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Análisis y Opinión

Trabajo por objetivos y el modelo híbrido de la nueva normalidad

Gerardo Medina Romero

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El Mundo Interno de las Organizaciones

Recientemente platicaba con un cliente en relación con el modelo de trabajo que están diseñando para su nueva normalidad en el que, al igual que muchas otras empresas, están adoptando de manera permanente un modelo de trabajo híbrido, es decir, parte del trabajo a distancia y parte del trabajo en oficinas. La principal inquietud del equipo directivo de su empresa era cómo asegurar que la gente trabajara efectivamente desde sus casas al no estar en un ambiente controlado.

Después de casi un año de trabajar en esta modalidad me sorprendió encontrar directivos que todavía dudan de que su equipo es capaz de trabajar desde casa sin necesidad de supervisión.
En otra de mis columnas mencionaba que “no importa qué tanto sabes, sino lo que haces con lo que sabes y lo que logras con lo que haces”, es decir, dejar de enfocarnos en la cantidad de trabajo que se hace o al horario de tiempo en que una persona trabajó, y enfocarse en sus logros.
Desde mi punto de vista, para que esta nueva normalidad con modelos de trabajo híbridos funcione, no se requiere controlar ni las actividades que se realizan ni el horario de trabajo en el que se ejecutan. Más bien se debería controlar lo que se logra o no durante la semana.

Nótese que no estoy diciendo que no se requiere el control, sino que hay que cambiar lo que se controla. El control es necesario para asegurar los resultados, pero mi creo que se deben dejar de vigilar aquello que ya no son posible simplemente porque el mundo cambió con esta pandemia.
Anteriormente, el ecosistema alrededor de nuestro trabajo era muy similar para todos, al menos por un determinado período: mismas rutas de acceso, vecindario, estacionamiento, mismos horarios, vecinos, mismas oficinas, con recursos de oficina similares para todos. En una situación similar, las medidas de control pueden ser efectivas.

Hoy, el ambiente y el ecosistema en el que trabaja cada persona es completamente diferente, y por ello las necesidades también. El horario que le funciona a uno no necesariamente es bueno para el otro y pretender controlarlo, en mi opinión, resulta poco efectivo y muy desgastante para cualquier empresa.

Me parece que se debe dejar de vigilar no solo el lugar en el que la gente decide trabajar, sino también el horario en que decide hacerlo y los recursos que utiliza para ello. Los ejecutivos post pandemia deben aprender a dirigir a sus equipos de acuerdo a objetivos establecidos. No me refiero a los objetivos de alto nivel definidos en la planeación estratégica desglosados a cada puesto: me refiero a que los jefes, en conjunto con sus equipos de trabajo, deben aprender a visualizar sus responsabilidades a partir de logros que deben obtener cada semana.

Una reunión semanal en la que el líder y su equipo revisen funciones y prioridades, y acuerden los logros que deben obtener en ese lapso tomando en cuenta su carga de trabajo normal. Una vez que está claro lo que se debe alcanzar esa semana, cada miembro del equipo deberá externar cualquier petición o requerimiento que tenga para cumplir con ese compromiso, y se establecerán y coordinarán las interacciones para el periodo. Deberán definir un horario específico para llevar a cabo las reuniones que sean necesarias y respetarlo; es decir, no programar reuniones que comiencen antes o que terminen después de las horas definidas.

El resto dependerá de cada miembro del equipo. Si para algunos resulta más conveniente trabajar muy temprano para ocupar el tiempo de la tarde en otras tareas, o si para otros es más productivo incluso trabajar de noche, ni el líder o la empresa debería tratar de controlar eso. A lo que se deberían darle seguimiento es a si cada persona logra o no lo que se acordó. Es decir, evaluar resultados y no controlar el modo de lograrlos, porque ese ya cambio y es distinto para cada persona.

Al darle la libertad a la gente de gestionar su propio trabajo siempre y cuando logre lo que se le pide eliminamos sus pretextos por la injerencia los factores externos.

