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Columna Invitada

El Dilema Educativo

¿Por qué SÍ deben regresar los niños y jóvenes a las aulas?

Jorge Francomárquez

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Me podrán sacrificar por lo que voy a escribir. He leído cientos de comentarios de madres y padres de familia diciendo un rotundo “No” respecto a la posibilidad del regreso a las aulas de sus hijos. El argumento principal es porque ellas y ellos aman a sus hijos, que porque como los quieren mucho entonces no resultan ser un estorbo en casa, porque no los van a exponer a la enfermedad, que no permitirán que regresen hasta que los vacunen y dejen de estar en riesgo de contraer el virus y un largo etcétera.

Sin embargo, aquí mis razones para no estar de acuerdo en que los niños y jóvenes permanezcan aislados en casa.

1.- De las pocas cosas que tenemos la certeza es que la vida es un cambio permanente. Debemos aceptar la transformación buena o mala, como venga, pero aceptarla aunque no nos guste. Hace poco más de un año ni remotamente nos podríamos imaginar la terrible realidad que estaríamos viviendo, en donde no sólo hemos perdido conocidos, amigos y familiares, sino que en muchos casos, nuestros cercanos tendrían que vivir por meses o de por vida con las secuelas que el Covid-19 les causó en el organismo. No tenemos alternativa más que aceptar que nos encontramos en una nueva realidad y aprehender a vivir con eso. El virus no se va a ir, y aunque afortunadamente ya tenemos una vacuna que nos está llegando de manera paulatina, con enormes esfuerzos que está haciendo nuestro país por vacunarnos, el virus no va a desaparecer, por lo tanto nuestra única opción es adaptarnos a vivir con esta nueva realidad.

2.- Las niñas y los niños infectados menores de 10 años son menos contagiosos que las personas adultas. De acuerdo con la UNICEF, los niños y niñas menores de 18 años representan alrededor del 8.5% de casos contagiados de COVID-19, con relativamente pocas muertes en comparación con otros grupos de edad. Así que las niñas y los niños infectados menores de 10 años son menos contagiosos que las personas adultas; los estudios sobre contextos educativos en donde las escuelas reabrieron, sugieren que las escuelas no se asocian con un aumento de contagios a nivel comunitario. La mayoría de los casos las escuelas han reabierto junto con la implementación de varias medidas para eviatar la propagación del virus.

3.- No se puede vacunar a niños menores de 16 años. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la vacuna sólo se ha probado en niños mayores de 16 años, por lo tanto, no se puede vacunar a niños menores de 16, incluso si pertenecen a un grupo de alto riesgo, esta es una de las razones por las que en México el Gobierno Federal está priorizando vacunar a docentes. Y aunque en Estados Unidos ya se autorizó vacunar a niños entre 12 y 16 años, la Organización Mundial de Salud todavía no ha dado luz verde para que esto ocurra de manera global, pero si así lo autorizara ¿acaso los niños menores de 12 años no podían regresar a las aulas?

4.- Riesgos en la economía y otras razones. A mediados de abril, la UNICEF urgió a México a abrir las escuelas, alguna de las razones que menciona, son el retroceso en los avances alcanzados, la gran posibilidad de que la desigualdad aumente, además de los graves riesgos que la economía sufrirá durante las generaciones futuras que tomará años en recuperarse: antes de la pandemia existía una crisis de educación en nuestro país. De acuerdo con las evaluaciones de aprendizaje PLANEA 2018, casi el 80% de las niñas y niños mexicanos no alcanzaban los aprendizajes esperados en las áreas de comprensión lectora y matemáticas.

La evidencia del impacto de la pandemia en el mundo también demuestra que con el cierre prolongado de escuelas, el riesgo de abandono escolar se incrementa.

5.- El confinamiento ha agravado los niveles de violencia, que ya de por sí sufrian nuestros niños y jóvenes en el hogar. Por lo que su permanencia prolongada en casa, crea un contexto de aislamiento social, sin posibilidad de recibir apoyo de un docente o de una persona de confianza para poder pedir ayuda. Además, estudios existentes han demostrado que el ciberacoso en línea contra niñas, niños y adolescentes en la pandemia, ha aumentado a niveles alarmantes, dejándolos en un estado de profunda vulnerabilidad.

