Análisis y Opinión
El tan codiciado Nobel
POR IGNACIO ANAYA
Hace unos meses, cuando trascendió que Donald Trump se consideraba realmente merecedor del Premio Nobel de la Paz la reacción pública fue similar a la que provoca un chiste: no se le tomó en serio. Sin embargo, lo que antes eran disparates anecdóticos, ahora representan amenazas directas a la estabilidad de la OTAN.
Su ambición por llegar a ser un símbolo de paz no era nueva. De hecho, fue una promesa recurrente en sus discursos de campaña. Tanto sus críticos como sus defensores han utilizado el término “el presidente de la paz”, ya sea con ironía o por una convicción real. Es posible retroceder aún más. Durante su primer mandato, Trump buscó restablecer relaciones con Kim Jong-un de Corea del Norte, que culminó en una histórica reunión en junio de 2018. Aunque este acercamiento no fructificó, permitió al mandatario presumir en 2019 que el entonces primer ministro de Japón, Shinzo Abe, lo había felicitado por su labor e incluso nominado al galardón. Según afirmó Trump: “Me entregó la copia más hermosa de una carta que envió a quienes otorgan el Premio Nobel”. Luego añadió: “Probablemente nunca me lo den, pero está bien […] Se lo dieron a Obama y él ni siquiera sabe por qué”. No obstante, hoy queda claro que aquello no estaba tan bien.
La búsqueda del reconocimiento no terminó ahí. Meses después, en una entrevista, el presidente predecía que recibiría el Nobel “por muchas cosas” en referencia a su trabajo en medio oriente y a la mencionada reunión con el mandatario norcoreano. Entre 2019 y 2021, recibió algunas nominaciones de simpatizantes en distintas partes del mundo. En un video de campaña de 2020, donde se autoproclamaba pacificador, Trump superpuso la imagen de una medalla Nobel. El problema fue que no utilizó la de la Paz, sino la diseñada para Física, Química o Medicina. Para él, el rigor histórico era irrelevante; lo único que importaba era el oro y la validación de la victoria.
No está de más decir que el presidente de Estados Unidos tiene una espina clavada con este premio. Existen muchas hipótesis sobre el porqué, pero el personaje raya tanto en lo absurdo que es posible creer que lo desea por el simple hecho de que Barack Obama lo obtuvo en 2009. Para la mentalidad transaccional de Trump, aquello fue una estafa; una consagración sin conquista. En su cosmovisión, donde el éxito se mide en rascacielos o en victorias aplastantes, el premio carece de lógica si no se otorga a quien haya “ganado” algo, sea o no la paz.
En última instancia, nadie sabe qué ocurre en la mente del mandatario. Es probable que desee el galardón porque representaría el máximo triunfo de su narrativa del “presidente de la paz”. Tal vez sea su forma de legitimarse ante sus votantes para decirles: “¿Ya vieron? Me dieron el Premio Nobel; tal como prometí, traje la paz a todas partes”. Incluso podría responder a una personalidad habituada a la adoración, como demuestra el premio especial que le creó la FIFA, o tratarse de una maniobra de distracción frente al caso Epstein. Las interpretaciones, en todo caso, son diversas.
Sin embargo, la comedia se transformó en crisis diplomática durante el último mes. Le molestó, ciertamente, que el premio de este 2025 se otorgara a la opositora venezolana María Corina Machado quien, pese a la buena relación que mantenían, quedó fuera de sus planes cuando el mandatario prefirió pactar con el régimen chavista. En enero de 2026, Machado, buscando el favor de la Casa Blanca, le entregó su medalla a Trump en el Despacho Oval. Él la aceptó como un pago debido y publicó que la recibía “por el trabajo hecho”. La Fundación Nobel, por su parte, aclaró que el título de laureado es intransferible.
Así llegamos al presente, a la infame carta que Trump escribió al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre. Este documento marca el punto donde el narcisismo del mandatario se convierte en doctrina geopolítica. “Considerando que su país decidió no darme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 Guerras PLUS, ya no siento la obligación de pensar puramente en la Paz”, escribió.
