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Home office, el reto de la nueva normalidad

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Emanuel Mendoza Cancino

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México.- Para muchos trabajadores el home office ha traído grandes beneficios: el principal, sin duda, es poder trabajar sin temor a exponerse al contagio por COVID-19.

No obstante, esta nueva modalidad también conlleva grandes retos para gestionar y administrar tanto el trabajo eficiente como la vida personal de los empleados, ya que con esta modalidad ambos coexisten en el mismo espacio: el hogar.

“El home office es una estupenda y eficiente forma de trabajo, pero debemos entender que al ser una nueva modalidad para muchas personas, tanto jefes como trabajadores, desconocen la forma de gestionar una dinámica saludable y fácilmente tienden a realizar acciones que desdibujan los límites del hogar y el trabajo”.

Antes estos límites se tenían más claros, ya que el empleado estaba físicamente en la oficina y se entendía que ese era su espacio de trabajo, pero con esta forma de trabajo no es así, señala Andrea Rojas, Head de Recursos Humanos (RRHH) en Runa, plataforma de gestión de Recursos Humanos.

De acuerdo con una encuesta de PWC México, seis de cada 10 trabajadores dicen ser más productivos desde que realizan home office; aunque en contraste, sus niveles de estrés y horas de trabajo han aumentado considerablemente debido a una mala gestión de tiempo y espacio para estas labores.

Nicholas Bloom, economista de la Universidad de Stanford y conocido por sus amplios análisis en materia de home office, publicó en marzo pasado el estudio “Las trampas de productividad de trabajar desde casa en la era de COVID-19”, en el que afirma que trabajar desde casa sin una buena administración de tiempos y espacios adecuados, combinado con el cuidado de los hijos, podría derivar en un “desastre de productividad para las empresas”.

En 2015 Bloom realizó un experimento en que mil empleados trabajaron desde casa durante nueve meses, el resultado fue: un aumento del 13% en el rendimiento, lo que significó casi un día extra de producción por semana, además de una baja del 50% en las tasas de abandono de empleados.

Con ello, el académico sustenta que el home office sí incrementa la productividad; sin embargo, la pandemia es un contexto distinto que implica muchos otros factores que influyen en la productividad como: hijos y el resto de la familia en casa, disminución de salario (en algunos casos), jefes también en su casa, falta de protocolos específicos por parte de las empresas para el home office, dinámicas de trabajo poco claras, miedo al contagio por el virus, entre otros.

Uno de los errores más comunes para hacer home office consiste en pensar que el trabajador tiene plena disposición sin importar el día u horario, ya que se asume que está en casa y que no hace otro tipo de actividades debido al aislamiento; sin embargo, “debemos recordar que la vida laboral y personal son dos cosas distintas, y que el hecho de que el trabajador esté en casa no lo hace esclavo del teléfono, ni le da una disponibilidad total”, asegura Rojas.

Por ello, Runa recomienda 7 estrategias para delimitar el trabajo en casa y mejorar no sólo la productividad, sino también la calidad de vida de los colaboradores:

Hablar con el equipo de trabajo. Parece muy sencillo pero no siempre lo es. La clave del home office es la comunicación y organización: todo el equipo debe tener clara tanto la dinámica de trabajo como los horarios. Es como si aún estuvieran en la oficina: con horarios de entrada, salida y comida. Tener bien definidos estos conceptos y respetarlos será vital para tener un home office más productivo y menos agobiante.

Mejorar la convivencia y organización familiar. A raíz de la pandemia, el hogar se convirtió en el lugar de trabajo, en la escuela y en la zona de esparcimiento de todos los miembros de la familia, por ello la organización es muy importante para que cada uno desarrolle de la mejor forma sus actividades. Es recomendable que todos los miembros de la familia hablen sobre sus horarios y necesidades y ajusten el espacio de modo que cada uno pueda trabajar, estudiar o divertirse sin que esto sea motivo de molestia o distracción para otro.

Definir horarios. A pesar de tener claro un horario con el equipo de trabajo, es importante que cada uno asuma y respete ese tiempo. Iniciar y finalizar la jornada laboral en tiempo ayudará a no sentirse agobiado por el trabajo y permitirá disfrutar del tiempo libre.

Definir un área de trabajo. Lo mejor para el home office es definir un espacio de trabajo determinado, esto ayuda a toda la familia a tener claros los límites de espacio y privacidad. Esto no siempre es fácil, sobre todo para personas que viven en espacios pequeños; no obstante, es importante contar con un área designada para trabajar, puede ser un espacio pequeño como un lugar en el comedor, la sala o la recámara.

