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Análisis y Opinión

No, la religión no se aprovecha de la gente que sufre

Felipe Monroy

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A inicios de diciembre, un diario español destacó una reflexión de la cineasta georgiana Dea Kulumbegashvili sobre su muy laureado largometraje ‘Begining’: “La religión se aprovecha de la gente que sufre”. La cineasta hablaba de su ópera prima que aborda los conflictos étnicos, sociales y culturales que se aderezan con odios, violencias y discriminaciones bajo pretextos religiosos.

La propuesta de Kulumbegashvili es un relato necesario sobre la falta de fraternidad y tolerancia de ciertas personas y grupos dentro de instituciones religiosas; allí podemos coincidir. Sin embargo, es un error asignar a la religión las actitudes agresivas o de abuso de algunos de sus fieles. Actitudes que, sin duda, deben ser señaladas, criticadas y -en caso de que se constituyan en delitos- juzgadas y sentenciadas para reparar los daños a quienes resulten afectados.

Por el contrario, según el sociólogo Lenski, la religión “es un sistema de creencias entorno a las fuerzas que en último término configuran el destino del ser humano”. A veces dichas creencias giran en torno a una deidad (teístas) y en ocasiones no; como en el neoliberalismo o el humanismo contemporáneo. De esta manera, la religión -cualquier religión- posee muchos rostros y su comprensión absoluta es verdaderamente inviable. Emile Durkheim aventuró a decir que “la idea de la sociedad es el alma de la religión”, es decir que la conducta humana respecto a lo sagrado está integrada en la marcha de la sociedad y viceversa.

Con todo, es claro que las palabras de la cineasta -al igual que muchas personas- reflejan su preocupación sobre las muchas historias de horrores que ‘en nombre de la religión’ ciertos personajes cometen en todos los ámbitos de la experiencia humana, principalmente con los que más sufren. Allí tiene completa razón y, por desgracia, sobreabundan los casos que demuestran esa dolorosa realidad.

Este contexto pandémico nos ha demostrado que el sentimiento religioso se expresa intensamente en los más diversos espacios de convivencia humana o de relación interinstitucional; hay ‘firmes creencias’ sobre cómo debe configurarse el destino de la humanidad que no necesariamente se forjan en los templos ni salen de la boca de ministro alguno. Y algunas expresiones de dichas creencias sí tienen un componente de abuso sobre aquellos que sufren, tienen dudas, miedos o grandes necesidades.

Credos irracionales sobre que el virus y todos los efectos sociales derivados fueron perversa y puntualmente planeados por ‘los verdaderos dueños del mundo’ son inevitables, incluso podría decirse que siempre es saludable una buena dosis de inquietud y curiosidad; el problema sobreviene cuando sus prosélitos buscan aprovecharse de las muchas dudas y miedos de la gente frente a un fenómeno que no se había experimentado en siglos. La falaz ganancia que estos predicadores de bulos buscan es su superioridad intelectual y moral, la desesperanza y la obediente ignorancia de sus seguidores es la recompensa de su prédica. Sus seguidores, heridos por la duda y la candidez como lo estamos todos, se aferrarán de las certezas que les ofrecen, aun a costa de su propia salud o bienestar mental. La ‘religión’ de la duda y de la trama no se aprovecha de quienes buscan respuestas; los conspiracionistas sí.

Dentro de las religiones institucionales también hay el riesgo de que ciertas creencias (aproximaciones relacionales con sus credos, sus revelaciones o su disciplina moral) sean verdaderos instrumentos de abuso, intolerancia, agresión, autopreservación. Todas las religiones cuentan con ‘correligionarios’ que ajustan los parámetros de su fe en acciones verdaderamente nocivas para terceros e incluso dañinas para ellos mismos.

Eso no quiere decir que sean las religiones las causantes del mal. De hecho, la religión intenta “dar a los problemas individuales nuevas perspectivas que tienden a suprimir o reducir su fuerza abrumadora; al tiempo de conducir a proporciones más justas tanto los deseos del individuo como sus aprensiones, subordinándolas a una concepción el bien absoluto”.

La violencia, los horrores, el abuso, el descarte o el miedo en la pandemia podrían resultar agobiantes sin una perspectiva de promesa, de optimismo o esperanza. Y es, casi siempre, esa perspectiva la que anima el espíritu de tanta gente a redescubrir el sentido del bien común, del sacrificio de las vanidades, de la generosidad en la caridad, del consuelo a los afligidos y la solidaridad en la otredad.

Hay, en contraste a lo señalado por la cineasta, experiencias y expresiones religiosas que justamente se vuelcan en auxiliar a los que sufren. El obispo católico mexicano, Adolfo Castaño, lo describió así en el compendio ‘Cartas a la vida, al amor y la esperanza’ (Buena Prensa, 2020): “Somos más bien nosotros los convocados a comprender el sufrimiento de Dios; con la mirada que emana de su ‘otro rostro’ nos interpela para que entendamos el insoslayable compromiso de ayudar a aliviar su dolor, el mismo de su creatura y de sus hijos… es Dios quien tiene rostro sufriente; en la tesitura de tan fuerte paradoja, es el hombre quien ahora queda convocado para entrar en la dinámica del consuelo”. Comprender esta religión precisamente de esta manera hace imposible el abuso del otro; destierra la posibilidad de que, desde su religión, estos creyentes se aprovechen de los que sufren.

