Sondeos en Nuevo León son manipulados al precio del mejor postor, advierten

Nuevo León.- El proselitismo y el secuestro de la opinión pública a través de su manipulación, puede llegar a ser prostituido por firmas o casas encuestadoras poco serias que parecen multiplicarse en tiempos de elecciones; por ello, el valor de las encuestas como método de medición científico cambia de manera radical la percepción del electorado.

El colmo, -como fue denunciado en redes sociales por ciudadanos de Nuevo León- es que encuestas publicadas en medios de comunicación difieren en los datos que ellos mismos habían proporcionado 15 días antes en sus mismas páginas.

Por si fuera poco, expertos señalan la falta de profesionalismo en ciertos desarrolladores de las metodologías de encuestas que sólo se dedican a este negocio en época electoral.

En otros tiempos se admitían los sondeos sobre preferencias electorales como una forma racional y bastante aproximada para conocer el estado de ánimo de la población con respecto a políticas, propuestas o candidaturas.

Pero la idea de estos análisis era determinar debilidades y fortalezas o en el caso de productos o estudios de mercado saber las lealtades de los consumidores. Eran resultados cuya confidencialidad se guardaba celosamente por cuanto la divulgación de algunos datos podía ser de utilidad a la competencia, ya fuera comercial o política.

Mario Siller, socio fundador y director de Aga Marketing -con 19 años de experiencia en realización de sondeos, estudios de mercado y encuestas tanto para empresas particulares como instituciones públicas-, explicó que normalmente todas las encuestas que se publican en medios tienen que poner una nota metodológica por reglamentación, donde se expone la muestra, su tamaño y el tipo de entrevista que se realizó entre otros indicadores para medir el ánimo del electorado.


“Habla de los niveles de confianza de la muestra, los márgenes de error que también de la muestra que esto representa, también viene la marca o el nombre de la compañía que está detrás de ésta información, por ello recomendaría dos cosas primero es buscar la fuente es decir quién es la empresa que está detrás de la publicación y corroborar si es una empresa confiable, y por otro es darle un voto de confianza a aquellas empresas que tienen más de 10 años de trayectoria y que además no sólo trabajan temas gubernamentales o electorales, sino también aquellas que trabajan con marcas comerciales”, expresó Siller.

El experto en análisis de mercados, aseveró que si no hay encuestas serias se puede lastimar la percepción social cuando existen encuestas tan endebles, laxas en sus criterios científicos, que desprestigian con predicciones extemporáneas carentes de lógica.

Incluso se dan casos de presuntos resultados dando seguros ganadores, sin haberse definido antes el panorama electoral.

“Por otro lado, el tema de los márgenes de error y del nivel de confianza generalmente todas las empresas manejamos un 95 por ciento de confianza de la muestra y de la encuesta, pero adicionalmente manejamos un porcentaje de error estadístico que significa que es la variabilidad que se pueden obtener de los resultados, obviamente al ser una muestra eso nos permite entrevistar a cierto número de personas y no a el total de la lista nominal de electores y podemos obtener resultados que los representan. Yo recomiendo que el error no sea mayor a +/-5 por ciento, es el ideal”.

En la actualidad y de acuerdo con Mario Siller, los políticos han perdido de vista la importancia de poner atención en la metodología empleada para levantar la encuesta, sino en la obtención de gráficas que favorezcan su percepción ante el electorado, también advierte que ante tantas encuestas en el mercado sí se llegan a generar distintas percepciones, entre una encuesta y otra.

“Desafortunadamente puede existir la posibilidad de que algunas casas encuestadoras se puedan prestar junto con algún medio de comunicación a publicar cierto tipo de información con fines más propagandísticos (branding), que temas de información seria de lo que realmente está sucediendo en el ánimo de la gente”, abundó el especialista.

Finalmente, el socio fundador de la encuestadora Aga, manifestó que estos son los elementos fundamentales que debemos considerar a la hora de evaluar una encuesta.

Algunas encuestas pueden haberlo hecho todo bien, y algunas casas encuestadoras pueden decir que son las mejores y las más precisas. Pero si no comunican de manera clara y transparente su metodología, se puede poner en duda cualquiera de sus resultados.

 Siete24