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Análisis y Opinión

El camino a la movilidad

Domingo Días

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El 28 de febrero cuando se confirmó el primer caso de Covid-19 en México, Mi Viejito Lindo nos tranquilizó diciendo “Serenos, tranquilos, tenemos capacidad para enfrentar la situación”, y así, serenos y tranquilos hemos transitado por estos ya casi tres meses.

Días después nos dio su primer pronóstico, el 2 de marzo con apenas 5 enfermos confirmados comentó: “En cuanto a México siento que no vamos a tener problemas mayores. Ese es mi pronóstico”.

Lo malo es que no se trata de sentir. Y como él sintió que no íbamos a tener problemas mayores no se preparó como era debido, entonces porqué se la pasa presumiendo que desde el primer caso en China se ha venido preparando, ¿preparando para qué?, si no pasa nada.

Y continuó sin darle la mayor importancia, y nos recomienda abrazarnos: “Lo del coronavirus, eso de que no se puede uno abrazar, hay que abrazarse, no pasa nada”.

Para el 22 de marzo nos invita a seguir saliendo: “No dejen de salir. Vamos a seguir haciendo la vida normal”.

Y el 26 de marzo nos da su nuevo pronóstico, ahora sí apoyado de los técnicos, supongo se refería a El Otro Lopez: “De acuerdo con nuestros técnicos, el 19 de abril vamos a poder salir de la gravedad”.

Ya para el 5 de abril, cuando ya sólo faltaban 14 días para salir de la gravedad nos tranquiliza diciendo: “México es, después de la India el país con menos infectados por Coronavirus”, y para nuestra mayor tranquilidad al día siguiente nos asegura que: “No es posible que afecte tanto una pandemia, en lo económico, en lo social”, y eso que apenas teníamos poco menos de 2 mil 500 casos confirmados.

Para el 26 de abril, cuando ya había pasado una semana de que nos pronosticó salir de la gravedad, sin acordarse de lo que él y sus técnicos habían dicho, nos tranquiliza: “Vamos bien porque ya se ha podido domar a la epidemia”, más claro ni el agua, habíamos incrementado nuestro número de casos confirmados en tan sólo 12 mil personas, casi 5 veces, así es como se doma a una bestia.

Y así fuimos saliendo de esta, para el 29 de abril nos aseguraba que: “Se redujo el contagio se volvió horizontal, se aplastó la curva”, ya con casi 18 mil contagiados, lo malo es que se me hace que vio la gráfica acostado y confundió lo horizontal con lo vertical, porque a la fecha no ha sucedido esto.

Y al día siguiente, el mismísimo Día del Niño, después de asustarlos amenazándolos que junto con la No Primera Dama más tarde les mandaría un mensaje grabado, presentó a los integrantes de la Fundación Mexicana por la Salud, a quienes les agradeció su labor de coordinar el apoyo de diversas agrupaciones, para seguir reforzando todo lo que se necesita en camas, ventiladores, médicos, especialistas, apoyo en la logística, todo lo que se requiere.

Y ya para el 12 de mayo con más de 38 mil afectados no le quedo más que reconocer que nos había estado tomando el pelo durante un buen rato y reconoció: “Yo les confieso que hace un mes y medio que estaba en Baja California, en Tijuana, recibí un informe en el sentido de que teníamos que tomar decisiones con urgencia porque podíamos ser rebasados, y a partir de ahí se le empezó a llamar a la gente”.

Así es que a partir de mediados de mayo pareciera que la historia ya es otra, ya se habla de fechas pico de contagio, fechas de inicio de la recuperación, hasta un sistema de semáforos a nivel municipal y que en base a esto estaremos recuperando la movilidad.

Para no variar el discurso de la 4T, si ya tenemos el Instituto para devolverle al Pueblo lo Robado, la Secretaria del Bienestar, Instituto de Salud para el Bienestar y demás bienestares, a los municipios con muy bajo número de afectados o sin afectación, aunque en varios de ellos es un misterio ya que no se ha realizado prueba alguna, se les bautizó como “Municipios de la Esperanza” y estos ya podrán iniciar sus labores el 1 de junio.

Y ante esta gran noticia, ¿quién creen ustedes que ya va a salir a trabajar este 1 de junio?, sí le atinó, pues nada más y nada menos que Mi Viejito Lindo, ya inicia sus giras y sale de un estado sin Municipios de la Esperanza, CDMX, a otro en las mismas condiciones, Quintana Roo.

Como siempre le ha gustado obedecer las normas y seguirlas al pie de la letra, de seguro irá sin cubrebocas, que, aunque Mi Científica de Cabecera, la Dra. Sheinbaum convirtió su uso en obligatorio en la CDMX y el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González hiciera lo mismo, su amigo y especialista de confianza El Otro López aún no se lo recomienda.