La frase revela que, para Trump, la paz no es un fin en sí mismo ni un deber moral, sino una moneda de cambio o un servicio prestado a cambio de adulación. El mandatario no abandona la paz, la degrada, pues la transforma en una transacción donde, si el mundo no le aplaude, deja de merecer su contención. De este modo, suma una justificación a sus ambiciones sobre Groenlandia, territorio que acecha desde hace tiempo. Esto obliga a diversos observadores cuestionar el valor real que tiene hoy el concepto de paz en el discurso político contemporáneo.

Autor Ignacio Anaya
La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
Análisis y Opinión
Reforma electoral
En este movido y muy noticioso inicio del año de 2026, se ha pasado un tanto de noche el asunto de la reforma electoral. Aparentemente, el objeto de esta propuesta es reducir los costos de una democracia que nos resulta costosa, considerando qué tan efectiva es para nosotros. Nuestra manera de elegir representa el balance de fuerzas entre la clase política y no necesariamente las necesidades de la mayoría, los que somos ciudadanos sin partido.
Hay quien dice que no tendremos una democracia viable mientras en las boletas electorales no haya la posibilidad de votar por “ninguno de los nominados”. Si triunfara esa opción, los partidos estarían obligados a presentar nuevos candidatos. Ahí está el fondo del asunto. Los candidatos de los partidos políticos no necesariamente representan las necesidades de la población y muchas veces se vota por el menos malo, por el que consideramos el mal menor.
El costo de elegir representantes es alto. Esto se hizo a sabiendas de que hay poderes fácticos que tienen la capacidad de influir en el gobierno. Supuestamente, también se buscaba evitar la intervención del crimen organizado en la política.
Lo que ha demostrado que fue bastante inútil. Al quitar los llamados representantes plurinominales, que son representantes de las minorías, se le da una ventaja injusta al partido en el poder. ¿Cómo reducir los costos y lograr un pluralismo que permita que todas las voces sean escuchadas? Uno de los problemas no resueltos de la democracia es el tema de la tiranía de las mayorías. Estas, cuando llegan al gobierno, tienen muchas posibilidades de gobernar simplemente por la fuerza del número, sin obligación de convencer ni de demostrar. Tenemos un sistema con pocos balances y contrapesos. Una auténtica democracia tiene que dar cabida a otros modos de pensar. Gobernar para todos, dicen.
Tenemos una cantidad muy importante de representantes espléndidamente pagados y que responden poco a las necesidades de la población. Si la única solución a esto es reducir el número de los representantes plurinominales, se habrá logrado un fortalecimiento de la clase política tradicional. En realidad, si se desea reducir los costos de la representación ciudadana, esa reducción debe ser pareja. Un ejemplo: ¿tenemos, realmente, necesidad de 400 diputados federales? ¿No sería suficiente para un buen debate tener 200 de ellos? Nos hace falta, además de la oposición política, una oposición ciudadana no partidizada.
La reacción ha venido de los partidos satélites de la 4T: el Partido Verde Ecologista y el Partido del Trabajo, quienes resienten la reducción de financiamiento a los partidos, por un lado, y la reducción de los representantes plurinominales. La votación de esos partidos satélites les es imprescindible para la 4T para poder aprobar esta reforma. Por eso, se ha pospuesto su presentación a febrero.
Tenemos un tiempo valioso para estudiar la situación y presentar propuestas alternativas. Es un momento importante para hacer oír nuestra voz. No tenemos que esperar a que se presente esta propuesta en un momento en que la atención ciudadana esté ocupada en otros temas aparentemente más urgentes. Porque de esto depende que nuestra democracia siga perfeccionándose. No hay que dejar esta modificación a los políticos. La clase política buscará, por razón natural, su beneficio. Su supervivencia es su valor supremo. Y como ciudadanos sin partido, tenemos que ver más allá de las propuestas de esa clase política.

La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
Análisis y Opinión
Cuando la ingeniería se convierte en conciencia
Presentación del Cubo de la Resiliencia en el Senado de la República
El 15 de enero de 2026 en el Senado de la República, durante el Encuentro Binacional de Ingenierías México–Portugal, organizado por la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros (UMAI), bajo el liderazgo de su presidente, el Ing. Marco Antonio Méndez Cuevas, a quien agradezco profundamente la invitación y la generosidad de abrir este espacio para discutir lo que realmente importa: el futuro, la ética y la responsabilidad social de la ingeniería.