*Director VCNoticias.com

@monroyfelipe



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Análisis y Opinión

Resolución Miscelánea 2021

Pedro Higuera

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El pasado 29 de diciembre se publicó la resolución miscelánea para 2021, algunas de las reglas que destacan son las siguientes:

  1. CFDI global estaciones de gasolina. Se permite durante todo el 2021 a los distribuidores de petrolíferos (estaciones de gasolina), gas, emitir un CFDI global, ya sea diario, semanal o mensual, por todas las operaciones que realicen con el público en general, para ello los comprobantes individuales que expidan a sus clientes deberán ser emitidos por equipos de registro de operaciones con el público en general, además de tener diversas características para la emisión y registro contable de dichas operaciones, entre otros requisitos; además de enviar la información generada a partir del 1 de enero del 2021, referente a los controles volumétricos. (Vigésimo segundo transitorio).
  2. Buzón tributario para RIF. Deberán habilitar también su buzón tributario, tanto las personas físicas del RIF y las que obtengan ingresos mediante plataformas tecnológicas (las de la sección III del capítulo de actividades empresariales y profesionales), conforme a su sexto dígito numérico del RFC, conforme a lo siguiente: a) 1,2,3,4 a más tardar el 31 de enero del 2021; b) 5,6,7 y 8 a más tardar el 28 de febrero del 2021; c) 9 y 0 a más tardar el 31 de marzo del 2021. (Cuadragésimo segundo transitorio)
  3. Medio de contacto buzón tributario. Aquellos contribuyentes que tengan habilitado su buzón tributario con un medio de contacto, ya sea el número telefónico/celular o correo electrónico como mecanismo de comunicación, deberán actualizarlo con ambos contactos, a más tardar el 30 de abril del 2021. (Cuadragésimo segundo transitorio)
  4. Buzón tributario personas físicas. Podrán no habilitar su buzón tributario las personas físicas que tengan RFC con la siguiente situación fiscal: sin obligaciones fiscales, sin actividad económica o suspendidos. (Cuadragésimo octavo transitorio)
  5. Avisos al RFC de socios o accionistas. En el caso del aviso al RFC para proporcionar el nombre y RFC de socios o accionistas de personas morales, si bien dicho aviso se debe presentar dentro de los treinta días hábiles siguientes a alguna modificación o incorporación, se permitirá que por aquellas modificaciones o incorporaciones ocurridas durante el primer semestre del 2021 se presente el aviso a más tardar el 30 de septiembre del 2021. Además de que para aquellos contribuyentes que en 2020 no hubieran presentado dicho aviso podrán hacerlo a más tardar el 31 de marzo del 2021. (Quincuagésimo tercero transitorio)
  6. Pagos provisionales de personas morales. Las declaraciones de pagos provisionales de personas morales para 2021, vendrán prellenadas considerando los ingresos manifestados en los CFDI, pagos provisionales anteriores, además de que se precargará la información de la declaración anual del ejercicio inmediato anterior (como es el coeficiente de utilidad para el pago provisional). (Regla 3.9.19)
  7. Conciliación por parte del SAT por quejas de facturación. Los contribuyentes podrán solicitar al SAT que actúe como conciliadora y orientadora cuando existan los siguientes problemas en los CFDI: no se expida un CFDI, se emita con errores, le falten requisitos, sea cancelado sin motivo un CFDI de una operación existente y no se expida uno nuevo, no se expida el CFDI de pago, en emisión de CFDI de nómina y no exista relación laboral, se expidan CFDI y no exista relación comercial, entre otros supuestos. (Regla 2.7.1.49.)
  8. Declaraciones complementarias. Las declaraciones complementarias que se podrán presentar son las siguientes:

I. Declaración complementaria de “Modificación de Obligaciones”. Se deberá́ presentar cuando los contribuyentes modifiquen datos manifestados en una obligación previamente presentada o cuando los contribuyentes no efectúen el pago por la línea de captura dentro del plazo de vigencia.

II. Declaración complementaria de “Dejar sin efecto obligación”. Se deberá́ presentar para dejar sin efectos obligaciones con errores relativos al periodo de pago o concepto de impuesto declarado.

III. Declaración complementaria de “Obligación no presentada”. Se presentará cuando el contribuyente haya dejado de presentar una o más obligaciones, sin modificar los datos declarados en las otras obligaciones.

No se computarán dentro del límite de declaraciones complementarias, las declaraciones a que se refiere el inciso I, siempre que únicamente se modifiquen los datos correspondientes a la actualización y recargos, así́ como las declaraciones complementarias a que se refieren los incisos II y III. (Regla 2.8.4.4).

