Connect with us
La Rifa del Tigre La Rifa del Tigre

Opinión

La Rifa del Tigre

Publicada

on

Mucho se ha dicho de la Rifa del Avión Presidencial TP-01, la cual sin duda alguna es una genialidad de Mi Viejito Lindo. Para este análisis siguiendo las líneas nacionalistas antineoliberales de la 4T y para que no me vayan a tachar de F1F1 usaré la moneda nacional, aunque todos estos contratos son en la moneda del imperialismo yanqui, es decir, en dólares.

El TP-01 costó 218 millones de dólares en el 2012, por ese año el dólar anduvo rondando en los 13 pesos por lo que en moneda nacional estaríamos hablando de unos 2 mil 835 millones de pesos y se adquirió mediante contratos de arrendamiento a 15 años, por lo que no será que se termine de pagar en el año 2027.

Hasta el 2019 se habían pagado mil 833 millones de pesos, incluidos los intereses, lo que da un promedio de 262 millones de pesos por año, y con 7 años faltantes aún se deben 2 mil 096 millones.

El costo total del TP.01 con todo e intereses es de 3 mil 930 millones de pesos y se piden al menos 150 millones de dólares que son aproximadamente 2 mil 800 millones de pesos. Si al costo del avión le quitamos lo que se recupera por su venta, existen mil 130 millones de pesos de diferencia, es decir, el avión se depreció 40%, en tan sólo 6 años.

Eso no importa, ya que a Mi Viejito Lindo se le ocurre la brillante idea de rifarlo, así mata dos pájaros de una vez, primero, se quita de encima la bronca de venderlo y segundo, algún F1F1 Neoliberal sentirá en carne propia la desesperación de no poder venderlo, en pocas palabras organizó la “Rifa del Tigre”.

Como de costumbre y sin importarle la Constitución y las leyes que de ella emanan, que ahora tanto defiende ya que nadie se acordó de ella en el reciente puente, y viendo que ya no le da tiempo de hacerlo el 5 de mayo, como había prometido, ahora celebrara el sorteo el 15 de septiembre, con esto celebraremos el día en que se venció el “neoliberalismo aéreo” y el 16 nuestra independencia, garantizado con esto un megapuente.

Ante ello, convoca a la Lotería Nacional a realizar este sorteo, a pesar de estar impedida por ley para entregar premios en especie.

Y como cuando no gana arrebata, decide desaparecer a la Lotería Nacional y pasar sus funciones a Pronósticos Deportivos.

Ni tardo ni perezoso, abrogó la Ley Orgánica de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública y nos informa en el Show Mañanero que ya están trabajando en el proyecto de fusión con Pronósticos Deportivos.

Una vez más Mi Viejito Lindo y la 4T, en una muestra de honradez al 99% y capacidad al 1%, destruyen lo existente y empiezan a planear que van a hacer, mientras todo queda en el limbo.

No sé por qué me acordé de Santa Lucia, la Guardia Nacional, el INSABI, las Estancias Infantiles, el Tran Maya, la compra de pipas, entre algunos de los proyectos de la 4T que antes de ser lanzados, ya contaban con todos los estudios y permisos necesarios, demostrando el profesionalismo de esta administración que nos tiene a todos felices, felices, felices.

Pero, continuemos… una vez que ya están por superarse los obstáculos, como decía, hay que esperar a que salga la nueva ley, se da cuenta que algún ciudadano perteneciente al pueblo bueno se podría ganar “La Rifa del Tigre” y decide que al ganador, no se le va a entregar el avión, más bien le va a “dar el avión”, y en su lugar tendrá un premio en metálico, en dinero constante y sonante, por lo cual eso de que se rifa el avión es puro atole con el dedo, ahora si “ya nos dieron el avión”.

Qué gran genialidad, así podemos rifar cualquier cosa, sea o no sea de nuestra propiedad, al final lo convertimos en dinero y se acabó, el pueblo bueno se las compra todas.

Eso sí, el pueblo bueno estará muy contento, ya se rifó el TP-01, aunque siga estando arrendado y pagándose del erario, “El Tigre” ya se rifó y Mi Viejito Lindo habrá cumplido una más de sus promesas.

Y mientras toda esta farsa sucede, resulta ser que lo que realmente organizó el genio que habita en Palacio, es obtener un préstamo sin intereses y a largo plazo.

