Foto Cuartoscuro

Hubo quienes fueron a un restaurante a desayunar chilaquiles para calmar la "cruda"

Siete24.mx

Siete24.mx

Ciudad de México.— Los festejos patrios con sus colores, sabores y algarabía quedaron atrás para algunos mexicanos que con pocas horas de sueño y evidente cansancio tuvieron que laborar este lunes, pero dispuestos a reintegrarse a su rutina diaria.

"Ya lo bailada, nadie me lo quita”, reconoció Claudia, quien a sus 19 años de edad asistió por primera vez al Zócalo a escuchar el grito por del 209 aniversario de la Independencia de México.

Durmió unas dos horas, porque tras concluir el acto encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, regresó a su casa a cenar pozole con familiares, amigos y su novio.

Te puede interesar Así fue el grito de López Obrador

Pero este lunes tuvo que empezar a trabajar a las 10:00 horas, en un local de comida rápida de un centro comercial, donde según sus compañeras tendrán clientela hasta la tarde.

En tanto, Arturo, un vigilante de una Unidad Habitacional comenzó a trabajar a las 8:00 horas, por lo que no pudo acompañar a su familia al recalentado de pozole.

"Mi esposa y mis hijos se reunirán con mis papás para almorzar. Todos los años hacemos lo mismo, pero este me tocó trabajar y, pues, ni modo. Así es el trabajo y me van a pagar doble por ser festivo".

Te puede interesar Ellos son los nuevos en el Desfile Patrio

Carlos vende tamales todos los días. Se levanta a las 6:00 y hoy no fue excepción, aunque esta vez durmió sólo cuatro horas. "No he vendido todavía mucho, hoy la gente se levanta tarde, pero aquí los espero", confesó confiado en que tendrá un buen día.

Sin embargo, hay quienes no detuvieron los festejos patrios y continuaron hasta el amanecer, como María y Ricardo, quienes fueron a un restaurante a desayunar chilaquiles para calmar la "cruda" de tequila y cervezas. "Después nos iremos a descansar porque ya mañana hay que trabajar".

Sin embargo, su esposa María dijo que no le gustó que el presidente agregara más “vivas”. “Pero estuvo bien, en general; se vio muy mucha gente en el Zócalo y hay cariño para este presidente, aunque a mí no me gusta mucho".

Mientras que Mireya, arquitecta de profesión, aún descansó este día y lo disfrutará con su familia; "veré una buena película" y lo dedicaré a "un poco de lectura por la tarde para cerrar mi lunes".

(Notimex)

ebv