El acto inaugural fue, en sí mismo, un mensaje potente de cooperación internacional y visión institucional. Además del mensaje de bienvenida del propio presidente de UMAI, participaron el Ing. Fernando de Almeida Santos, Bastonário da Ordem dos Engenheiros de Portugal, y el Excelentísimo Embajador de Portugal en México, Don Manuel Carvalho, subrayando la importancia de construir puentes técnicos, profesionales y humanos entre ambas naciones.
El encuentro fue formalmente inaugurado por la Senadora Lorenia Iveth Valles Sampedro, Presidenta de la Comisión de Minería, quien en su mensaje destacó la necesidad de que el desarrollo, la infraestructura y la ingeniería estén guiados no solo por criterios técnicos, sino por una profunda responsabilidad social y ética. En ese mismo marco, tuvo la gentileza de reconocer el trabajo de INCIDE y de su presidente, subrayando la importancia de impulsar una visión de ingeniería centrada en la persona y en la protección de la vida.
El programa del día versó en mesas sobre construcción, movilidad profesional, gestión de riesgos naturales y antropogénicos, y administración territorial y urbana, con especialistas de México, Portugal y América Latina. En particular, la Mesa de Gestión de Riesgos colocó en el centro una pregunta incómoda pero urgente: ¿por qué seguimos llamando “naturales” a desastres que, en realidad, son consecuencia directa de nuestras decisiones?
Tuve el honor de compartir esta mesa con perfiles de gran nivel y compromiso público: Fernando Santo, ex Bastonário da Ordem dos Engenheiros de Portugal (2004–2010), Elías Joel Morales Ache, ex Coordinador Nacional del Programa Escuelas Dignas del INIFED, Arturo Palencia, Consultor en Ingeniería Geoespacial. Director de Operaciones de Nous Projects. Académico del IPN, Zulma Pardo, Presidenta del Comité Técnico Panamericano de Gestión de Riesgos de UPADI.

La pluralidad de visiones enriqueció una conversación que fue tan técnica como profundamente humana.
Fue en ese contexto donde se presentó El Cubo de la Resiliencia. No como un libro más, sino como una propuesta para repensar cómo analizamos y enfrentamos los problemas públicos y privados. Partimos de una idea sencilla pero contundente: el riesgo no es solo peligro; es peligro multiplicado por vulnerabilidad y exposición, dividido entre nuestra capacidad de respuesta. Y cuando esa capacidad se erosiona por negligencia o corrupción, la tragedia deja de ser accidente y se convierte en responsabilidad.
Se explicó con claridad que los desastres no son naturales: son socialmente construidos, y que detrás de cada colapso, incendio o tragedia hay una cadena de decisiones mal tomadas, pospuestas o francamente corrompidas. La resiliencia, entonces, no es un eslogan: es la capacidad de resistir, adaptarse y transformarse, pero también —y sobre todo— de prevenir, corregir y decidir mejor.
Uno de los momentos más simbólicos fue cuando el Cubo de Rubik apareció como metáfora central: la vida, las instituciones y los gobiernos son sistemas complejos donde cada movimiento afecta al todo. Resolver no es buscar perfección, sino equilibrio entre emociones, decisiones y consecuencias. De ahí nace el modelo del Cubo de la Resiliencia: un método de diagnóstico integral, priorización, implementación empática y reflexión, que transforma la técnica en humanidad y el caos en aprendizaje.
La referencia al portugués José de Carvalho e Mello (Marqués de Pombal) y la reconstrucción de Lisboa tras el terremoto de 1755 sirvió para recordar que la ingeniería, cuando es guiada por visión y ética, no solo reconstruye ciudades: reconstruye civilizaciones. Incluso en medio de la peor catástrofe, hay decisiones que separan el colapso del renacimiento. Con ese mismo espíritu remembramos el Premio Internacional Ramazzini–Carvalho, que tuvimos el honor de obtener en 2018, instituido por la Asociación de Seguridad, Higiene y Protección Civil (ASEHPROC), como el máximo reconocimiento a quienes entienden que proteger la vida, gestionar el riesgo y anticiparse al desastre es también una forma superior de construir futuro.
