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Laboratorio de Ideas

Vivir la paternidad plenamente

Javier Chávez de Icaza

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Afortunadamente para los hombres (Padres) en la actualidad, hemos sido capaces de desarrollar vínculos individuales con nuestro(s) hijo(s) desde la etapa de bebes y mantenerla conforme van creciendo. Cada vez es más común ver padres (ya sea junto con la pareja o solos) en las actividades de los hijos.

La lucha por la equidad de género, nos ha enseñado a los padres, que nuestro aporte principal a la familia, no debe ser el sustento económico, sino la convivencia diaria y si bien, es necesaria la aportación económica no lo es tanto como para resignar la atención a los hijos a un segundo término, más bien, ponerla, como mínimo en igualdad de circunstancias.

Este involucramiento paterno en la educación y el desarrollo de los hijos, no debe de tomarse como una competencia en la relación madre-hijo(s), si no en un enriquecimiento a la relación familiar, donde todos los integrantes de la familia, aportan su parte.

También permite, que las madres, puedan desarrollarse mas como personas y no circunscriban su vida a ser la esposa de alguien o la madre de alguien. Les permitirá tener tiempo para ellas misma y tener más que aportar a la familia. Yo siempre he creído que la persona que hipoteca su vida a su familia, su esposo o sus hijos, se priva de tener una vida propia y después no tiene nada de vida que aportar a la familia, porque ya los demás integrantes de la familia aportan lo que esta persona podría aportar.

Ahora bien, una vez aclarado el punto de que el involucramiento real del padre en la educación y formación de sus hijos, genera un beneficio, no solo para él, sino para su pareja y los hijos, dándole a la madre la posibilidad de desarrollarse como mujer y lograr éxitos personales en trabajo u otras actividades, valdría la pena definir algunas reglas básicas.

Si ambos padres trabajan, lo ideal es dividir las actividades de los hijos en turnos para que ambos tengan la oportunidad de gozar de algunas de ellas y esto no afecte su posición laboral, que no por estar involucrados con sus hijos, dejará de ser menos importante el generar los recursos que permitan a la familia convivencias más atractivas. En casos especiales, ambos podrían acudir, pero en lo general que vaya uno y no los dos. Con esto, también hacemos un “marketing familiar” es decir les mostramos a nuestros hijos que si bien, siempre tendrán el apoyo de sus padres (a veces el padre a veces la madre) hay situaciones en la vida que harán coincidir a toda la familia y esas situaciones son realmente especiales. No todo lo que hagamos tiene el mismo valor, no siempre podremos estar todos juntos y los hijos deben aprender esto, desde su infancia, desde el seno familiar.

En los casos en que la mujer se dedica a la casa y los hijos, deberá establecerse el compromiso por parte del padre, de asistir a ciertas actividades, aunque sean pocas, una veces solo él y otras en compañía de su pareja.

Si logramos establecer estos vínculos individuales (Hago más hincapié en el de los hombres, porque para las mujeres es mucho más natural, por decirlo de alguna manera), nos permitirá que la comunicación con la pareja sea más dinámica y atractiva, porque no solo tendremos para contar cosas del trabajo o los amigos, si no que seremos también portadores de noticias de la familia. Parece algo muy sencillo, pero en mi experiencia personal, esto contribuye en mucho a la unión familiar y en caso de disolución de la relación de pareja, contribuirá a temas comunes a ambos padres que fomentarán una relación cordial y que los hijos no resientan las diferencias de los padres.

Como conclusión, yo diría que, cuando ambos padres tienen vínculos individuales con sus hijos, esto hacen que también ambos padres tengan tiempo para ellos mismos, para vivir experiencias únicas dentro de la familia, que puedan comentarle a su pareja y que no sienta, ninguno de los dos, el gran peso de la responsabilidad de llevar la familia pos si sola. 

Para los hijos, lo que se abre es una gran oportunidad de tener temas que discutir, disfrutar o platicar con uno de sus padres en exclusiva o con ambos, cuando sea necesario y esto les dejará más preparados para enfrentar las diferentes relaciones en su vida futura. Las relaciones entre personas del mismo sexo y entre personas de sexo opuesto son diferentes. Entre los sexos debe de haber equidad pero no hay igualdad. Cada sexo tiene características propias y por lo tanto sus reacciones y sentimientos pueden diferir y el encasillar a los hijos a únicamente relación familiar y no individual con cada padre, no los prepara para lo que encontrarán después.