Si tenemos claro lo que debemos lograr en la semana y las prioridades de nuestro trabajo, si tenemos el espacio para hacer peticiones y establecer acuerdos con mis compañeros, si respetamos un horario para llevar a cabo cualquier reunión que sea necesaria y nos dan la libertad de utilizar el lugar y el horario que más se acomode a nuestras necesidades personales, ya no tenemos pretexto para fallar, el equipo se gestionará con más facilidad y el modelo de trabajo híbrido será exitoso.



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Análisis y Opinión

Los diferenciadores electorales

Felipe Monroy

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Si hacemos caso a las campañas políticas que saturan los medios de comunicación estos días, básicamente hay dos escenarios para la construcción política mexicana: “O volver a la célula partidocrática de corrupción y privilegios que repartió la riqueza en las cúpulas de poder mientras se acendraban las injusticias sociales, o reafirmar un proceso de descomposición económica y democrática a través de un poder hegemónico monomaniaco de ínfulas autocráticas”. El gran escenario de la narrativa electoral parece insistirnos en que no hay otras historias sucediendo al margen de este drama nacional; pero se equivoca.

La narrativa electoral hoy se reduce a un absurdo terrible que quizá baste para quienes padecen delirio de analista político: ‘Aquel es peor que yo, yo soy mejor que aquel’. Sin embargo -dijo el impertinente-, la gente lista suele ser más callada. Y en sus silencios seguramente valora algunos diferenciadores en candidatos y escenarios postelectorales que lo animarán a emitir su decisión en forma de voto. Y esos diferenciadores, cuando elementales, están cooptados por la narrativa maniquea; pero cuando no -y aquí hay una gran porción de ciudadanos indecisos y que honestamente tienen preocupación por la responsabilidad que implica su voto-, hay ciertos diferenciadores que vale la pena atender.

Al contrario de lo que se cree, los diferenciadores del electorado respecto a las posiciones políticas de sus candidatos no están en los temas de consenso social como la transparencia administrativa, el bien común, el combate a la inseguridad y la pobreza, la promoción al empleo y a la economía, la defensa del medioambiente, etcétera. Los diferenciadores obviamente están justo en los temas polémicos: aborto, legalización de drogas, migración, censura y control de las libertades individuales (desde la libertad de expresión hasta la libertad religiosa), vigilancia del Estado, en fin.

Y es en esa pequeña franja de incertidumbre de se pueden ganar o perder muchos votos, eso lo saben bien partidos y candidatos. Así, por ejemplo, hay partidos cuyo marketing está aparentemente orientado a convencer a votantes provida pero cuya plataforma dista mucho de la defensa del no nacido; hay otros movimientos que alegan que la legalización de las drogas es para combatir el narcotráfico pero sólo favorecen un mercado irresponsable de estupefacientes; hay organizaciones que dicen mostrase sensibles a la migración pero no se manifiestan ante la militarización de las fronteras; y los últimas, partidos que dicen promover la libertad pero siempre encuentran la manera de estatizar la violencia para controlar la organización ciudadana.

Ante este panorama, resulta evidente la necesidad de plataformas que verifiquen permanentemente el decir y el hacer de partidos, candidatos y dirigentes sociales; que contrasten los discursos y califiquen sus acciones en el pasado, tanto los que buscan la reelección como aquellos que van iniciando en la carrera política. Este tipo de plataformas de análisis ciudadano son herramientas muy útiles para aquellas personas que no quieren limitarse a las narrativas simplificadas de nación que se promueven en las estrategias partidistas.

Una de estas herramientas es Voto Católico, organización ciudadana que contrasta las diferentes polémicas sociales contra la doctrina social y el magisterio de la Iglesia. Esta iniciativa estará relanzando su plataforma de análisis dirigida específicamente a los católicos mexicanos para que, desde una sólida documentación, se auxilie a los potenciales votantes a conocer a los candidatos en los diferenciadores que realmente le importan a este sector.

