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Opinión

Herodes en Argentina

Rodrigo Iván Cortés

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Hoy lamentablemente en el Congreso de Argentina, se ha legalizado la masacre de infantes inocentes. Se ha aprobado con una diferencia de 9 votos la iniciativa del infame presidente Alberto Fernández.

Este político que en campaña ofreció aborto e ideología de género en gobierno, lo esta cumpliendo y desde el gobierno y con sus pequeños Herodes del congreso ha estado ampliando el imperio de la Cultura de la Muerte y la Confusión de Género, golpeando de manera infame a las familias de los argentinos.

En medio de una pandemia en donde debería de enfocar sus energías y esfuerzos en salvar vidas, en apoyar a las familias, por la pandemia misma y por la crisis económica terrible que está generando, este hombre lo que hace es arrebatar la vida de los más vulnerables y golpear a las familias. Fernández lamentable es solo un peón en un entramado más grande de intereses que buscan imponer el control poblacional y la confusión de género a través de instancias intergubernamentales cooptadas por fundaciones privadas y ONGs que lucran con el daño y la confusión al prójimo.

Este político, además, se dice católico y lo que hace es manipular, usar e instrumentalizar lo católico como se le da la gana y actuar expresa y crasamente en contra de lo que la Iglesia dice y enseña con respecto al aprecio a la vida, a la familia y a las libertades fundamentales.

Este régimen de Alberto Fernández, se suma a los gobiernos como el de Cuba y el de Uruguay que aprobaron este tipo de leyes bajo estas ideologías revolucionarias de izquierda populista que no resuelven las necesidades de la población, sino que las agravan e igualan a la población, pero en una nivelación descendente en donde perjudican a todos, bueno, no a todos, siempre hay esos pocos que se benefician de las acciones de estos Herodes.

Con estas acciones, no solo van en contra la constitución de Argentina, que de manera expresa y clara defiende la vida desde su inicio hasta su término, sino que, además, van en contra del sentido mismo del Estado y del Derecho, porque el Estado de Derecho tiene como finalidad, como sentido, como justificación, proteger y promover la vida humana, la población de sus países y con esta legislación se le da una estocada de muerte al Estado de Derecho. Es muy lamentable.

Pero ante esto, no podemos tirarnos al piso y lloriquear, debemos de tener una actitud tanto de realismo como de esperanza. Tenemos que redoblar los esfuerzos y ser voz de los que no tienen voz y activarnos para exigirles a esos políticos que luchen por el bien común, tenemos que luchar para que haya rendición de cuentas, tenemos que luchar para hacer que lleguen a las posiciones de representación aquellos que en verdad quieren representar y no eliminar y confundir a la población con políticas de muerte y con ideologías como la de género.

Así que ya saben, realismo con esperanza para defender hoy más que nunca la vida, la familia y las libertades fundamentales, como lo han hecho y lo seguirán haciendo los ciudadanos argentinos, los 29 senadores y 117 diputados argentinos que apoyaron activamente en las calles y con sus votos el salvar las dos vidas.

*Rodrigo Iván Cortés Jiménez,
Presidente del Frente Nacional por la Familia y Vice Presidente de la Junta Directiva de la
Political Network for Values


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Felipe Monroy

Requiem por el carnaval

Felipe Monroy

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FELIPE MONROY

Cada año, previo al Miércoles de Ceniza que abre para la Iglesia católica el tiempo de conversión, arrepentimiento, silencio y conversión evangélica, algunos de los pueblos de cosmogonía cristiana celebran singulares ritos que empatan con el momento de transición entre el fin del invierno y el inicio de la primavera. Pero el prolongado año sin nombre ha terminado por cancelar también estos gestos de transición y cambio.

De manera organizada y formal, los pueblos de la región de los volcanes en el Estado de México acordaron tanto con sus autoridades civiles como con las eclesiásticas no celebrar ni los carnavales ni las fiestas patronales verdaderamente esperadas por toda una localidad que comienza a recibir las primeras caricias del aire tibio que finalmente baja por las laderas de la majestuosa cordillera.