Perdón parece ser que ya El Otro López empieza a dar su aval al uso, así que nos informan que sí utilizará cubrebocas Mi Viejito Lindo.

Y así nos dice casi a diario: “Mi recomendación por mi investidura de presidente de la República es que sigamos las recomendaciones, los consejos que nos están transmitiendo los especialistas y de manera muy particular del doctor Hugo López-Gatell”.

Y así es, él mismo le hace caso en todo y cuando quiere no hacerlo, muy sencillo, lo llama y solicita haga público que él se cuece aparte, para algo es el jefe, y así es como ya le dio inmunidad con su escudo moral y aprobó científicamente el uso del Detente y ahora ante la imperiosa necesidad de seguir en campaña de Mi Viejito Lindo, a El Otro López sólo le quedó declarar:

“El Presidente debe se salir ya que la vida pública del país es muy importante, incluyendo las actividades gubernamentales, así como la vida política y social”

Y tiene toda la razón, cómo va a arrancar la obra del Tren Maya sin el banderazo de Mi Viejito Lindo.

Domingo Días.
domingo.dias@yahoo.com.mx
Twitter: @domingodias7
www.domingodias.com

• “Un año más para que esto cambie por completo”, AMLO 1/11/19. Que emoción en tan sólo 155 días México será otro



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Análisis y Opinión

¿Cómo gestionar la actitud del personal?

Gerardo Medina Romero

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El Mundo Interno de las Organizaciones

Para cualquier empresa, su éxito al enfrentar los retos actuales depende, en gran medida, de la actitud de su personal en todos los niveles de la organización. He conversado con algunos clientes y colegas sobre la manera en que se puede gestionar la actitud de la gente y lo que he encontrado en muchos casos es un desconocimiento sobre la conexión entre los distintos componentes de la organización y cómo impactan en la actitud que asume cada colaborador al momento de desempeñar sus funciones.

En mi experiencia, la actitud es una consecuencia. ¿De qué?, justo es lo que debemos preguntarnos para identificar los factores que la provocan y tratar de adecuarlos, alinearlos e impulsar así las actitudes que se requieren.

Para mí, la actitud es la manifestación del estado de ánimo con el que se comporta una persona en determinado momento y se puede percibir a través de la emocionalidad y corporalidad con la que actúa y ejecuta cualquier actividad.

Su estado de ánimo es consecuencia de su percepción ante el contexto organizacional en el que se encuentra. Su percepción se forma con base en sus intereses particulares, sus valores individuales y su personalidad.

¿Por qué es importante la actitud? Porque sin una actitud adecuada de nada le sirve a la empresa una persona que tenga los conocimientos ni las habilidades para desempeñar una función. Una competencia es el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes, y sin una actitud adecuada la competencia no se completa y por lo tanto la persona no será competente para desempeñar su función y lograr los resultados necesarios. Si las personas no logran desempeñar sus funciones de manera adecuada, la empresa no podrá logar sus resultados de negocio.

Para gestionar la actitud en su conjunto es importante, en primer lugar, identificar para cada competencia, cuáles son las actitudes específicas necesarias. Al hacer la evaluación de competencias deberíamos identificar las brechas entre las actitudes necesarias y las actitudes reales. Integrando resultados, la empresa puede identificar las brechas en cuanto a la actitud del personal.

Si una empresa desea gestionar la actitud de su personal, primero debe tratar de proporcionar las mejores condiciones para trabajar (contexto organizacional). Esto se mide a través de los estudios de clima donde identifica la percepción del personal ante las distintas dimensiones organizacionales (estilo de liderazgo, compensación, posibilidades de crecimiento, etc.) y a partir de los resultados, implementa acciones para corregirlos.

Un contexto organizacional adecuado, incrementa las posibilidades de provocar la actitud adecuada pero aún dependemos de la percepción que se determina por los intereses particulares, los valores individuales y la personalidad. Por ello es importante implementar estrategias y programas permanentes de cultura, liderazgo y comunicación que influyan y alineen los valores del personal.

Para influir en los intereses personales, la empresa trabaja con los apoyos y prestaciones que cubren las necesidades básicas y las aspiraciones económicas. Para los intereses individuales se crean programas de desarrollo personal y profesional, así como de reconocimiento.

Finalmente, el tema de la personalidad individual se trabaja desde los mecanismos de reclutamiento y selección, y se alinea a los programas internos de desarrollo y sensibilización que se puedan implementar.

En conclusión, la conexión que existe entre todos estos elementos debe crear las condiciones necesarias para impulsar en el personal las actitudes para que su desempeño logre los resultados de negocio que la empresa necesita.

