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Análisis y Opinión

Soft Landing: un facilitador a la expansión

Andrea Villamizar

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En el mundo empresarial, la nueva normalidad puede significar un gran riesgo o una potencial oportunidad. Todo depende de la visión y capacidad del CEO o líder de la compañía para lograr un mayor alcance, aprovechando los enormes beneficios de un mercado global que, entre otras cosas, brinda aliados o proveedores de servicios con un claro diferenciador y un muy buen precio, sin importar desde qué país lo ofrezcan.

El escenario actual nos invita a pensar como nunca en la expansión internacional. A las empresas en general, pero en especial las de servicio y las que tienen base tecnológica, les llegó el momento de tomar la decisión y no aplazarla más, perdiendo los temores que han rondado en torno a un proyecto de entrada a un nuevo mercado que años atrás era distinto, costoso, desgastante y, sobretodo, riesgoso. Hoy el mundo cambió a favor, pues se han diluido las barreras de entrada y de salida, con mucho menos limitaciones, así como también se han fortalecido prácticas que se convierten en un acelerador y facilitador para que este objetivo se haga una realidad de forma práctica, sencilla y segura: el Soft Landing.

Este servicio de lanzamiento controlado, cuyo principal diferenciador es su integralidad, se convierte en un facilitador para la compañía interesada en la medida que un aliado local le acompaña en las decisiones claves y estratégicas, optimizando sus recursos y aprovechando sus ventajas competitivas para un nuevo territorio. Compañías como Grupo Soluciones Horizonte -empresa colombiana con una trayectoria de más de 20 años y con operaciones en México, Brasil y Estados Unidos- han fortalecido su oferta de valor tras potenciar el conocimiento y capitalizar su experiencia de acompañamiento empresarial en diferentes sectores y en firmas de distintos tamaños, entendiendo las necesidades como propias y con una cultura de mejora e innovación, lo que le permite a la compañía o al emprendedor desde el día uno concentrarse de inicio a fin en una estrategia de desarrollo y ventas.

Los beneficios de expandir internacionalmente las compañías son muchos, pero algunos de ellos estarán en diversificar los riesgos de ampliar el mercado local al global y los del propio país, acceder a nuevos proyectos, aumentar el ticket promedio, incrementar la cartera de clientes, crecer las ventas -y por ende, las utilidades-, y ganar en monedas más fuertes -si fuera el caso-.

Incentivar la inversión extranjera ha sido una política constante de muchos de los países de Latinoamérica y Colombia no es la excepción. Hoy en día cuenta con más de 16 acuerdos comerciales que permite llegar a mil 500 millones de consumidores de forma preferencial, con los mayores índices de crecimiento de la región, con talento altamente calificado -de acuerdo al IMD World Talent-, y una fuerza laboral más grande de la región y la primera de mayor crecimiento y capacitación superando a Perú, México, Brasil. Por otro lado, cuenta con seis áreas metropolitanas con más de un millón de habitantes: Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga, Cartagena y Barranquilla, además de salarios competitivos, según estudio realizado por Nearshore Americas. En general, Colombia se ha convertido en el país más acogedor de Latinoamérica para invertir y hacer negocios.

De la mano del Soft Landing y con la convicción de transformar la estrategia de internacionalización para posicionar su marca y habilitar las operaciones a medida que su subsidiaria crece, el riesgo es no hacerlo. Sea de las empresas que evolucionan y llevan a su empresa a otro nivel… ¿Hablamos de expansión?

Andrea Villamizar
CEO de Grupo Soluciones Horizonte
www.gsh.com.co



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Análisis y Opinión

La digitalización no es tan costosa

Gerardo Medina Romero

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El Mundo Interno de las Organizaciones

Se ha hablado mucho sobre que la pandemia del COVID-19 aceleró la transformación digital en muchas empresas, aunque en realidad nos referimos a la digitalización de su trabajo o mejor conocida como DX (digital experience platform) y no tanto a la digitalización que impacta al cliente y al consumidor de sus productos y servicios, conocida como CX (customer experience platform), que es donde quizá esta transformación debería estar enfocada. Ambas plataformas son similares al administrar contenido que produce experiencias interactivas, pero con un foco distinto en cuanto a la audiencia final que se busca impactar.