A través de un singular comunicado, los párrocos de las iglesias ubicadas a las faldas del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl pertenecientes a la Diócesis de Chalco junto a las mayordomías de las festividades más tradicionales y los presidentes municipales escribieron: “En medio de una crisis profunda, a causa de la pandemia de COVID-19 […] después de varios meses de experiencia, cada día somos testigos de que aumentan los contagios y las muertes […] para evitar que el virus se propague consideramos un deber suspender por este año la celebración de nuestros carnavales y fiestas patronales”.

Sin embargo, este fenómeno no es sólo local. Hay que recordar que la llegada del coronavirus a América Latina y la declaratoria de pandemia por parte de la OMS ocurrió justo en Cuaresma del 2020. Desde entonces, la Iglesia católica ha cancelado la participación masiva de fieles en prácticamente todo un año litúrgico, desde los oficios de Semana Santa hasta la pasada Navidad. Casi no hay espacio religioso que no haya asumido sacrificios con tal de auxiliar en la reducción de la crisis pandémica.

La ausencia de feligreses, peregrinos y turistas nacionales e internacionales que gustan conocer y sentir la fibra cultural de los fenómenos religiosos en Latinoamérica, junto a la suspensión de incontables celebraciones religiosas familiares ha golpeado fuertemente las limosnas, donativos y otros medios de ingresos de decenas de miles de comunidades religiosas, diócesis, parroquias y organizaciones religiosas. Y, sin embargo, resulta aún sorprendente la resiliente capacidad de las instituciones religiosas para echar el hombro y no abonar al colapso.

Para ejemplo, lo realizado por Cáritas Mexicana -de la Iglesia católica- la cual articuló entrega de despensa y medicinas con el programa ‘Familias sin Hambre’ para aquellas comunidades afectadas por la crisis económica derivada de la pandemia y, a pesar de las adversidades económicas, se realizaron esfuerzos concretos en la atención de damnificados por las tormentas en el sureste mexicano (despensas, agua potable, colchonetas, ropa, medicamentos).

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días realizó donaciones diversas: 4 toneladas de insumos contra COVID, recursos para la distribución de 38 mil despensas y, en recientes fechas, entregaron una donación de 140 mil pesos y equipo de cómputo con un costo de 37 mil 200 pesos al primer Centro de Asistencia Social para la Atención de Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Migración. Otras congregaciones religiosas de denominaciones cristianas y no cristianas también han auxiliado en la medida de sus posibilidades a localidades en necesidad.

Y llaman la atención estos gestos pues, en una sociedad secularizada que señala con facilidad a las iglesias como promotoras del rezago cultural o que les cuestiona su ‘indignante riqueza’, parece no tener un pequeño gesto de gratitud con estas organizaciones que, compartiendo la misma crisis, no cejan en su labor humanitaria y solidaria.

Instituciones que, sin asomo de vergüenza son atacadas como promotoras de la ignorancia del pueblo sean las que aceptan con pesar el cierre de sus templos, la suspensión de sus peregrinaciones y actos multitudinarios, para dar ejemplo de prudencia y sensatez a las poblaciones.

Está por llegar el carnaval a la vida social y política de la mayoría de los pueblos; además, están por arrancar con más recursos las campañas políticas. En este panorama, las iglesias siguen llamando a la mesura, a la paciencia y a la prudencia incluso en contra de sus propios intereses.

Así como lo hicieron esta semana los pueblos de los volcanes, acordaron cancelar las festividades, pero ¿los políticos harán lo necesario para cuidar a los ciudadanos? Quizá ese carnaval no se cancele del todo.

Felipe Monroy
*Director VCNoticias.com
@monroyfelipe

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Cristian Ampudia

El enigma de Cienfuegos

Cristian Ampudia

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En poco más de dos años de gobierno, la administración de Andrés Manuel López Obrador ha tenido ya varios episodios por los que ha sido sumamente criticada, y no es para menos, pues son situaciones que destacan por el mal manejo (por decir lo menos) que se tuvo en diversos temas.

