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Opinión

¿Eres o te haces?

Domingo Días

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Algunos de ustedes se acordarán de Raúl Velasco, quien fuera el conductor del programa “Siempre en Domingo”, que duró 29 años al aire. Nos daba la apariencia de ser muy simplón, tímido, sobre todo cuando la India María le tiraba los canes, y hasta inculto.

Pero oh sorpresa, más de una vez tuve la oportunidad de platicar con él en alguna comida y el señor tenía una gran personalidad, para nada era tímido, era una persona muy culta y se podía platicar con él del tema que fuera, aparte de contar con un interminable acervo de anécdotas.

En una de estas oportunidades me tome la libertad de preguntarle porqué de ese contraste entre el Raúl Velasco de los Domingos y aquel con el que era muy grato conversar, y su respuesta fue muy sencilla e iluminadora: es un personaje que se mimetiza con el pueblo y por ello lo quieren y le perdonan todas las burradas que hace, eso lo convierte en un “ídolo del pueblo” y “me ha permitido estar en el gusto de la gente por muchos años”.

Usted se preguntará porqué recordar esto, pues resulta ser que algunos de los que conocen de cerca a “Mi Viejito Lindo” dicen sale a actuar ante el pueblo bueno en sus giras y conferencias mañaneras, tal y como lo hacía todos los domingos Don Raúl.

Y puede que tengan la razón, seguido, López Obrador, sale con declaraciones que aparentemente muestran una gran ignorancia, pero que logran que el pueblo se identifique con él, lo sientan suyo.

Hace ya algunos años coincidí con “Mi Viejito Lindo” en el aeropuerto de la Ciudad de México; él iba rumbo a Tabasco a ayudar a sus paisanos, que por esas fechas se encontraban sumergidos en el agua por las lluvias torrenciales y permítanme decirles que “Mi Viejito Lindo” estaba hecho todo un Dandy.

Vestía camisa blanca impecable, de esa blancura que ni con el reto de la blancura de Ace se obtiene, pantalón gris con la raya perfectamente planchada, zapatos muy bien lustrados o serían de uno o dos usos, y una chamarra de piel gris Oxford con borrega que combinaba perfectamente con sus pantalones. A cálculo de buen f1f1, la chamarrita, que he de decir que me causó envida, debería de valer unos 3 ó 4 mil dólares. Muy ad hoc para ir a meterse en los lodazales que había en Tabasco.

El andar vestido a veces con ropa que pareciera le prestaron, o como dicen en mi pueblo “el muerto le quedó grande”, sin lustrar el calzado, despeinado y demás muestras de desparpajo, no son más que una caracterización.

Se acordarán de cuando señaló que: “México se fundó hace más de 10 mil años” y al día siguiente continuó con esto diciendo: “¿Desde cuándo se conoce que existe el hombre en América? Pues desde hace alrededor de 5 mil, 10 mil millones de años. Nada más la cultura madre, la cultura Olmeca, florece desde 1000 a 1500 años (sic) antes de Cristo, ese es un asunto de la antropología”, ustedes creen que después de todas los chistes y memes que se hicieron al respecto no tuvo ni siquiera 5 minutos para buscar en internet la información correcta o de perdida alguno de sus “lame pies” le diera los datos correctos, bueno hasta Lord Molécula se dio cuenta del error.

O cuando dijo que Benito Juárez se casó con la esposa de Porfirio Díaz, acaso no ha dicho a diestra y siniestra que es Juarista de corazón y que se sabe al dedillo vida y obra de Don Benito.

El personaje que “Mi Viejito Lindo” ha creado para agradar al pueblo bueno comete sus errores, aunque hace silencio cuando se los hacen ver, es muy orgulloso, no anda vestido de galán como su antecesor, Enrique Peña Nieto; prefiere hablar lento, aunque pudiera hacerlo de corridito, no lo vayan a comparar con su archirrival Calderón, que es un gran orador, lo suyo son los pleitos.

Cuando no polariza entre f1f1s y chairos, ataca a los neoliberales y ni qué decir de los conservadores que tienen la culpa de todo, no hay Show Mañanero en que no pique pleito.

Podría usted creer que al presidente de la República se le olvidara la fecha del Paro Nacional de las Mujeres y aventarse a decir que ese día iniciaría la venta de cachitos de la rifa de no-avión, y suponiendo que se le hubiera olvidado como expresó, acaso como gran político y estadista no sabe salirse por la tangente, podría haber dicho que desde hace meses que se planeó la rifa estaba determinado el 9 de marzo.

Pero le encanta echar leña al fuego y salió con que se le olvidó la fecha, se le olvidaron las mujeres de México.

Ya se olvidó de la guerra al huachicol, las guarderías, los enfermos y las mujeres, haber quién sigue en la lista de olvidados del poder.