El teléfono inteligente ha dejado de ser exclusivo para las clases alta y media para convertirse en una extensión de prácticamente cualquier persona; por lo tanto, la digitalización debe comenzar por que las empresas se pregunten: ¿qué tanto sus productos y servicios están disponibles a través de ese sencillo dispositivo?

Podemos dejar de pensar en la digitalización como la necesidad de acceder a tecnología costosa para ofrecer servicios interactivos a través de medios digitales donde, por ejemplo, el consumidor pueda entrar a una tienda automatizada y seleccionar a través de tecnología sofisticada los productos que necesita, recibir atención personalizada de manera virtual e incluso a distancia para asesorarlo en su compra y pagar de manera digital. Otro ejemplo son los bancos que hoy han implementado sistemas de reconocimiento facial para identificar a sus clientes y permitirles hacer las transacciones sin necesidad de que nadie los atienda de manera física, o las líneas aéreas que hacen el check in a través de la misma tecnología sin que el pasajero tenga que mostrar su pase de abordar; los sistemas de seguridad para hacer trámites en línea, firmas electrónicas para realizar procesos automatizados, productos conectados y controlados entre sí a través del internet de las cosas, edificios y casas inteligentes donde los electrodomésticos, la iluminación y los servicios son controlados a través de comandos de voz.

Parece tecnología muy costosa para que nosotros como empresa pequeña o mediana podamos acceder a ella en el corto plazo, pero la realidad está en este momento en la palma de nuestra mano, literalmente. Hoy en día desarrollar una app resulta muy accesible para cualquier empresa, dependiendo de la funcionalidad que queramos tener, pero generalmente lo que se puede hacer es simplemente conectar al cliente y consumidor con nuestros sistemas y plataformas existentes, donde reside realmente esa funcionalidad. Tener una página web básica pero interactiva hoy en día resulta muy barato y el impacto que eso puede generar en un cliente para que nos pueda elaborar un pedido a través de su dispositivo móvil, resulta de mucho valor.

Una pequeña empresa de mayoreo en la central de abastos de la Ciudad de México desarrolló una aplicación por menos de treinta mil pesos para que las tiendas de abarrotes y tiendas de conveniencia que son sus clientes le hicieran los pedidos a través del teléfono celular. Eso disparó sus ventas en un 30% los primeros dos meses. Un autolavado desarrolló una aplicación para que sus clientes pudieran hacer cita y evitar perder tiempo esperando su turno; eso le sirvió además para organizar mejor a su personal en turnos con base en la demanda, incrementar sus ventas y optimizar sus recursos. No importa si tienes un salón de belleza, un pequeño taller mecánico o incluso si eres un ama de casa que vende comida a domicilio: en todos los casos se puede digitalizar parte del proceso a bajo costo y generar mayor valor.

Por supuesto que no quiero reducir la digitalización a una simple aplicación en el dispositivo móvil, pero esto sí puede ser el comienzo para que, sin importar el giro de su empresa o negocio, piense fuera de la caja e imagine cómo su empresa puede, a partir de mañana, incursionar a la digitalización que hoy parece exclusiva de los grandes corporativos.

El ser humano ha modificado su manera de interactuar. Hoy las relaciones se crean y se mantienen cada vez menos de manera presencial y cada vez más de manera virtual: ese es el mundo digital en el que nuestra empresa se debe hacer presente. La tecnología está disponible y no es tan costosa como pensamos, lo que hace falta simplemente es creatividad y romper alguno que otro paradigma que nosotros o nuestros líderes pudiéramos tener.

La movilidad, las interacciones virtuales, el internet de las cosas, el reconocimiento facial, la conectividad, el control de nuestra salud, nuestro estilo de vida y prácticamente nuestra formación y aprendizaje entre muchas otras cosas, se encuentran disponibles en nuestros teléfonos celulares en este momento. Solo hace falta creatividad, una baja inversión y la decisión de entrarle.

