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¿Se debe dar carnes crudas a las mascotas?

DE PIXABAY
Emanuel Mendoza Cancino

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México.- La salud de los animales de compañía, en especial perros y gatos, depende en gran medida de una alimentación adecuada. Sin embargo, algunos de sus dueños lo desconocen y continúan ofreciéndoles desperdicios de comida, sin que sea suficiente para nutrirlos.

En otros casos, no los alimentan como mascotas, sino como seres humanos o como un integrante de la familia al seguir una dieta vegana; o bien, la llamada BARF. 

Carlos Gutiérrez Olvera, profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM, también consideró que el antropomorfismo (atribución de cualidades o rasgos humanos a un animal) constituye uno de los factores importantes en el manejo de estos animales. 

Es decir, ya no solo es un compañero o parte de la familia, sino también se le considera como una personita, “le compro ropa, le doy alimentos parecidos a los que yo consumo; mientras más apego haya a ese animal de compañía, más deseamos que sea como nosotros”.

En ese sentido, dijo que cada vez se opta por alimentar a perros y gatos con productos crudos como carne, huesos grandes y carnosos; algunas vísceras y verduras, elementos que forman parte de la dieta BARF o alimentación vegana, ambas son tendencias recientes “que van de la mano de ese antropomorfismo que se está creando”.

¿Buenas o malas alternativas?

Existen factores a favor y en contra en los dos tipos de alimentación. Lo primero a considerar es que el antropomorfismo siempre será malo, porque consideramos que lo que nos hace bien a nosotros beneficia también a nuestros animales de compañía; sin embargo, es un aspecto que podría perjudicarlos bastante.

Resaltó que la tendencia BARF (Biologically Appropriate Raw Food, por sus siglas en inglés) se ha manejado desde hace bastantes años. De hecho, a partir de 1993 Ian Billinghurst, médico veterinario, comenzó a promover este tipo de alimentación, realizó algunos estudios en Australia y, como parte de éstos, descubrió que perros y gatos, principalmente los primeros, deberían consumir alimentos parecidos a sus ancestros salvajes, los lobos.

La dieta BARF se basa en huesos con un 50 por ciento de carne y verduras, todo esto crudo, lo cual se considera que es mucho más benéfico. La base de esta teoría es la consideración de que los perros deben seguir una dieta lo más cercana posible a la que tenían sus ancestros salvajes.

Billinghurst se basó en el caso de los lobos o de los dingos en Australia (una especie de perros ferales o salvajes), mamíferos que en sus orígenes fueron carnívoros y comían carroña, solo se acercaban a los humanos para comer las sobras de la especie humana y, por eso, fueron domesticados y continuaron comiendo las sobras de los alimentos del hombre que, al volverse sedentario, gracias a la agricultura, llevó a proporcionarle también a los perros restos de cereales.

En ese sentido, dijo, determinó que el lobo tiene un gen que le permite aprovechar los almidones de los cereales, mientras que los perros tienen más de 10 genes para esa misma función. Esto quiere decir que el perro ya se acopló a nuevos alimentos y son un poco más omnívoros en su dieta.

Detalló que uno de los aspectos considerado por Ian Billinghurst fue: “dale entonces el alimento crudo porque eso es lo que sus ancestros salvajes comían en vida libre. Eso es cierto, aunque en el caso de nuestras mascotas debemos cuidar la inocuidad alimenticia, de lo contrario podríamos provocar una serie de enfermedades por no cocer el alimento”.

Carlos Gutiérrez expuso que el problema es cómo elegir los alimentos que les proveemos a nuestros animales de compañía, pues si no se da un manejo adecuado al pollo crudo, por ejemplo, habría problemas de salmonela que afectarían a las mascotas que pudieran consumirlo. Asimismo, la presencia de amibas es algo frecuente en ese tipo de alimentos.

Además, “hemos visto que la Listeria monocytogenes, una bacteria muy patógena que ocasiona problemas neurológicos, se ha encontrado en alimentos crudos tanto para humanos como para animales. Todas estas situaciones son las que debemos cuidar también” al brindar una dieta BARF a las mascotas.

Aclaró no estar en contra de esta alimentación, lo importante es proporcionar a los animales una nutrición adecuada y asegurarnos que reciban los nutrientes necesarios para que puedan desarrollarse plenamente.

Con la dieta BARF se promovería la persistencia de ciertas enfermedades en animales que se alimentan bajo este concepto, muchas de ellas zoonóticas; es decir, pueden ser transmitidas a los humanos, “este es uno de los problemas, si yo asegurará la inocuidad de los alimentos no sería tan malo”. 

