos humanos que puedan instrumentar el proyecto, o la falta de credenciales para darle viabilidad frente a las expectativas del mercado. De este modo el proyecto quizá logre cristalizarse al 10 ó al 15% de su diseño original.

A cambio de ésto, ellos proponen identificar las mejores prácticas de la empresa, las estrategias que han dado los mejores resultados y evaluar la disponibilidad de recursos económicos, en infraestructura y humanos y alinearlos de modo tal que hagan sinergias entre sí y construyan una poderosa respuesta que cubra las necesidades de la empresa, -o en el ámbito comercial-, defina una estrategia altamente competitiva.

Las charlas con los directivos de las empresas de consultoría generalmente resultan enriquecedoras, como lo fue la que tuve con los directivos de Advanced Management Consulting Group, corporativo vinculado con Tantum Group y Tantum Trainings.

¿A usted qué le parece?

Twitter: @homsricardo

La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx

Seguir leyendo

Te Recomendamos