Un reporte señala que con cada iPhone X vendido, Samsung, su rival más fuerte, obtendría grandes ganancias

México.— La compañía Samsung obtendrá grandes ganancias por la venta del nuevo teléfono de Apple, uno de sus rivales en cuando a las ventas y cuota de mercado de los smartphones.

Un nuevo reporte de The Wall Street Journal señala que con cada iPhone X vendido, Samsung, su rival más fuerte, obtendría una ganancia de 110 dólares.

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La compañía coreana es la responsable de facilitar a Apple componentes como las pantallas OLED y los chips de memoria flash para el iPhone. Por cada iPhone X vendido la compañía surcoreana ganará más de 100 dólares, lo que a largo plazo le dará más ganancias que las ventas de su propio Galaxy S8, según la firma de análisis Counterpoint Technology.

Si se multiplica ese dinero por los supuestos 130 millones de iPhone X que se van a vender en sus primeros 20 meses en el mercado (todo esto, según los estudios de mercado), habrá generado unos 14 mil 300 millones de dólares en ingresos para Samsung, mientras que los componentes del Galaxy S8 solo unos 10 mil 100 millones de dólares.

Para Samsung, como grupo empresarial, es incuestionable que el Galaxy S8 reportará más ingresos que cualquier otro teléfono de la competencia. Pero para sus divisiones de chips, pantallas y memorias, Apple es una de sus mayores fuentes de dinero. Y, al menos a corto plazo, parece que eso no va a cambiar.

El negocio de componentes de Samsung lleva tiempo la parte más rentable dentro de las distintas ramas dentro de la compañía. Con el iPhone, los coreanos se han volcado por completo y, tal y como se anunció en agosto pasado, van dedicar casi en exclusiva toda su producción de paneles OLED para Apple.

Pero no sólo eso, sino que también intensificaron su producción para estar a la altura de la demanda: de hacer 15 mil paneles al mes, pasaron a hacer más de 100 mil.

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Las ventas de los iPhones suelen ser tan altas que Apple diversificó su lista de proveedores para no depender al 100% de Samsung, sobre todo en el caos de los procesadores, dado que hace pocos años TSMC se unió a la lista de fabricantes responsables del corazón del iPhone. No obstante, Samsung sigue siendo uno de los proveedores más importantes para Apple, y mientras más iPhones se vendan más dinero llega a las arcas de la compañía surcoreana.

Samsung no será la única gran beneficiada de las posibles buenas ventas del iPhone X, pues LG también está fabricando algunas de las pantallas OLED y Toshiba hace memorias para él.

Sin embargo, el porcentaje de teléfonos de Apple que lleven pantallas que no sean de Samsung será bajo: la compañía tiene el 90% de la cuota de mercado de esta tecnología.

De cara al futuro, no obstante, Apple sí podría buscar una mayor independencia respecto a sus principales proveedores. La compañía ya ha dado pasos hacia delante en el desarrollo de CPUs y GPUs para dispositivos móviles, y podría realizar movimientos estratégicos clave que diversifiquen la procedencia de otros componentes.

Disputas legales, dificultades de producción y los habituales retrasos son algunas de las principales razones por las que la compañía de Cupertino podría estar interesada en esa mayor independencia. Tener el control absoluto del diseño y desarrollo de todos sus componentes también sería un aspecto clave.

AGP