Son 6 millones de cachitos a 500 pesos cada uno que nos da la cifra de 3 mil millones de pesos, menos el 10% de comisión que se le da a los vendedores de lotería, le quedan 2 mil 700 millones de los cuales 500 millones son para equipamiento médico, menos los 2 mil millones repartidos en 100 premios de 20 millones cada uno, y que se darán en cómodas mensualidades, no vaya a ser que pierdan piso y se conviertan en un neoliberales F1F1s, y finamente le quedaran 200 millones para su siguiente ocurrencia.

Cualquier empresario quisiera 700 millones de pesos de utilidad más un préstamo de arriba de 2 mil millones a mediano plazo y sin intereses.

Seguramente ya estarán listos todos los cálculos actuariales, porque ahora que ya no tenemos la ilusión de ser poseedores del flamante TP-01, la posibilidad de que los 6 millones de boletos se vendan se ve muy difícil, ya que es un sorteo de dinero como cualquier otro. Seria bueno darle una revisada a las estadísticas de ventas de la extinta Lotería Nacional.

Hay que estar muy pendientes y si usted no es residente de la Ciudad de México, le recomiendo que se vaya buscando algún amigo que le preste su dirección, así como miles de capitalinos emplacan sus autos en Morelos para no pagar tenencia, usted va a estar muy agradecido con quien le brinde esta ayuda.

La Dra. y Científica Claudia “La ciclista” Sheinbaum, por ello de su dominio en el uso de los aditamentos de seguridad para conducir bicicletas, que va desde usar correctamente el casco de protección y los inigualables clips en el dobladillo para que la cadena no se atore con los pantalones, en flagrante contradicción a Mi Viejito Lindo, que dijo que ya era delito perdonar impuestos, declaró que si el ganador es residente de la CDMX se le condonarán los impuestos.

Nuestros informantes dentro de Palacio Nacional nos confirman que en juntas secretas ya se está analizando la opción de rifar La Torre Eiffel y La Muralla China, así que por favor vaya haciendo sus ahorritos para comprar los boletos y así usted pase a la historia como poseedor de una de las maravillas del mundo, aunque luego le den alguna lanita en vez del premio.

Domingo Días


domingo.dias@yahoo.com.mx
Twitter: @domingodias7
www.domingodias.com

ebv



Dejanos un comentario:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Análisis y Opinión

Nuevas ideas contra la violencia

Publicada

on

No es raro que, en la búsqueda de nuevos resultados, retomemos viejos caminos. Está en nuestra naturaleza. Somos seres fuertemente afincados en las costumbres y ellas están a la vez sumamente arraigadas a nosotros. Por ello, las nuevas ideas, de ser tan escasas, suelen tornarse valiosas casi para todos; excepto para los necios.

En su poema ‘El pozo’, José Emilio Pacheco retoma la peculiar observación hecha por Ortega Paredes en su texto ‘El agua, drama de México’ en donde refiere que ciertos pueblos tienen una singular fórmula para limpiar el agua de sus pozos: meten una tortuga al fondo del cieno. “El método habitual para purificar el agua [relata, flemático] resultaba una forma eficaz de contaminación”.

Quizá suene descabellado pero siempre es posible caer en esa tentación. Muchas veces preferimos tomar la ruta conocida que, si bien nunca nos dio plena satisfacción, por lo menos sí tiene gran posibilidad de volver a proveernos esa pequeña -y equivocada- certeza a la que estábamos acostumbrados.

Justo esto ocurre ahora mismo en el drama de violencia e inseguridad que sigue masacrando a la sociedad mexicana. La cultura de violencia, muerte, crimen e impunidad no sólo mata a la persona, devora la conciencia del pueblo respecto a lo que se entiende por paz. Los necios piden retomar viejos caminos; los ciegos no quieren tomar ninguno. Por tanto, urgen nuevas ideas contra la violencia pero también urge que sean escuchadas sin prejuicios.

Una de las rutas conocidas -el combate frontal, radical, publicitado y mediatizado contra el crimen y el narcotráfico- no sólo falló protegiendo a la ciudadanía (un sólo sexenio hizo crecer de menos de 10 mil a casi 30 mil los homicidios violentos del promedio anual) también otorgó carta de ciudadanía a toda una pléyade de singulares personajes y prácticas abominables que han hecho cultura en el país.

