El Papa Francisco pidió a todos los fieles católicos a no confesar los pecados “como si fueran la lista de precios en el mercado”.

Ciudad del Vaticano.- El Papa Francisco instó a todos los fieles católicos a reconocer sus propias debilidades y les pidió que, cuando se confiesen, no digan los pecados “como si fueran la lista de precios en el mercado”.

Durante el sermón de su misa privada matutina, en la capilla de su residencia Santa Marta del Vaticano, el líder católico recomendó a los feligreses no “blanquear un poco el barro” de los propios pecados, “para ser más fuertes”.

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Reconoció que una de las cosas más difíciles para el ser humano es aceptar la propia vulnerabilidad porque entra en juego la vergüenza, pero insistió que todos deben tomar conciencia de ser “de barro”, es decir “pecadores”.

“Todos somos vulnerables, frágiles, débiles, y necesitamos ser curados. Somos atribulados, somos perseguidos, golpeados como manifestación de nuestra debilidad, manifestación del barro. Y esta es nuestra vulnerabilidad”, estableció.

“A veces, buscamos cubrir la vulnerabilidad, que no se vea; o maquillarla, para que no se vea; o disimular. Los disimulos son vergonzosos, siempre. Son hipócritas”, añadió.

Advirtió que la peor hipocresía es la que se tiene con uno mismo, el creerse “otra cosa”, el no sentir que cada uno necesita ser ayudado y, al contrario, pensar que uno es “un tesoro”.

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Sostuvo que esa actitud es el camino “hacia la vanidad, la soberbia, la autorreferencialidad de aquellos que no sintiéndose barro buscan la salvación, la plenitud de sí mismos”.

“Tenemos un tesoro en vasos de barro. Pero la tentación es siempre la misma: cubrir, disimular, no creer que somos de barro. Esa es la hipocresía frente a nosotros mismos”, ponderó. (Notimex)

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