Domingo Días.
domingo.dias@yahoo.com.mx
Twitter: @domingodias7
www.domingodias.com

“Un año más para que esto cambie por completo”, AMLO 1/11/19. Qué emoción en tan sólo 239 días México será otro.

La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx

ebv

Análisis y Opinión

Interpretaciones políticas al Papa

Felipe Monroy

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Debemos recordar que bastaron los dos primeros segundos del pontificado de Francisco para demostrar que su estilo y su particular método de transmitir las enseñanzas del Evangelio y de la Iglesia católica iban a provocar todo tipo de lecturas en el mundo menos una: la indiferente.

Sólo con esta certeza en mente es que se puede entender lo que sucede con su tercera y más provocadora encíclica papal ‘Fratelli tutti’ (Hermanos todos). En el texto, el Papa hace una feroz crítica a diferentes sistemas sociales, culturales, económicos y, principalmente, políticos contemporáneos que agreden y atentan permanentemente contra el ser humano, contra su naturaleza, su esencia, su dignidad y, sobre todo, contra su horizonte trascendente.

La dureza de sus palabras contra “el dogma de fe neoliberal” o el “insano populismo”, ha provocado airados comentarios de quienes justamente defienden o usufructúan algunos beneficios de ambos espectros. En algunos círculos, por ejemplo, se ha llamado ‘comunista’ al texto del Papa por insistir en el destino común de los bienes expresado con radicalidad por san Juan Cristóstomo (“No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos”) o san Gregorio Magno (“Cuando damos a los pobres las cosas indispensables no les damos nuestras cosas, sino que les devolvemos lo que es suyo”).

A quienes defienden el neoliberalismo como dogma, el Papa les reclama: “Se trata de un pensamiento pobre, repetitivo, que propone siempre las mismas recetas frente a cualquier desafío que se presente. El neoliberalismo se reproduce a sí mismo sin más, acudiendo al mágico derrame o goteo -sin nombrarlo- como único camino para resolver los problemas sociales. No se advierte que el supuesto derrame no resuelve la inequidad, que es fuente de nuevas formas de violencia que amenazan el tejido social”.

Y, del lado de los liderazgos populistas cerrados -como los llama Francisco-, su vergonzoso silencio ante las reflexiones del Papa refleja justo la cerrazón, el endiosamiento, la arrogancia y la vanidad en la que viven los caudillos del populismo: “Hay líderes populares capaces de interpretar el sentir de un pueblo… el servicio que prestan puede ser la base para un proyecto duradero de transformación… pero deriva en insano populismo cuando se convierte en la habilidad de alguien para cautivar en orden a instrumentalizar políticamente la cultura del pueblo, con cualquier signo ideológico, al servicio de su proyecto personal y de su perpetuación en el poder. Otras veces busca sumar popularidad exacerbando las inclinaciones más bajas y egoístas de algunos sectores de la población”.

Esta tensión expresada con claridad por Francisco pudo corroborarse gracias al panel de reflexión sobre ‘Fratelli tutti’ organizado por la Conferencia del Episcopado Mexicano el 14 de octubre. En el panel participaron políticos aparentemente ubicados en las antípodas del espectro ideológico pero cuyas reflexiones revelan con claridad la defensa a ultranza de sus visiones sin la capacidad de escuchar al otro, que es por cierto el centro de toda la encíclica del pontífice.

Para unos, la incapacidad de reconocer la terrible apuesta hecha por un neoliberalismo dogmático y radical que profundiza las brechas sociales a niveles ignominiosos; para otros, la inexplicable adoración a un estilo político cuyos gestos se acercan riesgosamente al populismo insano.
Sin embargo, la encíclica no se queda en un lamento ni en una mera provocación; Francisco propone la fraternidad como un primer e indispensable paso de mutuo reconocimiento para emprender caminos de perdón, reconciliación, desarrollo y bien común. La propuesta está conectada con su primera encíclica ‘Lumen fidei’ (en donde también se reconoce mucho del pensamiento del papa emérito Benedicto XVI): La búsqueda de “la verdad grande, la verdad que explica la vida personal y social en su conjunto” es la expresión de la fe que ilumina la historia, la realidad y el futuro.

Y esa verdad es el amor. Mencionada 65 ocasiones en la encíclica, Francisco aporta esta lectura: “El amor al otro por ser quien es, nos mueve a buscar lo mejor para su vida. Sólo en el cultivo de esta forma de relacionarnos haremos posibles la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos”.