El cierre conceptual fue la propuesta de que la Gestión del Riesgo y la Ética se conviertan en materias obligatorias en todas las carreras de ingeniería, no desde un enfoque abstracto y filosófico, sino desde la perspectiva consecuencial de la mala praxxis de la ingeniería: entender que cada firma, cada cálculo y cada omisión puede traducirse en vidas humanas en riesgo. Porque el primer derecho humano que un ingeniero debe proteger es, simple y llanamente, la vida.
Presentar El Cubo de la Resiliencia en el Senado de la República, en un foro binacional y en un espacio de diálogo institucional de este nivel, no fue un acto académico más. Fue un acto profundamente político en el mejor sentido de la palabra: poner sobre la mesa pública la discusión sobre cómo decidimos, cómo construimos y para quién construimos.
En tiempos donde muchos siguen creyendo que los desastres “simplemente pasan”, este encuentro dejó sembrada una idea que no deberíamos olvidar: no son los fenómenos los que nos destruyen, son nuestras decisiones. Y si eso es así, entonces también está en nuestras manos decidir construir un país más seguro, más ético y verdaderamente más resiliente.
Mtro. Guillermo Moreno Ríos
Ingeniero civil, académico, editor y especialista en Gestión Integral de Riesgos y Seguros. Creador de Memovember, Cubo de la Resiliencia y Promotor del Bambú.
[email protected]

La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
Análisis y Opinión
Técnicas de reproducción humana asistida
Qué opciones tiene una pareja que quiere tener un hijo y se enfrenta a la infertilidad? Cada vez más personas recurren a las técnicas de reproducción asistida, por lo cual consideramos pertinente analizar este tema. Con este fin tuvimos como invitado en una mesa de tesis al Dr. Víctor Topete, especialista en Ginecología y Obstetricia, quien cuenta además con alta especialidad en Endoscopía Ginecológica, y es socio fundador de la clínica Napro. Asimismo, es pionero en cirugía robótica ginecológica en Puebla. Esta mesa de tesis, organizada por la Arquidiócesis de Monterrey conjuntamente con ConParticipación, se realizó el 21 de noviembre de 2025.
El objetivo de la ponencia del Dr. Topete fue analizar las técnicas de reproducción humana asistida (TRA), sus dilemas bioéticos, y dar a conocer una alternativa de base ética y científica: la Medicina Reproductiva Restaurativa, conocida como Naprotecnología. El Dr. Topete nos presentó un análisis profundo que conecta la historia de la anticoncepción con el desarrollo de la fertilización in vitro (FIV), concluyendo con una reflexión sobre la legalidad y la moralidad de estos procedimientos.
Contexto histórico y científico de la reproducción humana asistida
El ponente estableció el contexto histórico de la discusión sobre la reproducción, marcando un antes y un después con la introducción de la anticoncepción hormonal.
El ciclo natural femenino
Antes de entrar en el tema, el ponente subrayó la importancia de conocer el eje endocrinológico femenino para entender la fertilidad:
- Eje endocrinológico: hormonas como la folículo estimulante (FSH) y la luteinizante (LH) se producen en la hipófisis (sistema nervioso central) y regulan las funciones del ciclo menstrual.
- Ovulación: la FSH estimula la maduración de los folículos. El folículo dominante libera estradiol, que avisa al cerebro que está listo para la ruptura folicular (ovulación), momento en el que se liberan picos de FSH y LH.
- Días fértiles: la ovulación libera el ovocito, con lo que inician los días en los que ese ovocito va a ser fertilizable o fecundable.
- Cuerpo lúteo: tras la ruptura folicular, el folículo se convierte en el cuerpo lúteo, que produce progesterona y estradiol.
El doctor Topete explicó la compleja danza hormonal de la hormona folículoestimulante y la hormona luteinizante, responsables de la maduración folicular y la preparación del cuerpo femenino para la procreación. Este entendimiento biológico es fundamental para contrastar la aproximación restaurativa —enfoque que maneja el Dr. Topete— con la de las técnicas de reproducción asistida convencionales.