Todo mexicano hoy, por desgracia, conoce la historia de algún infante que ha manifestado su deseo de ser narco, halcón, sicario, autodefensa o capo. Serán infantes, pero no les falta lógica; la obsesión de un gobierno por publicitar y mediatizar una costosa -y al final, inútil por corrompida- guerra contra el narco transmitió un mensaje indeseable entre los más inocentes: que el crimen sí paga.

Herencia de aquellas decisiones también es la terrible frecuencia con la que nos encontramos en nuestra vida cotidiana con prácticas repugnantes otrora impensables: decapitados, descuartizados, levantados, encobijados, rafagueados… Incluso el lenguaje -influenciable como él solo- ha adoptado narco vocablos (pase, buchón, plomear, pozolear) en una jerga común y alarmantemente comprensible para todos.

Otra ruta intentó evitar la publicitación del combate al narco y al crimen organizado, pero se divulgó ampliamente el empíreo del lujo y el poder como resultados de la corrupción institucional; originalmente propuso un programa de prevención social de la violencia (atacar las causas) pero se dejó de financiar para pagar corruptelas e imagen pública; originalmente se trabajó en reformas al sistema penal y judicial pero éstas se estancaron nuevamente por la corrupción rampante.

Como resultado, los homicidios superaron los 35 mil casos por año pero, lo peor, la corrupción normalizada enalteció la impunidad, bajo la cual el crimen se ha diversificado, se robusteció, se institucionalizó y se infiltró en casi todas las autoridades y en no pocas familias. El signo de aquel momento, ni duda cabe, fue la corruptela, la inmoralidad y la perversión; y ahondó la certeza del mensaje ignominioso: Si el crimen paga; la corrupción, más.

“Y ahora vemos cómo nuestros ardides son las trampas donde nos deslizamos sin remedio”, apuntó José Emilio en su profético poema y nos advierte que el método habitual (la tortuga en el pozo / el combate al crimen desde instancias corrompidas) no purifica, más bien certifica la contaminación.

Pacheco prosigue, alertando, que el remedio simplón apenas calma la conciencia de quien recurre a las viejas ideas, pero nos engañamos: “Nunca sabremos la extensión del pozo ni su profundidad ni el contenido de sus emponzoñadas filtraciones”.

México se encuentra en un pozo profundo de violencia, crimen y narco cultura que corroe el bien común con muerte y fútiles privilegios. De nada sirve el cambio nominativo de las instituciones de seguridad; de nada sirve cambiar el color del edificio si se mantiene la podredumbre de sus cimientos.

Es imprescindible explorar a fondo los fenómenos adheridos a la violencia para conocer la ponzoña que se ha infiltrado en nuestra vida cotidiana y, sólo desde allí, vendrán nuevas ideas, voces nuevas que nos abrirán los ojos, que nos dirán que no es la magia sino el movimiento lo que pule la roca.

Director VCNoticias.com
@monroyfelipe

Seguir leyendo

Análisis y Opinión

La iglesia ante la violencia: innegable voz incómoda

Publicada

on

No siempre hay convergencia de opiniones en la extensa, plural y diversa Iglesia católica mexicana; y, sin embargo, en esta ocasión hay una coincidencia absoluta respecto al posicionamiento que las instituciones eclesiales han tomado en las últimas décadas en materia de construcción de paz y de denuncia de la corrupción, cultura de muerte y violencia en México.

Varios obispos y superiores de congregaciones religiosas coinciden en que la Iglesia católica mexicana ha expresado frecuentemente sus preocupaciones a las diferentes autoridades civiles por los errores, faltas de juicio o franca connivencia del poder político con la corrupción y con sectores del crimen organizado.

En efecto, desde el año 2000 ha habido mensajes audaces, respetuosos y diplomáticos que la Iglesia en México ha dirigido al poder político y a la sociedad en general donde se denuncian actos o modos de vivir que afectan el bien común, la justicia, la democracia y la seguridad.

Por ejemplo, en la Carta Pastoral ‘Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos’ del año 2000, los obispos denunciaron sin tapujos la existencia de “estructuras antidemocráticas y fraudulentas, obsoletas e injustas, deterioradas por la corrupción” y alertaron incluso la “posibilidad de una regresión autoritaria”.

