El Sevilla se clasifica para las semifinales de la Copa del Rey tras vencer este martes en la vuelta de los cuartos en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán al A

Sevilla.— El Sevilla se clasifica para las semifinales de la Copa del Rey española de futbol tras vencer este martes en la vuelta de los cuartos disputados en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán al Atlético de Madrid por 3-1, lo que suma al 1-2 de la ida.

El partido se fue al descanso con un empate a uno con el que los sevillistas se fueron a los vestuarios con la eliminatoria a favor tras ese 1-2 de la ida.

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El Sevilla se adelantó cuando sólo se llevaban 25 segundos de juego, al marcar Sergio Escudero, aunque el Atlético igualó en el minuto 13 con un gran gol Griezmann.

En la segunda parte los locales marcaron otra vez pronto, en un penalti de Saúl a Joaquín Correa que transformó Éver Banega y después en la fase final del choque con otro tanto de Sarabia, lo que ya fue imposible para el equipo de Diego Simeone. 

En la reanudación, no obstante, los de Simeone volvieron a salir despistados y lo pagaron caro. Así, en el primer minuto, una internada por la izquierda del argentino 'Tucu' Correa acabó en penalti al derribarle en el área Saúl y, aunque Moyá se tiró a donde iba el balón, Banega lo convirtió en el 2-1 con un tiro ajustado.

Esto ya deshacía la opción de la prórroga y obligaba a seguir marcando dos goles a un Atlético que se fue con más descaro arriba y acosó con fuerza y fe a los sevillistas, pero sin precisión.

Ángel Correa acarició el 2-2 a los 7 minutos de esta mitad, pero, solo en el área, quiso fusilar a Rico y éste, con un paradón, salvó un gol cantado. Simeone quemó sus naves al dar entrada pronto a Fernando Torres, el belga Yannick Carrasco y el ghanés Thomas Partey, por Gabi, Correa y Giménez, los tres con tarjeta.

El Sevilla aguantó bien, se vació y se defendió con orden, aunque el Atlético, totalmente volcado en busca de la épica, tuvo alguna ocasión como en un cabezazo alto de Godín a la hora de juego.

Sin embargo, fueron los de Nervión los que sentenciaron con el 3-1 a once del final al culminar Sarabia una contra, tras recortar a Godín y batir con un tiro ajustado a Moyá. A partir de ahí, el Atlético ya precisaba marcar cuatro goles, lo que ya fue una empresa imposible pese a los intentos postreros de Carrasco y Gameiro.

JAHA