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Análisis y Opinión

Teletrabajo, la nueva realidad en el mundo laboral

Andrea Villamizar

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Desde hace meses, hay quienes siguen en espera de regresar a su oficina, estar en su lugar de trabajo, utilizar su computadora, convivir con sus compañeros y hasta interactuar con los jefes. Sin embargo, lo que nos ha traído la pandemia de Covid-19 no es una nueva normalidad, sino una nueva realidad con grandes cambios que transformaron la forma de trabajar, con un paradigma laboral distinto y un cambio mindset desde el liderazgo.

El trabajo pedía a gritos evolución. Sin embargo, la contingencia aceleró el proceso y el modo tradicional cedió su lugar al teletrabajo, una modalidad atípica que llegó con muchas interrogantes y por la premura, no permitía vislumbrar los enormes beneficios que trae consigo la flexibilidad en el trabajo, desde la necesidad de una economía sostenible que contribuye al cuidado del medio ambiente -con menores gastos de energía, papelería y recursos para trasladarse- hasta la horizontalidad, donde los espacios colaborativos fomenten relaciones, cooperación y sinergias.

Nadie estaba preparado para un escenario como el actual, pero hoy, un año después, muchas organizaciones están logrando su adaptación y reinvención, revolucionando la forma de interactuar y de comunicarse de manera eficaz, con gente que no está físicamente en un mismo espacio y que, incluso, son de países y/o culturas diversas.

El trabajo remoto llegó para quedarse, por lo que las compañías y sus líderes deben entender que flexibilidad no es desaparecer las oficinas, sino lograr eficiencias importantes aprovechando mejor los espacios y recursos; la nueva “mentalidad corporativa” debe entender los beneficios de facilitar la conciliación de la vida laboral con lo personal, donde se tome en cuenta el bienestar del trabajador y pueda atender asuntos personales en cualquier momento sin sentirse el peor elemento por ello.

Si la tecnología permitía desde hace tiempo trabajar vía remota, ¿por qué esta revolución laboral no llegó antes? Tal vez porque el obstáculo además de las herramientas, era un pensamiento anticuado y modelos obsoletos, intransigentes para el home office. El escenario actual demanda organizaciones dinámicas, que olviden el presentismo y que se apoyan en expertos y tecnologías para convertir esta nueva forma de trabajar en una ventaja competitiva, alineada a los objetivos estratégicos, pues al final también los negocios quieren aumentar las ventas, crecer e innovar para afrontar la hipercompetitividad.

Por ejemplo, en Grupo Soluciones Horizonte (GSH), empresa colombiana especialista en Soft Landing y Desarrollo y Gestión del Talento, con operaciones México, Brasil y Estados Unidos, creamos un servicio denominado Más Cerca de Ti para responder a la ubicuidad digital en la contemporaneidad a través de 3 vertientes:

La primera, mapear a los colaboradores para tener una verdadera conexión; no es solo que cuente con los implementos sino comprender cuales son sus necesidades de forma y de fondo. También es muy importante cómo está frente a las nuevas competencias y habilidades requeridas y así construir un plan de formación y desarrollo que ayude a cerrar las brechas y de verdad contribuya en el cuidado de la salud mental y bienestar de las personas.

Segundo, aplicar herramientas de gestión para definir y direccionar el crecimiento de las actividades de la mano de los indicadores claves de rendimiento, es decir los Key Performance Indicator (KPI), métricas que se utilizan para ver cómo el departamento de Recursos Humanos está contribuyendo al resto de la organización y miden su éxito en la estrategia global de la empresa.

Y por último, adaptar los nuevos puestos de trabajo en home office garantizando el cuidado de la salud física, entendiendo la importancia del derecho a la desconexión digital y otras medidas para prevenir los riesgos en los trabajadores, lo que sin duda aumenta la productividad de manera significativa, sin que esto implique más trabajo y más horas.

Hoy la cultura organizacional contempla experiencias para que disfruten los colaboradores y que, además, les permite ahorrar esfuerzos y dinero de transporte para ir y venir de la oficina, disfrutar de un entorno seguro, y más tiempo para estar en su hogar, con la familia o para hacer otras actividades, entre otros beneficios.


Fundadora y CEO de Grupo Soluciones Horizonte (GSH)
www.gsh.com.mx
www.gsh.com.co
www.linkedin.com/in/andrea-villamizar-giraldo/

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