6.- Las consecuencias que pueden tener nuestros niños y jóvenes de pasar horas frente a una pantalla de televisión son múltiples. El aprendizaje se está viendo terriblemente afectado ante la falta de socialización tanto con sus compañeros como con sus docentes. Está demostrado que el aprendizaje debe estar de la mano con estímulos emocionales que son prácticamente imposibles de obtener a través de una pantalla de televisión o digital. Adicional a esto, el sedentarismo y la falta de actividad física también están permeando la salud de niños y jóvenes. Factores físicos y psicológicos como el sobrepeso, la obesidad, la ansiedad y la frustración están alterando la vida de los más jóvenes.

Es cuestión de derechos humanos fundamentales. Por lo tanto, con todas las medidas necesarias que deben implementar las instituciones académicas para poder llevar a cabo esta nueva normalidad, como lo son estrictos controles de limpieza, sana distancia, evaluaciones médicas de manera rutinaria, etc. Nuestros niños y adolescentes deben regresar a las aulas para preservar su libre desarrollo y sus derechos humanos fundamentales.



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Columna Invitada

ÓDIAME MÁS

De cómo la oposición divide y agrede y se queja de que el gobierno divide y agrede

Jorge Francomárquez

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Hace unos días puse este comentario en mis redes sociales, comentario que causó polémica y que incluso, me hizo perder algunos amigos que se retiraron de manera voluntaria de mi Facebook:

Los que antes fuimos oposición, aprendimos a adaptarnos, a criticar desde nuestra ideología, y sobrevivimos sin odio y en armonía. Parece que a la actual oposición, no le da la gana adaptarse, ni tener la estatura política de considerarse oposición, están acostumbrados al poder, a mandar sin obedecer.

Cada 6 años ganaba un candidato del PAN o del PRI y seguíamos con nuestra vida. En mi caso, incluso tengo entrañables amigos prianistas a quienes nunca insulté por su afinidad política ni por el sentido de su voto ni por nada, todo lo contrario, respeto absoluto.

Ahora encuentro innumerables demostraciones de vulgaridad de personas que parecían tener clase, estatura política y alto nivel cultural, mexicanos al fin de cuentas, insultando de manera muy baja y vulgar a otros 30 millones de mexicanos que votamos en 2018 por Morena. Ojalá que el odio no los haga perder para siempre el estilo y que no se queden eternamente con esas características tan corrientes como rupestres.

A casi tres años de que Andrés Manuel López Obrador ganara la elección como Presidente de la República, en un momento en donde se convirtió en el Presidente más votado de la historia, nos encontramos con aún más expresiones de desprecio, de linchamiento y de racismo en contra de todo lo que signifique Morena y su gobierno. Incluso, pareciera que odiar a Morena es un tema incluso de estatus.

Por supuesto que cada quien es libre de pensar y de criticar al actual gobierno y al partido político que quiera, pero siempre con bases sólidas de argumentación basadas en una serie de razones, argumentos, hechos, pruebas o datos  estructurados a través del razonamiento, no a través del insulto ni de la denostación.

Lo que seguimos viviendo a casi tres años de distancia es un desprecio clasista. Como los argumentos políticos les resultan insuficientes y se contrastan con las pésimas, corruptas y entreguistas administraciones pasadas prianistas a las que son afines, nos encontramos con indicadores psicológicos de desprecio.

Sin duda, nuestro Presidente es un personaje que tiene la capacidad de generar emociones. Alegría, enojo, coraje, tristeza, odio, amor, incluso fanatismo, pero nunca indiferencia. Esta capacidad lo convierte en un hombre aún más poderoso, porque puede sin ni siquiera proponérselo, manejar las emociones incluso de aquellos que lo desprecian, así que después de tres años sigo escuchando conversaciones de los comensales de la mesa de al lado en un restaurante sobre el mismo tema: Andrés Manuel López Obrador.

Sin duda que el descontento y la pluralidad social y política que tiene nuestro país generan una profunda intolerancia en los diferentes sectores, el tema de fondo del odio hacia Morena y el Presidente de México, es porque estos sectores han perdido los privilegios que el poder les ofrecía.

Por eso mencionaba que estas estrategias de ataque son sin duda, muy rústicas, a veces hasta inconscientes. El encono y el desprecio clasista hacia la figura de AMLO y Morena, también es consecuencia del coraje hacia las múltiples manifestaciones positivas que amplios sectores del pueblo de México tienen hacia él.