Así como esta organización, hay una pléyade de grupos de la sociedad civil que habrán de hacer su evaluación directa de candidatos, partidos y plataformas; son un imprescindible para la construcción de diálogo y conversación política.

*Director VCNoticias.com
@monroyfelipe

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Análisis y Opinión

¿Acuerdo por la Democracia?

Cristian Ampudia

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Conversando

Uno de los grandes errores a corregir por parte del Instituto Nacional Electoral (INE) es su papel de censor en las campañas electorales. Es así que durante años no son pocas las voces que se han pronunciado por quitar esa carga al Instituto, dado que no queda claro el abono real que tiene a la equidad de la contienda.

Las campañas en Estados Unidos, por ejemplo, son muy diferentes. Más allá del sistema electoral utilizado por el vecino del norte, la realidad es que en ese país no existe una camisa de fuerza que impida a candidatos y otros actores políticos hablar libremente durante el desarrollo de una campaña. En México, es diferente. Se entiende que a partir de 2007 los partidos de oposición pugnaron por que, en un afán de hacer la contienda más equitativa, buscaron silenciar al Presidente en turno para que la campaña tuviera piso parejo, pero hoy las cosas han cambiado y mucho.

Es menester mencionar que el “cállate chachalaca”, de Andrés Manuel López Obrador López Obrador a Vicente Fox fue uno de los detonantes para esas reformas que paradójicamente hoy tienen al INE en una posición muy complicada, pues es el mismo Presidente quien acusa de censor al Instituto. Y no le falta la razón, sin embargo el mismo Andrés Manuel pugnó en su momento por silenciar a Fox, entonces lo que queda claro es que falta congruencia.

Bueno, congruencia y algo más. Me explico, el 24 de marzo el Presidente firmó el Acuerdo Nacional por la Democracia, en conjunto con gobernadores del país, en el que se comprometieron a no incidir en las elecciones para que tuvieran un cauce limpio y equitativo. Bueno, 48 horas más tarde, desde Palacio Nacional, López Obrador acusó que hay una estrategia contra su movimiento de transformación para quitarle la mayoría en la Cámara de Diputados. Ese mismo día comenzó el golpeteo al INE por el retiro de candidaturas a candidatos de todos los partidos, incluido Morena, por la falta de informes de gastos de precampaña.

A partir de ese punto, se vino un constante golpeteo, amagos e insultos a las autoridades electorales del INE que salpicó incluso hasta a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), pues fueron quienes validaron el retiro de las candidaturas a los aspirantes a los gobiernos de Michoacán y Guerrero, Raúl Morón y Félix Salgado, respectivamente.

Es así que prácticamente todos los días hemos estado escuchando al Presidente vociferar en contra del INE violando sistemáticamente su propio acuerdo y acumulando llamados del mismo Instituto a no interferir en la campaña. ¿De qué sirve que uno y otro lado sigan jugando el juego en ese círculo vicioso? López Obrador consigue lo que quiere, pues golpea y menoscaba la autoridad del INE, mientras que el Instituto está obligado por ley a seguirlo haciendo… ¡Qué necesidad!

Por no dejar

Cuestionado sobre el porqué nombró a Isabel Arvide cónsul de México en Estambul, Turquía, López Obrador respondió que lo hizo debido a que Arvide ha padecido la persecución desde el poder.

“Se trata de una mujer que nosotros le tenemos respeto, la señora cónsul Isabel Arvide, por eso se le nombró porque es una mujer que ha hecho periodismo desde hace muchos años, y ha hecho un periodismo polémico y ha padecido también de persecución y del poder y a eso se debió básicamente el que se le haya nombrado para ser cónsul. Es una reivindicación a su labor”, dijo López Obrador.

¿Persecución desde el poder? ¿Apoco también pretende mandar al extranjero a Francisco Javier García Cabeza de Vaca?, ¿Suena absurdo? No menos que la respuesta que empleó el Presidente…

LEE El INE como ‘adversario’

Twitter: @campudia

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