Cuidar la salud. La salud y la buena alimentación van de la mano. Estar en casa es una oportunidad para comer con horarios establecidos, hidratarse y alimentarse sanamente, además de dormir 8 horas diarias, lo que ayudará a estar más concentrado y disminuir los niveles de estrés.

Tomarse un descanso. Para mejorar la concentración también se deben tomar descansos de 10 minutos cada dos horas, hay que procurar “desconectarse” en ese tiempo, así la mente estará tranquila y lista para regresar al trabajo.

Crear una atmósfera agradable. La atmósfera de trabajo influye en el estado de ánimo, por lo que es importante decorar el espacio de trabajo con plantas, flores, una nueva iluminación o incluso hasta ambientar la atmósfera con nuestra música favorita. Hay que recordar que este espacio es para motivarse e inspirarse, no que se convierta en uno que produzca sueño.

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emc



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Fecha de caducidad

Unión Mujer

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Fecha de caducidad

Esto que vas a leer probablemente sea algo inocente al inicio y espero que conforme vayas leyendo más lleguemos a un nivel de profundidad casi mágico.

Siempre he amado la comida; sí, como Antón Ego de Ratatuille:

  • “no me gusta la comida, yo amo la comida”

Desde niña recuerdo tener una extraña relación con las fechas de caducidad específicamente de los alimentos. Recuerdo que el refrigerador en la casa de mi mamá siempre tenía muchísimas cosas, incluso productos que nunca probé, pero su empaque era muy lindo y se veían extraordinarios escoltando la puerta del refri.

Empecemos con las verduras, los cajones de las verduras siempre estaban llenos. Tuve la fortuna de que mi madre cocinara muy rico, variado, a veces sano y otras no tanto. Eso sí: siempre debía haber algo verde en algún momento del ritual alimenticio.

A mi madre le encantaba ir al mercado a comprar su verdura fresca, recién ahora como adulta que soy me doy cuenta de la diferencia en el sabor de las verduras del mercado y las del súper mercado. Sí la hay señores, no se engañen. Y si no lo crees: te reto a que te pongas tu cubreboca y vayas al mercado, a uno pequeño, de esos donde la marchanta tiene su montoncito de verduras acomodado en forma de pirámide, se emociona y sonríe cuando le dices que le comprarás más de uno.

Regresando a la cocina de la casa de mi mamá, además de la duda de por qué cuando iba al mercado compraba la misma verdura que ya tenía en el refri. El verdadero misterio radicaba en porqué utilizaba la verdura que ya estaba más “viejita” primero y después usaba la “nueva” cuando ya no era nueva sino hasta que caía en la categoría de “viejita” Nunca entendí por qué no podíamos comer la verdura recién comprada y disfrutar de su sabor en su punto. Supongo que cuando vuelva a encontrarme con ella en algún punto del cosmos se lo preguntaré al calor de unas calabazas a la mexicana preparadas con verdura recién comprada.

En el universo del refrigerador existen los toppers, esos contenedores místicos que pueden cambiar tu día en un segundo. Porque en realidad no sabes el manjar que resguardan. El mismo platillo extraordinario puede estar refugiado lo mismo que en un contenedor de un litro de yougurt que en el tupper más hermoso, con accesorios para que la comida respire al momento de calentarse, incluso el diseño con los colores de la temporada o del diseñador en tendencia.

Desconozco si mi condición tenga un nombre ya; me sucede que me cuesta trabajo registrar el tiempo transcurrido, es decir: puedo confundirme pensando que han transcurrido tres días o una semana completa; porque para mí los días son tan largos, que pierdo la noción.

Cuando estudiaba la preparatoria, en una ocasión abrí el refri en la casa de una de mis mejores amigas, a quien considero una hermana. Descubrí el secreto máximo en los toppers: su mamá le colocaba un masking tape como etiqueta y sobre ella escribía el contenido del topper y la fecha en que había sido elaborado dicho alimento. Mi mundo explotó en ése momento. Porque en la casa de mi mamá, tristemente era muy común que al momento de abrir un contenedor: la comida ya no estuviera en condiciones de ser ingerida. Fueron muchas las lágrimas derramadas por comida deliciosa que terminó en el bote de la basura debido a la pérdida de noción del tiempo. O incluso ésa estúpida terquedad de pensar “voy a reservar ése manjar para un momento especial”

Finalmente, regresemos a ésas botellas y contenedores hermosos que nunca supe qué eran, pero decoraban la puerta del refri. Las que se encontraban a un lado de la mayonesa, la cual se usaba todos los días para el sándwich del lunch. Podían pasar desapercibidas, pero en esos momentos de incertidumbre cuando abres el refri esperando a que te hable y te llegue la inspiración de qué comer, te topas con éstos contenedores y te roban una sonrisa de lo lindos que están: es justamente ahí cuando los notas. No necesariamente en los días de prisa en que estás preparando tu sándwich con solamente cinco minutos de tiempo antes de salir corriendo de casa.