Cosa de ver, por ejemplo, la rifa del avión presidencial, que fue todo menos una rifa. El saludo a la mamá de “El Chapo”, que dejó a más de uno con las cejas levantadas. El “culiacanazo” que terminó con la puesta en libertad de Ovidio Guzmán, y que dejó una jornada de terror en la capital de Sinaloa. El caso Lozoya que fue anunciado con bombo y platillo, pero del que hoy no se sabe nada… en fin.

Son varios los yerros de esta administración y ninguna en el mundo está exenta de tomar decisiones equivocadas, sin embargo, en el actual gobierno de López Obrador hay un tema que se está convirtiendo en una bomba de tiempo y con consecuencias que pueden ser muy serias, el caso del ex titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el General Salvador Cienfuegos.

Si repasamos brevemente los hechos, Estados Unidos detuvo a Cienfuegos el 15 de octubre del 2020 en el aeropuerto de Los Angeles a petición de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) acusado de tres delitos por producción, distribución e importación de de droga, además un cargo por lavado de dinero de los beneficios del narcotráfico.

Sin embargo, Estados Unidos decide retirar los cargos a Cienfuegos un mes después debido a que la administración de Andrés Manuel López Obrador interviniera bajo el argumento de que Estados Unidos no notificó a México la investigación que seguía al ex titular de Sedena en la administración de Enrique Peña Nieto.

El 18 de noviembre, Cienfuegos volvió a México para ser investigado en el marco de la cooperación entre ambos países en materia de seguridad y hasta se dijo que la entrega del General se debía a que EU pretendía que México entregara a un capo para ser enjuiciado en Estados Unidos (https://www.reuters.com/article/diplomacia-mexico-eeuu-idLTAKBN281015).

Pero sorprendentemente el pasado 14 de enero la Fiscalía General de la República (FGR) decidió no ejercer acción penal en contra Cienfuegos.

“Se llegó a la conclusión de que el general Salvador Cienfuegos Zepeda nunca tuvo encuentro alguno con los integrantes de la organización delictiva investigada (el cártel del H2) por las autoridades norteamericanas; y tampoco sostuvo comunicación alguna con ellos, ni realizó actos tendientes a proteger o ayudar a dichos individuos”, detalló la FGR en un comunicado.

A partir de ese momento, se desató una vorágine de declaraciones, análisis, voces de condena y demás información que ha puesto al gobierno de López Obrador en el ojo del Huracán.

No tardó mucho en que el gobierno de EU saliera a través de una vocera del Departamento de Justicia de EU a decir que ese país se reservaba su derecho de reiniciar el proceso contra Cienfuegos y como respuesta el Presidente mexicano rebatió que con el caso Cienfuegos se quiso dañar la relación bilateral y que la investigación de la DEA estuvo “consciente o inconscientemente” desaseada.

Pero el asunto no para allí, López Obrador determina difundir al público el expediente enviado por EU a México sobre el caso y, como era de esperarse, el vecino del norte responde diciendo que ello representa una violación a los acuerdos en materia de seguridad… en fin, todos los elementos para una “tormenta perfecta”.

Pero, ¿es el caso Cienfuegos acaso un guiño a la administración entrante de Joe Biden en Estados Unidos?, ¿representan los dichos de López Obrador un duro golpe a la relación de “ensueño” que mantenía con Donald Trump?, ¿la administración de Biden tomará el caso simplemente como un desaseo de sus antecesores y buscarán enderezar el rumbo?, ¿o simplemente replantearán los términos de los acuerdos de colaboración?

Todas ellas son, aún, preguntas sin repuesta, pero en todos los escenarios posibles, México no parece salir muy bien librado, aún se desconoce qué hará la administración de Biden, pero lo que es un hecho, es que México decidió dar un golpe en la mesa para que regresaran a Cienfuegos y terminaron por liberarlo… ¿por qué? ¿Por qué “subirse a un ring” con EU a sabiendas que eso podría tener grandes repercusiones?

¿Cuándo se podrá saber lo que esconde el enigma de Cienfuegos? Ya se verá…

Cristian Ampudia
Twitter: @campudia

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