El gobierno de los Estados Unidos anunció que depositará en la garita de San Isidro, Tijuana, un grupo de 20 migrantes por día; el Gobierno mexicano consideró esta una decisión unilateral

Jorge Francomárquez

Jorge Francomárquez

México.— El Gobierno mexicano rechazó cualquier acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos para convertirse en “Tercer país seguro”, lo que implicaría que los migrantes rechazados por el gobierno estadunidense sean depositados en México cuando no sea aceptada su solicitud de asilo.

Los voceros de las secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación, anunciaron que a pesar de esta postura manifestada por el Gobierno mexicano, la embajada de Estados Unidos anunció que en las próximas horas su Gobierno presentará de manera unilateral en la garita de San Isidro ubicada en Tijuana, Baja California, a un grupo de 20 extranjeros.

Los integrantes del grupo son personas originarias de diversos países de Centroamérica que iniciaron su trámite para obtener asilo en aquel país, ingresando a Estados Unidos a través de territorio mexicano. “Al parecer” estas personas migrantes cuentan con una visa humanitaria expedida por el Gobierno de México.

Te puede interesar México y EU acuerdan plan de inversión para Centroamérica

Ante esta situación México reiteró que no acepta un acuerdo de “tercer país seguro” con el gobierno de Estados Unidos, pues significaría el compromiso de procesar en nuestro territorio todas las solicitudes de asilo a Estados Unidos de migrantes que pasen por nuestro país y responsabilizarnos de lleno por su situación jurídica.

El Gobierno de México anunció que no coincide con la medida unilateral implementada por el gobierno de Estados Unidos, no obstante, en congruencia con la nueva política migratoria de compromiso con las personas migrantes y los derechos humanos, México respetará el principio de no devolución consagrado en el derecho internacional, conforme el cual ningún Estado podrá poner a un solicitante de asilo en el territorio de cualquier país en el que su vida esté en peligro por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social o por sus opiniones políticas.

En este contexto el Gobierno federal informó que este mes se realizaron tres reuniones técnico-operativas en las que fueron analizados los escenarios y complejidades que supondría la implementación de la unilateral decisión del gobierno de los Estados Unidos.

Te puede interesar México da empleo a más de 680 centroamericanos

En dichas reuniones la parte estadounidense informó de su intención de que en una primera fase de implementación presentaría en la garita de San Isidro hasta 20 personas por día para su retorno a México, con la pretensión es que esta medida se extienda paulatinamente a los demás puntos de entrada en la frontera común.

La parte mexicana comunicó que no aceptará a menores no acompañados o personas con problemas de salud, y en el caso de la eventual devolución de familias el tema será considerado por separado dada la complejidad que implica.

La Secretaría de Gobernación indicó que informará de esta situación a los gobiernos de Baja California y del municipio de Tijuana a fin de coordinar las acciones que en su caso se requieran adoptar.

JFM