Hace más de veinte años, en un día de esos en que necesitaba ordenar algo físicamente para generar el orden mental, decidí hacer una excursión al refrigerador. Para saciar mi curiosidad me puse a revisar pieza por pieza sus fechas de caducidad. Y descubrí que había contenedores con fechas vencidas hacía más de dos años…

Ahora recordando eso es que quiero compartirte que pienso que la vida es un refrigerador. Donde nosotros elegimos qué o a quiénes guardar ahí adentro.

Por favor piensa en quiénes son tus toppers de yogurt, a quienes tal vez hoy no has valorado tanto y su contenido es extraordinario, quienes te llenan de alegría en cuanto disfrutas de su existencia. Identifica quiénes son tus toppers nice, esos que lavas con la esponja especial para que no se rayen, para que sus colores no se distorsionen, a los que cuidan inmensamente.

A quiénes tratas como verdura… qué ironía, no estás disfrutando de su sabor, porque los tiempos que has establecido no son los idóneos para disfrutar de todo su sabor.

Puede que cueste un poco más de trabajo: ahora piensa en ésas botellas bonitas. Quiénes son en tu vida ésas personas que probablemente no conoces tan bien, pero te dan seguridad de saber que ahí están, que puedes verlas desde lejos y te roban una sonrisa, tal vez te inspiran, te retan a crecer, a seguir…

Finalmente, quiero invitarte a que revises las fechas de caducidad. Hay quienes en nuestra vida ya llegaron a su fecha de caducidad. Y no está mal, tal vez haya una versión distinta de ése mismo contenedor, una versión vegana, tal vez más pequeña en donde puedas seguir disfrutando de eso.

Te comparto una frase de Julia Child, si te gusta cocinar sabrás quien es ella, si no, por favor busca su libro, ve su película: es maravillosa.

“No tienes que cocinar comida elegante u obras maestras- solamente buena comida desde ingredientes frescos”
Julia Child

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Día de la Tierra: tips para ayudar al planeta todos los días

Unión Mujer

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Día de la Tierra: tips para ayudar al planeta todos los días

Ciudad de México.— El primer Día de la Tierra se celebró en 1970, cuando un senador de Wisconsin organizó una manifestación nacional para crear conciencia sobre los problemas ambientales. Se llevaron a cabo manifestaciones en todo Estados Unidos y a finales del año, el gobierno norteamericano había creado la Agencia de Protección Ambiental.

Hoy, a 51 años del primer Día de la Tierra, la problemática ambiental no solo continúa, sino que se ha convertido en una de las principales preocupaciones para nuestra supervivencia.

Si bien cientos de países y millones de personas en el mundo celebran cada año el Día de la Tierra con eventos, foros y manifestaciones, este día también es un recordatorio de que no hay un solo día para hacer conciencia y cuidar de nuestro planeta, sino que debe ser una acción constante, permanente y un esfuerzo de parte de todos los que habitamos en él.

Aquí te dejamos acciones que todos podemos hacer desde casa:

Tip 1: reutiliza ropa vieja
21 mil millones de toneladas de ropa terminan en los basureros del mundo cada año.

Tip 2: cierra la llave del agua
5 galones de agua se desperdician si dejas la llave abierta al lavarte los dientes.

Tip 3: consume menos plástico
En el mundo se compran un millón de botellas de plástico cada minuto.

Tip 4: compra lo que comas y come lo que compras
1 de cada 3 alimentos producidos en el mundo se desperdician.

Tip 5: desconecta tus aparatos electrónicos
Una TV apagada puede llegar a consumir 227 kWh, más de lo que consume en un año una persona promedio en Camboya.

Tip 6: planta un árbol
Se estima que aproximadamente 15 mil millones de árboles en el mundo se talan cada año.

Tip 7: utiliza menos el coche
Si dejas de utilizar el coche 2 días a la semana, reducirás las emisiones de gases de efecto invernadero en un promedio de 721 kg por año.

No necesitas esperar al 22 de abril para cuidar el planeta

LEE Familia y Políticas Públicas: La familia como objeto de la política pública

Por Chema Tierra

Página web: www.chematierra.mx
Twitter: @chematierra @chematierranews
Facebook/chematierra
Instagram: chematierra
Youtube: chematierra

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