El amor para francisco es origen y destino, pero también camino y programa. Y sin esa mirada, todas las interpretaciones políticas sobre la encíclica del pontífice pecan de parcialidad. ‘Fratelli tutti’ es una encíclica orientada radicalmente hacia una conversión política (el Papa enuncia 110 veces la palabra ‘política’) iluminada por el Evangelio. Una conversión para evitar la indiferencia y para recordar que se puede dar buen ejemplo como actor político en un mundo que demanda más fraternidad que ideologías.

*Director VCNoticias.com
@monroyfelipe

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Análisis y Opinión

Antes de cambiarlo, asegúrate de que se ejecuta bien

Gerardo Medina Romero

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El Mundo Interno de las Organizaciones

Un error muy común en muchas empresas es rediseñar o modificar algo de su modelo de trabajo tratando así de resolver alguna problemática que se presenta. No importa si estamos hablando solo de cambiar una política o el proceso completo e incluso si realizan un ajuste en la estructura organizacional o deciden cambiar alguna de las herramientas tecnológicas que manejan, pareciera que en automático se emite hacia el modelo de trabajo el veredicto de culpable y se le condena a ser rediseñado o substituido, sin antes haber hecho un juicio justo para conocer la razón real de que las cosas no salgan como la organización espera.

Lamentablemente muchos procesos, estructuras organizacionales y soluciones tecnológicas han sido cambiadas inútilmente a lo largo de los años, ocasionando a las organizaciones pérdidas importantes de dinero, tiempo y esfuerzo, ya sea porque tiraron una inversión a la basura o porque invirtieron innecesariamente, ya que la causa real no estaba en el diseño sino en la ejecución.

Cuando se diseña un proceso, se definen las actividades que se deben realizar y quiénes son los responsables de hacerlas. También se define la manera en que deben ser realizadas y los equipos o herramientas que deben utilizarse. El diseño debe especificar perfectamente la manera de trabajar. Cuando el resultado no es el esperado, antes de pensar en contratar a un consultor experto para que venga a rediseñar el proceso o a cambiar las herramientas tecnológicas, las organizaciones deberían de revisar antes si los procesos se están ejecutando tal y como fueron diseñados originalmente.

En mi experiencia, la gran mayoría de las veces, las organizaciones terminarían dándose cuenta de que los procesos no son ejecutados de manera adecuada, es decir, las actividades que están definidas no se hacen del todo o algunas se ejecutan pero de manera distinta o son ejecutadas por puestos o personas que no son las que en el diseño se definieron. Muchas veces las personas que ejecutan las actividades no cuentan con el perfil adecuado y por ello los procesos terminan arrojando resultados poco adecuados o se generan problemas en la operación.

En estas circunstancias, pretender cambiar los procesos, la estructura o las herramientas que se utilizan para operarlo no resolverá la problemática porque el problema no está en la manera en que está diseñado, sino en la manera en que se ejecuta o, a veces, en la manera en que no se ejecuta.

Para darse cuenta si el problema se genera por un tema de diseño o de ejecución, lo primero que debe hacer una organización es lograr una disciplina operativa que le genere indicadores de que los modelos de trabajo se cumplen tal y como fueron definidos. Deben medir que las actividades se realizan tal y como dice el diseño del proceso, que las políticas se respetan, que los puestos ejecutan sus responsabilidades tal y como está definido y que los sistemas se utilizan adecuadamente.

Si al verificar esto, los resultados no son los adecuados, entonces sí, el problema es el diseño y se deberá trabajar en un rediseño del proceso incluyendo roles, responsabilidades y herramientas tecnológicas utilizadas; pero si al hacer la verificación, lo primero que se identifica es que el proceso o modelo de trabajo no se respetan, entonces antes de invertir recursos en el rediseño del modelo, las organizaciones deberán invertir en asegurar la ejecución bajo el modelo actual.

Las causas de la falta de cumplimiento pueden estar relacionadas con el desconocimiento del personal sobre la manera oficial de ejecutar el trabajo (comunicación), relacionado al perfil del personal (no tienen las competencias necesarias) o finalmente, a un tema de actitud que se deberá resolver a través de otros mecanismos (evaluación del desempeño, incentivos, sistemas de consecuencias).

Hacer un diagnóstico de ejecución y corregirlo es mucho más rápido y barato que pensar en hacer un proyecto de transformación que requiera un rediseño de procesos, cambios en las estructuras y nuevas herramientas tecnológicas.

En mi opinión, si las organizaciones hicieran ese ejercicio, estoy seguro de que muchos proyectos de reingenierías, reestructuras o implementación de soluciones tecnológicas no existirían, y las organizaciones ahorrarían muchísimo tiempo, dinero y esfuerzo en tratar de implementar esas nuevas formas de trabajo cuando quizá, la forma de trabajo que habían definido originalmente sea precisamente la más adecuada. ¡Claro!, siempre y cuando, fueran capaces de ejecutarla.

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