Para Mario Vargas Llosa el principal enemigo de la democracia liberal hoy en el mundo ya no es el comunismo, hoy ha sido superado por el populismo

Madrid.— Para el escritor Mario Vargas Llosa el principal enemigo de la democracia liberal hoy en el mundo ya no es el comunismo, hoy ha sido superado por el populismo. 

"Aquel dejó de serlo cuando desapareció la URSS, por su incapacidad para resolver los problemas económicos y sociales más elementales, y cuando (por los mismos motivos) China Popular se transformó en un régimen capitalista autoritario. Los países comunistas que sobreviven —Cuba, Corea del Norte, Venezuela— se hallan en un estado tan calamitoso que difícilmente podrían ser un modelo, como pareció serlo la URSS en su momento", dijo el premio Nobel en un artículo en El País.

Vargas Llosa señaló que ahora el populismo no se trata de una ideología, sino de una epidemia viral. Dijo que las pruebas de lo que se esta viviendo son "el triunfo del Brexit, la presidencia de Donald Trump, que el partido del Geert Wilders (el PVV o Partido por la Libertad) encabece todas las encuestas para las próximas elecciones holandesas y el Front National de Marine Le Pen las francesas".

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Criticó que el populismo sea la política irresponsable y demagógica de unos gobernantes que no vacilan en sacrificar el futuro de una sociedad por un presente efímero.

En el editorial titulado El Nuevo Enemigo, el autor de La Casa Verde, "En América Latina, Gobiernos como los de Rafael Correa en Ecuador, el comandante Daniel Ortega en Nicaragua y Evo Morales en Bolivia, se jactan de ser antiimperialistas y socialistas, pero, en verdad, son la encarnación misma del populismo", aseguró el literato.

Finalmente dilucidó: ¿Se puede combatir al populismo? Desde luego que sí. Están dando un ejemplo de ello los brasileños con su formidable movilización contra la corrupción, los estadounidenses que resisten las políticas demenciales de Trump, los ecuatorianos que acaban de infligir una derrota a los planes de Correa imponiendo una segunda vuelta electoral que podría llevar al poder a Guillermo Lasso, un genuino demócrata, y los bolivianos que derrotaron a Evo Morales en el referéndum con el que pretendía hacerse reelegir por los siglos de los siglos. Y lo están dando los venezolanos que, pese al salvajismo de la represión desatada contra ellos por la dictadura narcopopulista de Nicolás Maduro, siguen combatiendo por la libertad.

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emc