Otras actualidades fiscales:

En el portal del SAT ya esta disponible el aplicativo para presentar los avisos para aprovechar el estímulo fiscal de tasa reducida de IVA del 8% e ISR para la Zona Fronteriza Norte y Sur, decretos que fueron publicados el 30 de diciembre del año pasado.

El pasado 11 de enero se publicaron las tarifas de ISR aplicables a personas físicas, en dichas tarifas se reconocen los efectos de la inflación, y con estas se estará disminuyendo la carga impositiva derivado de los efectos inflacionarios.

Por Pedro Higuera

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Análisis y Opinión

Censura y sollozos desde la investidura

Felipe Monroy

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Si bien se puede compartir la preocupación expresada por algunos líderes sobre el control ideológico que los gigantes informáticos han decidido implementar con mayor agresividad en sus plataformas no hay manera de concederle al presidente Donald Trump sus lloros sobre la ‘censura’ que “pretenden imponer” sobre su persona.

Vamos por partes. Los recientes acontecimientos en Estados Unidos que derivaron en la suspensión de las redes sociales de Trump ciertamente evidenciaron una práctica que se ha tornado cada vez más frecuente entre los usuarios de estas plataformas de divulgación de contenidos. El control que las empresas comienzan a tener sobre los contenidos que pueden o no divulgar los usuarios de las plataformas no sólo se limita a actos ilegales ni de seguridad; en estos momentos es ampliamente evidente que ciertas empresas de redes sociales censuran contenido debido a su posición ideológica y a sus intereses comerciales.

Lo anterior no es nuevo y por lo menos los últimos 10 años se ha pedido formalmente a los creadores de estas plataformas explicación sobre los alcances políticos, económicos y sociales de la potencial mal utilización de los datos de los usuarios. Lo que hasta ahora sabemos, por desgracia, nos provoca escalofríos.

Justo en esta semana, millones de usuarios migraron de la plataforma de mensajería WhatsApp (de Facebook) a Telegram (su más cercano competidor) debido a ajustes en las políticas de privacidad de la primera que básicamente formalizan lo que la plataforma hacía desde hace años: usufructuar la información que en ella vertimos para obtener de nosotros comportamientos de consumo comercial o consumo cultural.

Lo he dicho en otras ocasiones, es tan eficiente y profundo el éxito de estas empresas que se podría decir que son capaces de ‘hackear la psique y el comportamiento humano’. La polarización social, el hiperconsumismo, la defenestración de principios de dignidad humana e incluso el negacionismo suicida de la realidad son evidencias de que lo anterior es posible.

El analista Mark Williams en su estudio de enero 2021: “Comparativo de aplicaciones de mensajería digital” analizó bajo 35 reactivos verificables los semáforos de riesgo en las plataformas conocidas. En realidad, todo el universo existente de aplicaciones implica más de cuatro alertas rojas; algunos tienen 24 ámbitos de preocupación.

Dicho lo anterior, es posible empatizar con quienes ven peligro en las plataformas; pero no es posible conceder a un mandatario como Trump su amarga queja sobre lo que cree en censura. El presidente norteamericano tiene a su disposición la infraestructura y abultado presupuesto del gobierno para colocar en la agenda nacional e internacional su pensamiento; pero, incluso si no lo tuviera, el líder de los Estados Unidos es revestido con una singular investidura que le da la facultad de convocar a cualquier medio de comunicación en cualquier momento del día para cualquier ocurrencia que desee expresar y llegue a todos los rincones del planeta.

Al cierre del año pasado, la plataforma Netflix presentó el mockumental ‘Muerte al 2020’ en el que pinta de cuerpo entero esta actitud con una parodia de la exasesora de Trump, Kellyanne Conway. La trumpista afirma que se ha dado la tarea de “denunciar la ominosa censura” contra su facción en decenas de cadenas de televisión, decenas de programas de radio y otro montón de programas por internet.

Por desgracia, es una posición que adoptan otros liderazgos. López Obrador, por desgracia, nuevamente demostró su cercanía ideológica con Trump al criticar las acciones de los dueños de las ‘benditas redes sociales’: “No me gusta que a nadie le quiten el derecho de transmitir un mensaje en Twitter… eso es un asunto de Estado, eso no es un asunto de las empresas”, dijo el mandatario que tiene capacidad de ejercer 3 mil 245 millones de pesos en publicidad oficial.

Es decir, con las benditas redes sociales, sin ellas o a pesar de éstas, el presidente de México cuenta con recursos más que suficientes para comunicarse con la ciudadanía; y, al mismo tiempo, también tiene la obligación de proteger que el derecho de voz, expresión y manifestación de todos los ciudadanos se tutele por las instituciones que él comanda. Ese sí es asunto de Estado.

Como responsables en turno en la oficina de Estado, los líderes democráticamente electos tienen los medios y la investidura para garantizar que no haya censura, que a los ciudadanos se les respete su libertad de expresión y saber prescindir de aquello que quizá los llevó al poder pero que no los legitima.

LEE Bloqueo, recurso desesperado

*Director VCNoticias.com

@monroyfelipe

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