Twitter: @padreverdad

Facebook: Padre de Verdad



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Laboratorio de Ideas

Con urgencia

Columna Invitada

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Por Sara Martha Arizpe Ramos *

En mi opinión, tú, yo, todos, formamos parte importante del engranaje social.

En el terremoto del martes 19 de septiembre del 2017, en la Ciudad de México, fui testigo del enorme sufrimiento de familias que perdieron absolutamente todo. También fui testigo del amor puro y auténtico de la gente que se entregó en cuerpo y alma a ayudar sin conocer al otro, y me colmó de esperanza vivir el reinicio de nuestra ciudad capital.

Soy una mujer afortunada: soy mexicana.

En mi país, nos caracterizamos por la creatividad y el compromiso con los que solucionamos problemas o emprendemos nuevos caminos, pues debemos conseguir nuestro pan de cada día.  Además, amamos nuestra nación, tanto que podríamos celebrar un día festivo a la semana si fuera posible, sin embargo, esta solidaridad se “relaja” cuando tenemos ante nosotros un producto extranjero contra uno mexicano. Pero, ¿cómo afecta esto actualmente  nuestro México? ¿Qué alternativa práctica tenemos como mexicanos realmente solidarios?

Soy una mexicana afortunada: puedo poner mi “granito de arena”.

Simón Levy, en su artículo ‘La economía AC (antes del COVID) y DC (después del COVID): ¿Dónde quedarán las Pymes?’ para el Diario “El Financiero”, afirma que la mortandad de las empresas tendrá efectos de mayor escala que el propio coronavirus, y que volveremos a los niveles de desempleo de la Segunda Guerra Mundial del siglo XX en proporción de los niveles de población del siglo XXI. En aquellas fechas, nuestro país tenía una población menor a 20 millones de habitantes. Actualmente, de acuerdo al Consejo Nacional de Población (CONAPO), a mediados del 2020 seremos casi 128 millones de personas.

¿Cómo le afecta hoy a México nuestra solidaridad “relajada”?

A finales del 2019, el Dr. Julio Santaella, presidente del INEGI, señaló que en nuestro país 4.1 millones de empresas son Micro, Pequeñas o Medianas (MiPyMes). De acuerdo al Consejo Mexicano de Negocios (CMN), de las 128 millones de personas que vivimos en México, 36 millones trabajan en MiPyMes. Desde abril, cada día cierran más empresas, muy pocas tal vez regresen, otras recortan personal para subsistir, esto por la falta de liquidez que implica la contingencia actual.

Tenemos un sinfín de variables para justificar la situación económica de nuestro país, sin embargo, considero que hemos llegado al momento perfecto para escribir un nuevo tomo de la historia. Es momento de despertar y darnos cuenta de que, lo que nos une, sí es trascendental: somos mexicanos luchando por sueños, saliendo adelante con los recursos con los que nacimos, seguramente con frustraciones pero también con mucha esperanza, con penas y también con mucho amor. Esa solidaridad que mencioné anteriormente debe ser reafirmada y demostrada, con urgencia.

Seremos más mexicanos afortunados, juntos:

¿Qué alternativa práctica tenemos como mexicanos realmente solidarios?

En marzo, en cuanto empecé la cuarentena, y debido a la gran afectación económica que traería consigo, decidí iniciar el Directorio de Negocios Locales de Coahuila. La esencia de este proyecto es crear conciencia sobre el consumo local, y promoverlo. Hoy, ya se han registrado más de 230 empresas locales de Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga, cuento con un equipo de trabajo de oro compuesto por tres mexicanos enamorados de su país, y hemos creado una comunidad virtual de más de 1,000 personas.

Te propongo esta alternativa práctica para consumir localmente: bit.ly/DirNegCoahuila , basta un par de clicks para acceder a restaurantes, florerías, pastelerías, talleres, negocios de abarrotes, de botana, de construcción…. Recibirás a cambio una mirada que te agradecerá desde el fondo de su corazón, pues estarás apoyando a las familias que están detrás de ese negocio local y, a su vez, estarás fomentando una forma más sustentable de consumir.

