El papa también manifestó su cercanía con los afectados por los atentados terroristas que en las últimas horas golpearon Egipto

Ciudad del Vaticano.—  El Papa Francisco instó aquí a los “corazones de los violentos” a convertirse, al manifestar su cercanía con los afectados por los atentados terroristas que en las últimas horas golpearon Egipto.

El Papa hizo referencia a los ataques del 29 de diciembre en una iglesia y en un negocio, ubicados en la periferia de El Cairo, al finalizar el rezo de la oración mariana del Angelus, al mediodía de este domingo asomado a la ventana de su estudio privado y ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro.

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Expreso mi cercanía a los hermanos coptos ortodoxos de Egipto, golpeados dos días atrás por dos atentados. El señor reciba las almas de los difuntos, sostenga a los heridos, a los familiares y a la entera comunidad, y convierta los corazones de los violentos”, dijo, hablando en italiano.

Antes el pontífice había reflexionado sobre la fiesta de la sagrada familia, que la Iglesia católica celebra este día y recordó que, al ver a Jesús, el anciano judío Simeón profetizó que él provocaría “la caída y la resurrección de muchos” además de ser “signo de contradicción” para que “los pensamientos de muchos corazones sean develados”.

Precisó que esas palabras revelan que Cristo nació para hacer caer las “falsas imágenes” que los seres humanos se hacen de Dios y también de ellos mismos, además de “contradecir las seguridades mundanas” sobre las cuales se pretenden apoyar.

Él vino, siguió, para hacer resurgir “a un camino humano y cristiano auténtico, verdadero, fundado sobre los valores del evangelio”.

“No existe situación familiar que esté marginada de este camino de renacimiento y de resurrección. Y cada vez que las familias, también aquellas heridas y marcadas por la fragilidad, los fracasos y las dificultades, vuelven a la fuente de la experiencia cristiana, se abren caminos nuevos y posibilidades impensados”, estableció.

Al final de su mensaje, el Papa deseó a los presentes un feliz domingo y un sereno fin de año, además de agradecer otra vez los buenos deseos y oraciones que le llegaron con motivo de las fiestas decembrinas.

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La tarde de este domingo, Francisco despedirá el 2017 con el rezo de las vísperas y el canto del himno de agradecimiento “Te Deum” en la Basílica de San Pedro, tras lo cual visitará el nacimiento monumental ubicado en el centro de la plaza vaticana.

Por cierto, a pocas horas de terminar el año 2017, el Papa Francisco pidió a la sala de prensa del Vaticano que distribuya su firma sobre una desgarradora foto que muestra a un niño que espera que sea cremado su hermano muerto por la bomba atómica de Nagasaki.

La oficina publicó un breve comunicado en el cual explicó que el Papa quiso que se imprimiese la imagen y que se la divulgase con apenas cuatro palabras al reverso “el fruto de la guerra”, justo sobre su autógrafo “Franciscus”.

“Un niño que espera su turno en el crematorio para su hermano muerto en su espalda”, se puede leer más abajo, en español.

Es la imagen "que tomó el fotógrafo estadunidense Joseph Roger O’Donnell después del bombardeo atómico en Nagasaki. La tristeza del niño sólo se expresa en sus labios mordidos y rezumados de sangre”, agregó.

 

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agch