AMLO es una figura que mueve emociones y en las campañas políticas, el fanatismo y las pasiones afloran. Esa llamada élite quiere regresar a su esquema de privilegios a costa de lo que sea, incluso a costa de perder algo que ellos consideran sumamente importante, la clase, la cortesía y la educación. Algunas teorías sicológicas van más lejos: aquello que odiamos es una proyección de lo que somos o deseamos.

Es importante recordar que de las 15 gubernaturas que se decidirán el próximo 6 de junio, sólo una, Baja California, es gobernada por Morena. Las otras 14, están actualmente en manos de gobiernos panistas y priítas, por lo que si Morena gana en las urnas aunque sea dos gubernaturas, ya es una victoria, por lo tanto, resulta importante pedir que se serenen y que controlen su desesperación, si no lo hacen harán muchos corajes el próximo 6 de junio. Pugnemos por una sociedad ideológicamente plural pero tolerante y en armonía.

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Columna Invitada

¿Qué tanto valoramos a los adultos mayores?

La pensión para adultos mayores ha marcado un antes y después en políticas de desarrollo social en México

Jorge Francomárquez

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En la mayor parte de las sociedades se colocan al final de la fila el respeto y las necesidades de los adultos mayores. Son el grupo etario menos valorado y del que erróneamente se considera que no tiene aportaciones por realizar.

Han sido replegados en la atención de las familias y durante mucho tiempo también de políticas pública específicas del gobierno.

Sin generalizar, hay múltiples casos de abandono y maltrato a adultos mayores. Recientemente vimos en video la agresión de un hijo a su madre, en su propio hogar. Desafortunadamente no son casos aislados.

A partir del sexenio de 2000 a 2006, desde la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México Andrés Manuel López Obrador colocó énfasis en el apoyo a los adultos mayores y hace poco en su conferencia cotidiana, contó que la “inspiración” para ello fue su padre.

Fue por una experiencia familiar, contó, pues cuando llegaba su pensión, se ponía contento.

Las acciones de gobierno surgen de la observación y la experiencia, de la razón y la planeación de especialistas y gobernantes en contacto con la gente, y lo más importante, pensando en el beneficio que se busca para quienes va dirigido.

La pensión para adultos mayores ha marcado un antes y después en políticas de desarrollo social en México.

La administración del gobierno federal ha hecho posible la entrega de apoyos a diferentes grupos sociales como nunca antes. Ahora aumentará anualmente la pensión de los adultos mayores, a partir de julio de este año y se prolongará al 2024 en que se duplicará el monto, para llegar a 6 mil pesos por bimestre.

La medida anunciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, se entregará a los 65 años y no a los 68 como ocurre actualmente, y el beneficio será para 10 millones 300 mil adultos mayores.

Esta decisión está en sintonía con otras recientes del Presidente, por ejemplo, la iniciativa en los fondos de las Afores que envió al Congreso de la Unión donde se aprobó también en beneficio de adultos mayores.

La asignación presupuestal para este derecho este año es de 135 mil millones de pesos y aumentará anualmente de la siguiente manera: subirá a 240 mil millones en 2022; 300 mil millones en 2023 y 370 mil millones en 2024.

El anuncio del presidente López Obrador es congruente con su discurso y comprobable en los hechos, atendiendo a los adultos mayores, para contribuir a la certeza del futuro y de la manutención.

Es una acción dedicada especialmente al sector. Les genera una mayor autonomía en sus necesidades y un horizonte de planeación.

Si volteamos a nuestro entorno e indagamos, podemos tener el pulso de adultos mayores que reciben la pensión. Qué les facilita, qué les permite realizar.

No se puede hablar de una acción electorera cuando él fue el primero en actuar a su favor, desde que gobernó la Ciudad de México. Posteriormente gobiernos de los estados han implementados políticas similares.

En noviembre de 2019 López Obrador envió una iniciativa al Congreso de la Unión para que la pensión a los adultos mayores quedara integrada en la Constitución, que finalmente fue aprobada.

La modificación en el artículo 4º de la Constitución establece la obligación del Estado de garantizar pensiones a adultos mayores y personas con discapacidad; becas para estudiantes en condición de pobreza, y la gratuidad de los servicios de salud y medicamentos para la población sin seguridad social.

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