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Como lo dice nuestro presidente: “No podemos poner vino nuevo en botellas viejas”

Domingo Días

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Ciudad de México.— Con la salida del Dr. Carlos Urzúa de la Secretaría de Hacienda ya llegan a tres los secretarios de esa dependencia que a pesar de iniciar el sexenio con todo el ánimo que conlleva comenzar una administración desde cero, no concluyen el primer año.

Mencionamos esto ya que creemos que la economía es uno de los ejes fundamentales en el desarrollo de cualquier nación, y como en esta que nos tocó vivir, la Secretaría de Hacienda es la encargada de estos menesteres, es sumamente preocupante que alguien abandone o lo hagan abandonar el barco en un lapso tan corto.

El primer secretario en durar menos del año fue Julio Rodolfo Moctezuma, el encargado de administrar la abundancia declarada por el entonces presidente José López Portillo, sin embargo, el mandatario creó la flamante Secretaría de Programación y Presupuesto a cargo de Carlos Tello Macías, un contrapeso a la Secretaría de Hacienda.

A pesar de ambos personajes ser muy cercanos al presidente, al momento de presentar el primer presupuesto ante el Congreso, no se pudieron poner de acuerdo y después de muchos jalones y diferencias de estrategias económicas, los dos funcionarios renunciaron cuando casi llegan a soplar su primera velita, pero no.

El siguiente de la lista es muy conocido, ya que duró tan sólo 28 días, se trata del Dr. Jaime Serra Puche, quien fuera reconocido por su excelente labor en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari como negociador del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), figura reconocida mundialmente por su habilidad en esos menesteres del estira y afloja y todos salimos ganando.

El Presidente Ernesto Zedillo lo nombró secretario de Hacienda al inicio de su sexenio, pero las grandes habilidades que como negociador tenía no era lo que necesitaba en esta dependencia; alguien alguna vez me dijo: ”pusieron a jugar ping pong a un excelente tenista, y pues así no”, y sólo duró lo que un CETE en rendir dividendos, 28 días, a raíz del llamado “Error de Diciembre” que causó que el peso sufriera una devaluación de cerca del 300%, causando quiebra de miles de empresas y una recesión aguda.

Y ahora pasa a engrosar las filas del desempleo el Dr. Carlos Urzúa, quien desde la precampaña del actual presidente ya era el candidato para ocupar el puesto, sin embargo, por haber llegado al poder en una alianza, Andrés Manuel lo tuvo que someter a aprobación de la Cámara de Diputados.

Su nombramiento fue uno de los menos criticados y en general bien aceptado, se esperaba que Urzúa pudiera cuadrar las cifras millonarias de Andrés Manuel, entre ahorros de corrupción, recortes, venta de avión, salir de Los Pinos y demás ocurrencias que nunca le cuadraron en campaña.

Y resulta ser que no pudo, en su carta de renuncia nos deja ver muy claramente que el Sr. Presidente no escucha a nadie, él es experto en todo, ya que ser experto para él no es difícil, para gobernar basta tener sentido común, para extraer petróleo es sólo perforar el suelo, para acabar con el robo en ductos sólo cerrarlos y así como estas nos han dado varias cátedras de la simplicidad de las cosas.

Asimismo, Carlos Urzúa denuncia lo que ya sabemos, nombramientos a modo, sin importar la capacidad para el desempeño del puesto, esto es corrupción.

El presidente mediante un video anuncia la aceptación de la renuncia del Dr. Urzúa y le entrega la estafeta al Maestro y en breve, esperemos Doctor, Arturo Herrera, quien desde el inicio fue el Subsecretario de Hacienda.

¿Qué acaso no es necesario sea aprobada la designación por la Cámara de Diputados?, tal y como se hubo de realizar con el Dr. Urzúa, ¿o de plano ya las leyes y reglamentos están por debajo de sus caprichos?, puede ser.

Basta ver la cara de ambos, el presidente con el ceño fruncido, se nota molesto y el flamante secretario, difícil describir el pánico en su cara, les recomiendo que lo vean en https://siete24.mx/politica/amlo-designa-a-arturo-herrera-en-hacienda

El presidente nos dice que el Dr. Urzúa no entendió las decisiones de esta Cuarta Transformación, que no quiere una simulación, que el cambio es de verdad. Nos reitera que su estrategia es todo un éxito. Y esto nos tranquiliza ya que él como experto en economía fácilmente le puede enmendar la plana al entonces jinete de la Cuarta Transformación y ahora un simple integrante de la Mafia del Poder, que no está dispuesto al cambio.

Esperemos que no tenga que volverle a corregir la plana en público como ya lo hizo dos veces al flamante secretario, primero con respecto a la falta de recursos para Dos Bocas y después al mencionar el posible regreso de la tenencia vehicular.

Como él mismo dice, éste es un ascenso que se ganó y ha de ser por aguantar este par de jalones de oreja en público, o será porque es el que le tapó todo el cochinero de Mr. Gustavo “Las Vegas” Ponce allá por el 2004, lo dejo a su consideración.

Como lo dice nuestro presidente: “No podemos poner vino nuevo en botellas viejas”, entonces ¿porqué tanta botella vieja del PRI está en su gobierno?


Domingo Días
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ebv

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