También es cierto que al cocinar los alimentos estos pierden algunos nutrientes, sobre todo vitaminas, pero también para eso existen complementos que permiten sustituir esas carencias. A fin de cuentas, no es adecuado brindar únicamente carne a mi mascota.

No es una mala opción, pero…

Con la dieta BARF se intenta imitar la alimentación en vida libre del lobo; sin embargo, hoy le añaden arroz blanco y zanahorias, además de frutas, algo que en esa condición jamás consumirían los ancestros de los lobos, cuya dieta real incluyó un 30 por ciento de carroña, entonces tendríamos que dar carroña a nuestros perros, y eso tampoco valdría la pena.

Este régimen depende mucho de la calidad del alimento que proporcionamos a los perros, originalmente se habla de dar huesos carnudos y vísceras, algo que no se maneja en esta tendencia, lo cual podría generar muchas deficiencias en aquellos perros que son alimentados bajo este concepto, reiteró.

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emc



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Fecha de caducidad

Unión Mujer

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Fecha de caducidad

Esto que vas a leer probablemente sea algo inocente al inicio y espero que conforme vayas leyendo más lleguemos a un nivel de profundidad casi mágico.

Siempre he amado la comida; sí, como Antón Ego de Ratatuille:

  • “no me gusta la comida, yo amo la comida”

Desde niña recuerdo tener una extraña relación con las fechas de caducidad específicamente de los alimentos. Recuerdo que el refrigerador en la casa de mi mamá siempre tenía muchísimas cosas, incluso productos que nunca probé, pero su empaque era muy lindo y se veían extraordinarios escoltando la puerta del refri.

Empecemos con las verduras, los cajones de las verduras siempre estaban llenos. Tuve la fortuna de que mi madre cocinara muy rico, variado, a veces sano y otras no tanto. Eso sí: siempre debía haber algo verde en algún momento del ritual alimenticio.

A mi madre le encantaba ir al mercado a comprar su verdura fresca, recién ahora como adulta que soy me doy cuenta de la diferencia en el sabor de las verduras del mercado y las del súper mercado. Sí la hay señores, no se engañen. Y si no lo crees: te reto a que te pongas tu cubreboca y vayas al mercado, a uno pequeño, de esos donde la marchanta tiene su montoncito de verduras acomodado en forma de pirámide, se emociona y sonríe cuando le dices que le comprarás más de uno.

Regresando a la cocina de la casa de mi mamá, además de la duda de por qué cuando iba al mercado compraba la misma verdura que ya tenía en el refri. El verdadero misterio radicaba en porqué utilizaba la verdura que ya estaba más “viejita” primero y después usaba la “nueva” cuando ya no era nueva sino hasta que caía en la categoría de “viejita” Nunca entendí por qué no podíamos comer la verdura recién comprada y disfrutar de su sabor en su punto. Supongo que cuando vuelva a encontrarme con ella en algún punto del cosmos se lo preguntaré al calor de unas calabazas a la mexicana preparadas con verdura recién comprada.

En el universo del refrigerador existen los toppers, esos contenedores místicos que pueden cambiar tu día en un segundo. Porque en realidad no sabes el manjar que resguardan. El mismo platillo extraordinario puede estar refugiado lo mismo que en un contenedor de un litro de yougurt que en el tupper más hermoso, con accesorios para que la comida respire al momento de calentarse, incluso el diseño con los colores de la temporada o del diseñador en tendencia.

Desconozco si mi condición tenga un nombre ya; me sucede que me cuesta trabajo registrar el tiempo transcurrido, es decir: puedo confundirme pensando que han transcurrido tres días o una semana completa; porque para mí los días son tan largos, que pierdo la noción.

Cuando estudiaba la preparatoria, en una ocasión abrí el refri en la casa de una de mis mejores amigas, a quien considero una hermana. Descubrí el secreto máximo en los toppers: su mamá le colocaba un masking tape como etiqueta y sobre ella escribía el contenido del topper y la fecha en que había sido elaborado dicho alimento. Mi mundo explotó en ése momento. Porque en la casa de mi mamá, tristemente era muy común que al momento de abrir un contenedor: la comida ya no estuviera en condiciones de ser ingerida. Fueron muchas las lágrimas derramadas por comida deliciosa que terminó en el bote de la basura debido a la pérdida de noción del tiempo. O incluso ésa estúpida terquedad de pensar “voy a reservar ése manjar para un momento especial”

Finalmente, regresemos a ésas botellas y contenedores hermosos que nunca supe qué eran, pero decoraban la puerta del refri. Las que se encontraban a un lado de la mayonesa, la cual se usaba todos los días para el sándwich del lunch. Podían pasar desapercibidas, pero en esos momentos de incertidumbre cuando abres el refri esperando a que te hable y te llegue la inspiración de qué comer, te topas con éstos contenedores y te roban una sonrisa de lo lindos que están: es justamente ahí cuando los notas. No necesariamente en los días de prisa en que estás preparando tu sándwich con solamente cinco minutos de tiempo antes de salir corriendo de casa.