Los pastores católicos criticaron “la impunidad y el autoritarismo” y “los privilegios de unos cuantos” durante los últimos meses de la administración de Ernesto Zedillo. Ya en el sexenio de Vicente Fox, los obispos confirmaron que persistía “la inseguridad, la violencia, la corrupción, el narcotráfico, la pobreza extrema… el racismo, la marginación y violencia contra la mujer; [los] cacicazgos…”.

Tras la última visita del papa Juan Pablo II, los obispos se metieron de lleno en la crisis política de la administración foxista y señalaron en su mensaje ‘Participación solidaria para afianzar la transición democrática’ que en México había “quienes están decididos a frenar la marcha del país y a dejar la puerta abierta a la riesgosa aventura de la anarquía”.

En el sexenio de Calderón, la Iglesia mexicana también declaró graves preocupaciones por la conducción del país: “Hay disimulo y tolerancia con el delito por parte de algunas autoridades… Esto tiene como efecto la impunidad… Se ha hecho evidente la infiltración de la delincuencia organizada en instituciones del Estado. Si no hay justicia, se puede delinquir con mayor facilidad”.

En el documento ‘Que en Cristo Nuestra Paz México tenga Vida Digna’ de 2010, la Iglesia advertía al gobierno que no tenía derecho “a ceder porciones del territorio nacional a grupos criminales” e hizo llamados para “superar definitivamente la anticultura del fraude”; a Calderón, los obispos le manifestaron la preocupación de la ciudadanía por la participación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen organizado pues “provoca incertidumbre en la población”, pidieron adecuaciones a la ‘estrategia’ del combate al crimen organizado y exigieron al gobierno que atendiera el problema de la seguridad como un asunto de ‘salud pública’.

Fue en el sexenio de Enrique Peña Nieto cuando muchas organizaciones de la Iglesia católica no sólo fueron críticos frente a la estrategia de seguridad priísta sino incluso marcharon junto a diversos sectores sociales víctimas de un modelo que acallaba a la prensa y escondía bajo oropeles de mercadotecnia la crisis de violencia en el país.

Destacan las fuertes denuncias del finado obispo de Apatzingán, Miguel Patiño: “El Ejército y el gobierno han caído en el descrédito porque en lugar de perseguir a los criminales agreden a las personas que se defienden de ellos”. No fue el único, voces semejantes se escucharon desde otros rincones del país.

También, tras la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, el episcopado mexicano lanzó su primer ‘¡Basta ya!’ de violencia, inseguridad y corrupción en el país en 2014: “Muchas personas viven sometidas por el miedo, la desconfianza al encontrarse indefensas ante la amenaza de grupos criminales y, en algunos casos, la lamentable corrupción de las autoridades”. En aquel mensaje, los obispos lamentaron que la inseguridad en el país no sólo había empeorado sino que había llegado a una verdadera crisis nacional.

La Iglesia católica no sólo ha manifestado con palabras su preocupación por los errores o las corrupciones en la conducción del país; también ha dado pasos concretos a favor de la reconstrucción del tejido social, de la asistencia de las víctimas de las violencias y de la formación de ciudadanía participativa y corresponsable con la paz y el bien común. Hay muchos centros de atención a víctimas y organismos de promoción y justicia social de inspiración cristiana. Los centros de asistencia humanitaria para poblaciones desplazadas, migrantes, perseguidas y empobrecidas son siempre oasis en los áridos páramos de localidades sin ley y sujetos al crimen o a la corrupción.

En esta ocasión, las palabras del presidente López Obrador contra los liderazgos católicos (contra la población creyente en realidad) son un grave error; llamar ‘hipócritas’ a quienes han auxiliado a cientos de desplazados y afectados por políticas ineficientes de seguridad en los últimos sexenios es jugar con fuego. Y, sin embargo, los obispos y las congregaciones religiosas estarán ‘ofreciendo la otra mejilla’. No es que preparen una ‘cachetada con guante blanco’ sino que, en el mejor ánimo de seguir contribuyendo a la paz darán un paso adelante para fortalecer la obra social que lucha por la justicia, la paz y la reconciliación. Veremos.

Director VCNoticias.com
@monroyfelipe

Seguir leyendo

Te Recomendamos