Enrique Alcántara es damnificado del sismo del 19 de septiembre

Ciudad de México.- Hace un año Enrique Alcántara trabajaba en la planchaduría La docena, ubicada en el edificio de Concepción Béistegui esquina con Yacatas en la colonia Narvarte, que se derrumbó durante el sismo del 19 de septiembre en la Ciudad de México.

Era un edificio de tres pisos con ocho departamentos y cinco locales comerciales, entre estos una estética y la planchaduría. Después del 19 de septiembre el señor Alcántara decidió que debía continuar prestando sus servicios, alguien le regaló un burro y una plancha y él se puso a planchar, así en la calle, un año después sigue aquí, bajo una carpa que instaló sobre Concepción Béistegui, plancha una camisa blanca mientras platica con nosotros.

“Hoy es un día muy triste para mí, porque este día fue el último que estuve trabajando, me siento triste, apagado, moralmente me siento mal, porque tengo un año viviendo en la calle”, compartió Enrique, quien comentó que no cuenta con apoyos de los fondos federales.

“Bastante difícil por la situación económica que es muy mala, porque casi no hay trabajo y moral, está muy abajo, pero echándole ganas, afortunadamente mis vecinos y clientes me siguen trayendo trabajo”, responde sobre cómo ha sido este último año.

“En un principio el gobierno de la Ciudad de México me otorgó una tarjeta de seguro de desempleo, pero solo durante cinco meses… pero mientras haya trabajo, seguiré trabajando, no sé si siga más tiempo aquí, porque no quiero pasar las fiestas navideñas en la calle”, concluye cabizbajo.

En la carpa tiene un catre que hace la función de cama y un mueble de madera con sus objetos de higiene personal, el resto son instrumentos para su labor.

A unos metros, frente al predio que estaba marcado con el número 1503, Donny Romero y José Luis Tavera montan guardia, su edificio, en el que vivían desde 1982 fue el primero en demolerse porque era un riesgo para los vecinos, después del susto inicial y de trasladarse a vivir a Tlahuac, vino un desfile de trámites en varias instituciones.

“Hemos tocado muchas puerta, primero en la delegación Benito Juárez, pero nos dimos cuenta que se querían aprovechar del predio y optamos por acercarnos a Seduvi, hoy ya tenemos un camino recorrido, un proyectista, y seguimos adelante porque lamentablemente esto es muy lento, estamos por ingresar todos los documentos que nos están pidiendo y comenzar los trámites con la hipotecaria federal para que se fondee y arranque la obra”.

A un año de la tragedia son optimistas, pues ya tienen el compromiso de Seduvi e Invi para iniciar la reconstrucción de sus viviendas, relatan mientras esperan a sus vecinos, que llegarán para levantar el puño y guardar un minuto de silencio en memoria de los caídos.

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