Hace más de veinte años, en un día de esos en que necesitaba ordenar algo físicamente para generar el orden mental, decidí hacer una excursión al refrigerador. Para saciar mi curiosidad me puse a revisar pieza por pieza sus fechas de caducidad. Y descubrí que había contenedores con fechas vencidas hacía más de dos años…

Ahora recordando eso es que quiero compartirte que pienso que la vida es un refrigerador. Donde nosotros elegimos qué o a quiénes guardar ahí adentro.

Por favor piensa en quiénes son tus toppers de yogurt, a quienes tal vez hoy no has valorado tanto y su contenido es extraordinario, quienes te llenan de alegría en cuanto disfrutas de su existencia. Identifica quiénes son tus toppers nice, esos que lavas con la esponja especial para que no se rayen, para que sus colores no se distorsionen, a los que cuidan inmensamente.

A quiénes tratas como verdura… qué ironía, no estás disfrutando de su sabor, porque los tiempos que has establecido no son los idóneos para disfrutar de todo su sabor.

Puede que cueste un poco más de trabajo: ahora piensa en ésas botellas bonitas. Quiénes son en tu vida ésas personas que probablemente no conoces tan bien, pero te dan seguridad de saber que ahí están, que puedes verlas desde lejos y te roban una sonrisa, tal vez te inspiran, te retan a crecer, a seguir…

Finalmente, quiero invitarte a que revises las fechas de caducidad. Hay quienes en nuestra vida ya llegaron a su fecha de caducidad. Y no está mal, tal vez haya una versión distinta de ése mismo contenedor, una versión vegana, tal vez más pequeña en donde puedas seguir disfrutando de eso.

Te comparto una frase de Julia Child, si te gusta cocinar sabrás quien es ella, si no, por favor busca su libro, ve su película: es maravillosa.

“No tienes que cocinar comida elegante u obras maestras- solamente buena comida desde ingredientes frescos”
Julia Child

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Día de la Tierra: tips para ayudar al planeta todos los días

Unión Mujer

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Día de la Tierra: tips para ayudar al planeta todos los días

Ciudad de México.— El primer Día de la Tierra se celebró en 1970, cuando un senador de Wisconsin organizó una manifestación nacional para crear conciencia sobre los problemas ambientales. Se llevaron a cabo manifestaciones en todo Estados Unidos y a finales del año, el gobierno norteamericano había creado la Agencia de Protección Ambiental.

Hoy, a 51 años del primer Día de la Tierra, la problemática ambiental no solo continúa, sino que se ha convertido en una de las principales preocupaciones para nuestra supervivencia.

Si bien cientos de países y millones de personas en el mundo celebran cada año el Día de la Tierra con eventos, foros y manifestaciones, este día también es un recordatorio de que no hay un solo día para hacer conciencia y cuidar de nuestro planeta, sino que debe ser una acción constante, permanente y un esfuerzo de parte de todos los que habitamos en él.

Aquí te dejamos acciones que todos podemos hacer desde casa:

Tip 1: reutiliza ropa vieja
21 mil millones de toneladas de ropa terminan en los basureros del mundo cada año.

Tip 2: cierra la llave del agua
5 galones de agua se desperdician si dejas la llave abierta al lavarte los dientes.

Tip 3: consume menos plástico
En el mundo se compran un millón de botellas de plástico cada minuto.

Tip 4: compra lo que comas y come lo que compras
1 de cada 3 alimentos producidos en el mundo se desperdician.

Tip 5: desconecta tus aparatos electrónicos
Una TV apagada puede llegar a consumir 227 kWh, más de lo que consume en un año una persona promedio en Camboya.

Tip 6: planta un árbol
Se estima que aproximadamente 15 mil millones de árboles en el mundo se talan cada año.

Tip 7: utiliza menos el coche
Si dejas de utilizar el coche 2 días a la semana, reducirás las emisiones de gases de efecto invernadero en un promedio de 721 kg por año.

No necesitas esperar al 22 de abril para cuidar el planeta

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Por Chema Tierra

Página web: www.chematierra.mx
Twitter: @chematierra @chematierranews
Facebook/chematierra
Instagram: chematierra
Youtube: chematierra

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