Las series "Big Little Lies" y "Veep" fueron las ganadoras a mejor drama y comedia, respectivamente, en la edición 69 de los Premios Emmy.

Los Ángeles.- The Handmaid's Tale, producto estrella de la plataforma digital Hulu, heredó hoy la corona de Game of Thrones como mejor serie dramática en la 69 edición de los Emmy, unos premios que también reconocieron la calidad de Big Little Lies y el humor de Saturday Night Live.

The Handmaid's Tale se alzó con cinco premios: mejor serie dramática, mejor actriz de serie dramática (Elisabeth Moss), mejor actriz de reparto en una serie dramática (Ann Dowd), mejor director en una serie dramática (Reed Morano, segunda mujer en la historia que gana en esa categoría) y mejor guion de serie dramática (Bruce Miller).

Imagina un mundo en el que EU ha sufrido un golpe de Estado y la democracia ha sido sustituida por una teocracia autoritaria en la que las mujeres sufren opresión y discriminación.

La miniserie de HBO Big Little Lies fue la otra gran ganadora de la velada, también con cinco galardones: mejor miniserie, mejor actriz protagonista (Nicole Kidman), mejor director (Jean-Marc Vallée), mejor actriz de reparto (Laura Dern) y mejor actor de reparto (Alexander Skarsgaard).

Este formato, compuesto por siete capítulos, es un drama sobre cinco madres que viven en la localidad elitista y costera de Monterrey (California), cuyos hijos de entre seis y siete años acuden a la misma clase en la escuela y cuyas vidas se ven afectadas por un asesinato sin resolver.

Sterling K. Brown ("This is Us") se impuso como mejor actor de drama a Anthony Hopkins (Westworld).

En el terreno de comedia, la sátira política Veep se alzó con su tercer Emmy consecutivo a la mejor serie.

Su protagonista, Julia Louis-Dreyfus, hizo historia al hacerse con el trofeo de mejor actriz cómica por sexto año consecutivo, batiendo el récord de galardones para un artista por un mismo personaje.

Por su parte, Donald Glover (Atlanta) se impuso como mejor actor de comedia.

Además, Black Mirror se impuso como mejor película para televisión.

"Creamos este trabajo nosotras mismas por frustración, no encontrábamos papeles lo suficiente atractivos. Ojalá lleguen más papeles así", reconoció Kidman, que es productora de "Big Little Lies" junto a su compañera Reese Witherspoon.

En cuanto a número total de premios, el programa de humor Saturday Night Live se alzó con un total de nueve trofeos, incluidos cinco de carácter técnico.

El programa fue testigo de los triunfos de sus discípulos Alec Baldwin (por su imitación del presidente de EEUU, Donald Trump) y Kate McKinnon (por su imitación de la exaspirante a la Casa Blanca Hillary Clinton) como mejor actriz de reparto.

"Finalmente, ¡aquí tienes tu Emmy!", dijo Balwin dirigiéndose al mandatario estadounidense, que fue objeto de numerosas chanzas por parte del maestro de ceremonias, el humorista Stephen Colbert.

"Trump es la mayor estrella televisiva del año", dijo rotundo Colbert sobre el presidente estadounidense, que en el pasado optó al Emmy por su trabajo en el reality "The Apprentice".

"No ganó porque, al contrario que en las elecciones generales, el Emmy se lo lleva quien gana el voto popular", manifestó el presentador.

Sin embargo, el momento más sorprendente y humorístico de la noche llegó con la aparición de Sean Spicer, exportavoz de la Casa Blanca, que se parodió a sí mismo burlándose de una de sus intervenciones más recordadas.

"Estos Emmys tendrán la mayor audiencia que se haya visto, punto. Tanto en persona como alrededor del mundo", afirmó Spicer desde un ficticio estrado presidencial, en clara referencia burlesca a sus afirmaciones del pasado mes de enero sobre las cifras de asistencia a la investidura de Trump como presidente de EU. (EFE)

Premio Emmy

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