Sin duda, son muchos los factores que intervienen en este tema y por eso solo las empresas que entienden la relación de todos y cada uno de ellos y que logran enfocarlos y conectarlos para alinearlos hacia un mismo objetivo, son las que en realidad logran hacer una gestión de las actitudes.

Las empresas que trabajan estos esfuerzos de manera aislada y desconectada pueden estar invirtiendo muchos recursos sin realmente lograr ningún resultado de impacto. En estos tiempos, ninguna empresa se puede dar el lujo de desperdiciar recursos; invertirlos de manera inteligente para provocar en el personal las actitudes que se necesitan en tiempos de crisis es, en mi opinión, la mejor inversión de todas.

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Análisis y Opinión

Enriquecer la decisión salomónica

Felipe Monroy

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En la cultura occidental se tiene al episodio en que el rey Salomón da la orden de partir a un bebé en dos para terminar una disputa de maternidad entre dos mujeres como el paradigma de la justicia en la verdad. En el relato se especifica que Salomón pidió a Dios el don de la sabiduría y es dicho regalo el que le ayuda a descubrir a la verdadera madre y a impartir justicia.

El juicio salomónico representa desde entonces un acto de sabiduría para descubrir una verdad a la que es difícil acceder y sin la cual es imposible ejercer la justicia; sin embargo, la complejidad de la vida social, sus instituciones y los desafíos a los que se enfrenta una humanidad en discordia parecen exigir criterios aún más audaces que los del Antiguo Testamento.

En su más reciente encíclica (‘Hermanos todos’), el papa Francisco aseguró contemplar un mundo en permanente conflicto y en terrible polarización para el cual quiso ofrecer criterios orientados a superar las pugnas. Más que un método, el Papa Bergoglio plantea un ‘estilo’, una ‘actitud’, cuyo primer momento es justo el juicio salomónico (descubrir la verdad y aplicar la justicia); pero que posteriormente apunta a una sociedad en proceso de sanación, que reintegre al dolido y construya paz gracias a estructuras que promuevan el bien común mientras a ras de suelo se vive una convivencia de armonía artesanal.

Como no es un método, sino una actitud, la sugerencia del pontífice vale para cada conflicto social que nos venga a la mente. De diferentes maneras Bergoglio recomienda, ante todo, el compromiso con la verdad, contemplar la realidad sin anteponer los propios intereses, reconocer las injusticias y el dolor histórico causado a sectores marginados o discriminados.

Y sólo desde allí, re-enaltecer el principio de que todo ser humano posee una dignidad inalienable, que esa dignidad es una verdad unida a la naturaleza humana que no cambia, aunque la cultura sí lo haga; después, recuerda a los actores sociales a aportar desde ‘el amor elícito’ que es la “voluntad de hacer por amor instituciones más justas, sanas y funcionales”.

El planteamiento del Papa no es ingenuo, reconoce las muchas violencias que mantienen la tensión y el conflicto social. Sin embargo, Francisco no las prejuzga todas ni las califica igual: para él hay violencias ‘eticistas’ que juzgan a los demás, que desprecian al diferente, que acallan las búsquedas de justicia o que discriminan el parecer de los pobres, los heridos y los marginados.

También asegura con crudeza que no es igual la violencia ejercida desde las estructuras, las instituciones o el Estado que la violencia de los grupos particulares; incluso señala que en ocasiones las reacciones con actitudes antisociales desde los pobres y descartados “tienen que ver con una historia de menosprecio y falta de inclusión”.

Miremos a detalle cualquier conflicto vigente que nos polariza hasta el tuétano y podremos reconocer que, en gran medida, nos radicalizamos precisamente por la falta de diálogo, porque definimos la realidad desde nuestros deseos y no desde la verdad, y porque privilegiamos nuestra cómoda seguridad antes de ceder un poco de posición con aquellos que padecen profundas injusticias.

Ojalá este estilo se convierta en una experiencia comunitaria e institucional frente a los muchos desafíos que tiene el mundo y la humanidad frente a sí. Hay esperanza. Lo expresó así la Dimensión Fe y Compromiso Social del episcopado mexicano, el pasado 20 de febrero cuando se celebró el Día Mundial de la Justicia Social: “Un justo puede iluminar desde su persona; una familia puede iluminar desde su hogar a toda una ciudad, una nación iluminará desde su verdad al mundo, para promover la justicia”.

En el relato salomónico, este estilo trascendería al episodio de la disputa y de la espada: hablaría de cómo ese bebé creció en el amor de una familia y comunidad, que aquella mujer del hijo muerto encontró perdón y compasión, y que la paz brilló en la cotidianidad con pequeños gestos de responsabilidad, ternura y solidaridad.

*Director VCNoticias.com
@monroyfelipe

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