“No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. A veces la crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a sí mismo sin quedar superado.” Albert Einstein.

Reinventemos juntos nuestra sociedad…. Con urgencia.

* Coordinadora de Relaciones y Desarrollo en el Tecnológico de Monterrey

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Análisis y Opinión

¿Cuál es la mejor cultura organizacional?

Gerardo Medina Romero

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El Mundo Interno de las Organizaciones

El día de ayer me invitaron a dar una plática con alumnos de una de las mas prestigiadas Universidades del País sobre el tema de cultura organizacional. Les pregunté a los alumnos que para ellos, cuál pensaban que era la mejor cultura organizacional. Inmediatamente me respondieron con el nombre de empresas como Google o Facebook y les pedí me indicarán por qué pensaban así, la mayor parte de los argumentos estuvieron apuntando a que eran culturas donde la gente se la pasaba bien, o porque eran culturas que fomentaban la creatividad de la gente. 

En mi opinión, esta concepción de cultura organizacional es equivocada y es por ello por lo que muchos ejecutivos confunden los estudios de clima organizacional con los estudios de cultura organizacional. Esta confusión los hace incluso pensar que medirse con base en instrumentos y parámetros estándares, desarrollados por empresas o instituciones externas, les puede indicar si tienen la cultura organizacional adecuada.

En mi experiencia, la cultura adecuada para una organización es aquella en la que se producen los comportamientos que le permiten a esa empresa lograr sus estrategias de negocios y alcanzar sus objetivos. La cultura organizacional es un elemento que influye en el comportamiento del personal y por ende en la manera en que se trabaja, que es por lo que se obtienen o no los resultados. En mi opinión, no existe una cultura organizacional “adecuada” a nivel estándar que sea buena para todos. Por ejemplo, la cultura de control que puede favorecer a una empresa que busca asegurar la calidad en el detalle de sus productos, puede matar a otra empresa que requiere ofrecer servicios de rápida respuesta a sus clientes.

La cultura organizacional es el conjunto de prácticas, normas y creencias compartidas por el personal de una organización y que influye en su comportamiento.  La cultura es generada en gran medida por la filosofía y valores de los fundadores y directivos, misma que se va viendo reflejada a lo largo del tiempo, en la manera en que se define la forma de trabajar, las políticas, la estructura organizacional, la manera de evaluar y pagarle a la gente, etc. Eso con el tiempo genera distintas prácticas que se arraigan a manera de normas no escritas y que determinan la manera de trabajar del personal.

El clima organizacional por su parte, es el estado de ánimo generalizado entre el personal de una organización en un momento determinado y que influye en su actitud en el trabajo. Al ser un estado de ánimo, el clima es cambiante, mientras que la cultura es algo más permanente y por ende difícil de cambiar.

Hoy por ejemplo, ante la situación que estamos viviendo con esta pandemia, es la cultura organizacional de una empresa la que ha determinado las acciones y ha influido en las decisiones que se han tomado sobre la manera en que la organización ha enfrentado esta situación. Las consecuencias de estas decisiones han influido en el ambiente y en el clima de trabajo que se está viviendo.

Los dos, son factores que le afectan al personal e influyen en su trabajo y en sus resultados, pero son factores que se deben trabajar con estrategias distintas.

Sin duda es momento de reflexionar en cada organización, si su cultura actual es adecuada para impulsar el tipo de comportamientos que requerirán de su personal para poder llevar a cabo con éxito las estrategias de retorno a la nueva normalidad, y rápidamente alcanzar los objetivos de negocio planteados. Si no es así, considero fundamental comenzar a identificar los cambios que su cultura organizacional requiere, identificar los factores que la provocan, determinar las acciones necesarias y los cambios que se deben hacer para iniciar la transformación de esa cultura y comenzar de inmediato.

Por otro lado, medir el clima organizacional solamente, utilizando algún instrumento estándar, o alguno de estos rankings donde comparan los resultados de unas empresas contra otras y las ordenan, solamente le permitirá conocer a la organización el estado de ánimo con el que el personal enfrentará este trabajo, pero recuerda, tener un ambiente de trabajo padre, no es suficiente para enfrentar los retos por venir.

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