Maternidad subrogada es sometimiento de la mujer

La periodista y activista sueca Kajsa Ekman, tras una investigación, determina que la maternidad subrogada es una explotación de personas vulnerables donde la mujer sólo es un engranaje de una industria que vende niños y práctica una nueva forma de sometimiento de las mujeres.

La también colaboradora en del periódico The Guardian, se autodeclara marxista aunque cree que contra los vientres de alquiler basta con tener conciencia humanista. Su libro El ser y la mercancía, editado este año, analiza los intereses económicos que hay en estas industrias.

Proponen prohibir gestación subrogada en el mundo

Recientemente ha señalado el caso de Cristiano Ronaldo en un artículo para ilustrar esta dañina industria refiere que; cuando Cristiano Ronaldo confirmó a través de su cuenta Instagram que había sido padre de dos mellizos, recibió más de 8 millones “me gusta”, 290 300 artículos fueron publicados sobre el tema mundialmente, 71 000 de ellos conteniendo la frase “muy feliz”.

Sólo había una cosa, dice la activista, que no apareció en ninguna parte: el nombre de la madre. ¿Quién es? ¿Cómo fue su embarazo y cómo se siente tras el parto? ¿Cuántas veces al día piensa en sus hijos que nunca más verá? Ronaldo ni la menciona, y la única cosa que se sabe de ella es que es norteamericana y que recibió 200.000 euros por los bebés.

Atenta contra bebés maternidad subrogada

En el debate sobre la subrogación esto es típico, asegura que en los medios de comunicación se habla de esta práctica como una manera de tener hijos y no una manera de perderlos, a pesar de ser eso lo que separa la subrogación de toda otra forma de reproducirse.

La perspectiva mediática es generalmente la de los compradores; sus sentimientos, sus deseos (frecuentemente llamados “necesidades”) abundan. Las madres siguen siendo anónimas, como si fueran trabajadoras en una fábrica de bebés. Tan anónimas a veces que ni los hijos llegan a saber quiénes son. Como el hijo anterior del mismo Ronaldo.

Por lo anterior, Kajsa Ekman asegura que nadie parece alzar la voz para decir lo obvio: esto es un flagrante delito contra los derechos de las mujeres y los niños.

En su libro El ser y la mercancía, la periodista y escritora sueca Kajsa Ekman cuenta que en la India gestantes llegaban a ser hipnotizadas para no desarrollar el instinto maternal y se les enseñaba a hablar a sus vientres diciendo: “Tus padres te esperan”. Desde entonces, el país inició un proceso para prohibir que un extranjero pudiera contratar mujeres indias para estos fines.

La activista sueca rechaza la versión que defiende que la subrogación altruista es mejor que la comercial e insiste en la importancia de que los países no cedan, pues asegura que en este debate hay también un fondo de chantaje: si las mujeres de Europa no lo hacen gratis, iremos a explotar a otras en Nepal o La India.

Kajsa Ekman también describe cómo las madres viven el llamado “altruismo eufórico” después de dar a luz, pero que luego de unos años se produce un cambio. Expresión de ello fueron 18 madres de alquiler de Estados Unidos que en la década de 1980 se agruparon en contra de esta técnica, argumentando que al cabo de 6 meses aproximadamente empezaron a sentir algo diferente, a reflexionar.