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Análisis y Opinión

Tabaco, adicciones y…

Ricardo Homs

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Hoy nos encontramos como sociedad frente a muchas encrucijadas que terminan representando incongruencias. Por una parte, vemos una tendencia para legalizar la cannabis con fines recreativos como un modo de despresurizar la problemática del consumo de drogas, tanto desde una perspectiva de salud pública, como por la violencia y problemas sociales que se derivan de la comercialización.

En contraste, como parte de la lucha emprendida contra las adicciones, existe el objetivo de desestimular el consumo de tabaco con base en las graves consecuencias que esta substancia tiene deteriorando la salud. El cigarro es causante de graves afectaciones a las vías respiratorias y pulmones, que ponen en riesgo la vida.

El tabaco es un problema social tan grave, como la cifra de 14.9 millones de mexicanos son fumadores. Sin embargo, el estigma social que hoy representa fumar, así como todas las estrategias para desestimular el consumo, no han logrado el objetivo alcanzado.

Como parte del contexto nacional tenemos que considerar las restricciones gubernamentales que se impusieron sobre los snacks y alimentos de alto valor calórico, que están dirigidos a niños y adolescentes, como parte de las políticas de salud pública.

Seguramente el fracaso de las estrategias de cuidado de la salud pública se debe a condicionantes psicosociales que impactan la conducta de los consumidores.

Centrándonos en la problemática del tabaco Vemos que la forma en que se han enfocado generalmente las estrategias para desestimular el consumo de tabaco han sido argumentaciones sustentadas en información que describe los daños a la salud, desde una perspectiva racional. De este modo vemos que las denominadas “leyendas precautorias”, que son aquellos mensajes incluidos en las cajetillas de cigarros, las cuales describen de modo crudo los daños que provoca el tabaco en pulmones, garganta y boca son presentadas de modo dramático y sin embargo, no han logrado buenos resultados. El efecto no ha sido el esperado y esta estrategia aplicada internacionalmente desde hace quizá treinta años, lo único que ha logrado es polarizar las conductas, fortaleciendo las actitudes preexistentes.

Melvin De Fleur, importante académico norteamericano, en sus estudios descubrió que las personas nunca estamos totalmente sensibles para ser impactados por el contenido de los mensajes que nos llegan a través de los medios de comunicación masiva. Mas bien los recibimos y filtramos a través de un bagaje inconsciente de prejuicios, ideas y opiniones, valores morales y otros factores de referencia que le dan un significado personal a dichos mensajes y más que ayudar a formar una opinión, reafirman las actitudes pre-existentes.

Por tanto, el impacto final de las campañas del sector salud que pretenden desestimular el consumo de tabaco, así como las “leyendas precautorias” exhibidas en las cajetillas, lo que provocan es el fortalecimiento de la aversión al cigarro por parte de quienes ya lo aborrecían y a su vez, estimulan el consumo de los fumadores habituales.

Este fenómeno se interpreta mejor a través de la “disonancia cognitiva”, que es la teoría desarrollada por el psicólogo social León Festinger a partir de múltiples estudios que le permitieron descubrir que, si bien la congruencia entre lo que pensamos y nuestra conducta es una aspiración humana deseable, la realidad es que cuando la información que tenemos respecto a un tema se contrapone a nuestros deseos, terminamos aceptando la incongruencia y nuestra conducta se alinea a nuestro capricho.

De este modo, podemos concluir que si bien las campañas mediáticas del sector salud y las leyendas precautorias de las cajetillas de cigarros han cumplido su cometido alertando a la población respecto de los daños que el fumar provoca en la salud, este contexto informativo no ha sido capaz de desestimular el consumo del tabaco, lo cual constituye una incongruencia conscientemente aceptada por los fumadores sin que esto les signifique un conflicto moral.
En el Diario Oficial de la Federación del 19 de enero del 2004 se publicó el decreto por el que se reformó y adicionaron diversas disposiciones de la Ley General de Salud, en relación a la publicidad del tabaco. En este documento el Congreso decretó disposiciones como la utilización de las leyendas precautorias en las cajetillas de cigarros, así como la prohibición de fumar en algunas áreas públicas y condiciones que debe observar la publicidad de estos productos.

Hoy, a quince años de distancia de la publicación de esta reforma a la Ley General de Salud, debemos aceptar que si no se buscan estrategias más persuasivas y emocionales para desestimular el consumo del tabaco, -que las actuales estrategias informativas-, los resultados finales seguirán siendo pobres en el cumplimiento del objetivo final.

Aunque se haya logrado el objetivo de la concientización, este logro no concluye forzosamente en el cambio de hábitos y conductas.

La posibilidad de imponer controles directos al consumo del tabaco, para desestimular la demanda, seguramente agravaría el problema pues generaría el efecto contrario: lo que se prohíbe generalmente logra el efecto contrario, se estimula.

A su vez, las conclusiones aquí mencionadas respecto al combate al tabaquismo como un problema de salud pública, quizá también puedan ser aplicables a otros hábitos dañinos para la salud, como el alcoholismo y el desorden alimenticio.

Para frenar adicciones y malos hábitos debemos sustituir las campañas publicitarias tradicionales y las estrategias informativas y de concientización, por estrategias integrales de comunicación diseñadas con el apoyo de especialistas en las ciencias de la conducta humana.

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Análisis y Opinión

Fuga de talento: ¿Cuál es la mejor estrategia para retener a los colaboradores?

