El Hijo del Santo denunció que el periodista Jacobo Zabludovsky (QEPD) 'traicionó' al Santo cuando este estuvo a punto de quitarse la máscara en el programa

Ciudad de México.- El Hijo del Santo denunció que el periodista Jacobo Zabludovsky (QEPD) 'traicionó' al Santo cuando este estuvo a punto de quitarse la máscara en el programa 'Contrapunto'.

El heredero de la leyenda de Plata informó que mientras en otros programas no se 'congeló' la imagen del gladiador cuando se levantó la capucha, Zabludovsky sí lo hizo y hasta lo anunció en 'exclusiva' para su noticiero.

"Cabe aclarar que jamás se quitó la máscara; únicamente se la levantó por tres segundos, lo cual es un acto muy diferente.  Mi padre hizo esto ante la sorpresa de todos, quizá para demostrar que no estaba viejo, ni acabado, ni lleno de cicatrices en el rostro, como mucha gente afirmaba. Acción que Guillermo Ochoa festejó, al afirmar que por respeto a El Santo, jamás congelarían la imagen. Mi padre ni
siquiera había pensado en esa posibilidad, pues de ser así no lo hubiera hecho", informó el Hijo del Santo en su columna de El Gráfico.

"La segunda vez que mi papá se levantó la máscara, bajo el mismo argumento de que no era un hombre acabado y de que esa no era la razón de su retiro, fue en 1983 en el programa nocturno En Vivo, conducido por el reconocido periodista Ricardo Rocha. Esa ocasión yo estaba presente en el programa, pues nos entrevistó a los dos. Ricardo Rocha no daba crédito a lo que estaba viendo y aplaudió el gesto de confianza que tuvo El Santo al mostrar por breves segundos parte de su rostro, ante las cámaras de su programa. Rocha no repitió la imagen y tampoco la congeló, logrando que mi padre se sintiera satisfecho y además agradecido con él".


"Fue a finales del mes de enero de 1984, en el programa Contrapunto, en el que se trató el tema “La lucha libre, circo, maroma, teatro o deporte?”, cuando mi padre se levantó por tercera vez la máscara, esta ocasión ante la presencia de Jacobo Zabludovsky. Hasta entonces este hecho no había tenido ninguna consecuencia, tal y como había sucedido con Ochoa y Rocha, quienes mostraron su ética profesional al abstenerse de congelar la imagen, pues sabían del enorme daño que podrían causar a mi padre, quien actuaba de buena fe.

Sin embargo, el licenciado Zabludovsky no pensaba igual que sus colegas y no sólo congeló la imagen del
rostro de mi padre, sino que también anunció en el noticiero 24 Horas: “El Santo se quita la máscara, en
exclusiva, y hoy daremos a conocer su rostro”. Esa noche mi papá se sintió profundamente decepcionado y a la vez molesto. Acto seguido, se comunicó al noticiario y pidió hablar al aire con Zabludovsky para aclarar que nunca se había quitado la máscara. Sólo nosotros supimos el dolor y coraje que esto le causó, de los cuales no pudo reponerse. Se sentía destrozado y, casualmente, murió unos días después, el 5 de febrero de 1984", sentenció.

JAD