Andrea Villamizar

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Los factores que influyen al momento de que un colaborador decide dejar su puesto son diversos. Hoy, con la incertidumbre laboral derivada de la pandemia y los cambios por el home office, el desconocer la importancia de retener a los mejores y no prevenir la pérdida del personal estratégico repercute directamente en los objetivos de las organizaciones, además de significar importantes pérdidas económicas y una baja en su productividad.

Si bien en las empresas, la gestión de talento humano concentra mayores esfuerzos en los procesos de atracción y selección, también es vital asegurar la permanencia y motivación de todos sus colaboradores; y esto se logra garantizando su continuo desarrollo, con oportunidades de crecimiento y el fortalecimiento de su carrera.

El uso de las herramientas tecnológicas y el análisis de datos, además de facilitar y mejorar diversos procesos, permiten conocer tanto los intereses como las necesidades de las personas. Enfocada a las relaciones humanas, la tecnología puede predecir fenómenos y ayuda a tomar decisiones informadas y objetivas, tras una óptima evaluación.

Como experto en transformación organizacional, Grupo Soluciones Horizonte detecta que la fuga de talento tiene relación directa con las decisiones conscientes tomadas respecto a la organización, con las estrategias implementadas y con la cultura de la misma. Asimismo, las nuevas generaciones valoran el trabajar en nuevas habilidades, el reconocimiento de los logros laborales y la consecución de metas personales juegan un papel fundamental para el cumplimiento de los objetivos de la compañía.

Aunque la toma de decisiones no puede evitar que se vaya el capital humano, sí logra influir en la disminución de ciertos porcentajes de movimientos, dependiendo del nivel de conocimiento que se tenga sobre cuáles podrían ser esas motivaciones para quedarse o salir de la compañía y de la evaluación constante de las características individuales.

Predecir la conducta humana es algo muy complejo, pero las empresas hoy pueden anticiparse y empezar a intervenir en aquellas causas que las herramientas tecnológicas le van a permitir identificar, a través de: centralizar la información, analizar con rapidez los datos, hacer comparaciones estimadas e intuir para la toma de decisiones.

En beneficio de la organización, tampoco hay que olvidar que los colaboradores consideran el tiempo y los recursos que se le invirtieron para contribuir a su bienestar, pero aquellas que descuidaron estos aspectos tendrán que trabajar arduamente para enfrentar la fuga de talento en la medida en que aumente la disponibilidad de oportunidades en el mercado laboral en el mundo post-Covid.

Fundadora y CEO de Grupo Soluciones Horizonte (GSH)
www.gsh.mx
www.gsh.com.co
www.linkedin.com/in/andrea-villamizar-giraldo/

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Análisis y Opinión

¿QUÉ HIZO LA SCJN?

Columna Invitada

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Por Ivette Laviada

Después de dos sesiones, los ministros de la Suprema Corte resolvieron la acción de inconstitucionalidad en materia de objeción de conciencia y muchos se estarán preguntando qué hicieron y cuáles serán sus efectos.

En palabras lisas y llanas: degradó a los profesionales de la salud que se nieguen a ejecutar ciertas acciones; el derecho de libertad de conciencia quedó restringido al plano personal y no podrá invocarse cuando de los intereses de los ministros se trate, perdón, quise decir de las mujeres que quieran un aborto.

Los ministros han proclamado un nuevo derecho humano, se lo sacaron de la manga ya que no se encuentra respaldado en ningún sitio, tan sólo en su dicho, el derecho de privar de la vida a un bebé en gestación si la madre quiere.

10 ministros se necesitaron para tirar el andamiaje legislativo del país que protege la vida desde la concepción, 8 ministros fueron suficientes para eliminar la objeción de conciencia cuando de aborto se trate.

Estamos ante un escenario inédito, en dónde los derechos humanos dejan de tener como fin la dignidad del ser humano y en su lugar se utilizan como medio para alcanzar fines muy particulares que responden a intereses globales.

Poco ha importado a la Corte resoluciones jurisprudenciales anteriores, tratados internacionales o nuestra propia constitución; sus argumentos han sido poco objetivos, carentes de imparcialidad más bien autoritarios y totalitarios para imponer sus intereses particulares que nos obliga a preguntar ¿a quiénes sirven? Porque nos queda claro que para ellos los ciudadanos de nuestra nación no son su prioridad ni la Constitución Política que han atropellado una y otra vez.

Hemos visto como se han doblegado a la agenda mundial abortista, acomodando sus argumentos a toda costa para favorecer esta práctica como legal en todo el país.

¿Cómo es posible que hayan pasado por alto la protección de la vida desde la concepción que expresamente se encuentra en el Pacto de San José en su artículo 4º? ¿Cómo es posible que hayan restringido la libertad de pensamiento, conciencia y religión del art. 18 de la Declaración de los Derechos Humanos? ¿o del artículo 24 Constitucional que va en el mismo sentido? Es inaudito, ya no sabemos que esperar de esta Corte.

Que para resolver las tres acciones recientes de inconstitucionalidad hayan declarado la supremacía del derecho de la mujer a decidir que dicho sea de paso como tal -no se encuentra- expresado en ningún sitio nos resulta increíble, que para respaldar dicha acción hayan ignorado que el nasciturus tiene los mismos derechos que su madre como cualquier ser humano, que le nieguen su condición de persona nos hace entender que para los ministros el ser humano en gestación es una cosa y no un ser humano merecedor de toda la protección del estado.

Con todo lo que ha pasado, los ciudadanos mexicanos nos tendremos que plantear la pregunta seria de si realmente vivimos en un país libre y soberano y empezar con la acciones para actuar en consecuencia.

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