Contexto histórico: la disociación entre sexualidad y procreación
Para comprender el panorama bioético actual, el ponente nos habló acerca de dos acontecimientos que a su juicio alteraron fundamentalmente la ecuación reproductiva en el siglo XX:
- El primer cambio se produjo con el lanzamiento de la píldora anticonceptiva Enovid en Estados Unidos el 23 de junio de 1960. Antes de esta fecha, para muchos era claro que la posibilidad de un embarazo estaba intrínsecamente ligada a «tener relaciones en los días fértiles o tener relaciones”, en palabras del especialista, pues así, “habría la posibilidad de dar lugar a un embarazo». La anticoncepción hormonal introdujo una alteración de esta ecuación, comentó, sentando las bases para lo que el doctor denomina una disociación entre la sexualidad y la procreación, un daño antropológico que se considera una de las implicaciones éticas más serias de las TRA.
- El segundo cambio de paradigma, aún más radical, se gesta en 1978 con el nacimiento de la Fertilización In Vitro (FIV). El Dr. Topete señaló que, a partir de este momento, «no solamente hay relaciones sexuales sin procreación sino que también puede haber reproducción sin relaciones sexuales». Con ello, se eliminó la necesidad del «acto conyugal (acto de unión) entre un hombre y una mujer para lograr un embarazo», lo que trajo una ruptura total del acto conyugal como el medio natural e inseparable de la unión de hombre y la mujer, y la capacidad de procrear.
Análisis crítico y bioético de las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA)
El Dr. Topete abordó directamente el proceso de la Fertilización In Vitro y los dilemas inherentes de cada paso en dicho procedimiento, centrándose en una pregunta bioética fundamental: «¿Es proporcionado emplear esta técnica en relación con el fin que se persigue y los daños que podría ocasionar?», cuestionó.
El experto enlistó algunos de los daños que se ocasionan al emplear la FIV, los cuales se clasifican en varias categorías:
- Daños físicos para la mujer: el proceso “requiere una estimulación ovárica para obtener el mayor número de ovocitos», lo que implica un riesgo de hiperestimulación. La punción folicular es un procedimiento invasivo con riesgos inherentes de «infecciones, riesgos de atravesar un endometrioma o un quiste (…) y causar más alteraciones a esa mujer», comentó Topete. Además, la estimulación puede afectar la reserva ovárica y poner en riesgo «incluso la salud y la vida de la mujer».
- Daños emocionales y sociales: el doctor expuso que hay daños emocionales para la pareja, además de que se ocasionan daños sociales, específicamente la «mercantilización y explotación de los óvulos, el esperma y, sobre todo, de los embriones”.
- Daños éticos y ontológicos para el hijo en etapa de embrión: este es el punto más sensible. El proceso de FIV genera un desarrollo embrionario que termina en la transferencia al útero, pero, antes de eso, implica la creación de un número de embriones superior al que se transferirá. La creación, descarte y congelación de estos seres humanos incipientes son el corazón del problema bioético.
Además, el ponente criticó las contradicciones en los protocolos de FIV, señalando que “para lograr ciclar a las mujeres, o iniciar ciclos en diferentes mujeres, las someten primero al uso de anticonceptivos», lo cual es «totalmente contradictorio» para una pareja que busca un embarazo. Incluso mencionó la baja tasa de efectividad de las TRA, indicando que solamente beneficia de un 10 a 15% de las parejas.
La alternativa restaurativa: Naprotecnología y el Modelo Creighton
Como contrapropuesta ética y científica a las técnicas de reproducción asistida, el Dr. Topete presentó la Medicina Reproductiva Restaurativa o Naprotecnología (del acrónimo en inglés Natural Procreative Technology), que él practica en su clínica. El enfoque de esta tecnología se basa en el Modelo Creighton para el «reconocimiento de la fertilidad y sus aplicaciones».
A diferencia de la FIV, que sustituye la función reproductora, la Naprotecnología se centra en diagnosticar y tratar las causas subyacentes de la infertilidad. El objetivo es restaurar la salud reproductiva de la mujer y del hombre para que la concepción se logre a través del acto conyugal, es decir, de manera natural. El modelo Creighton se utiliza para que las parejas puedan «identificar ese periodo fértil o identificar y poder libremente escoger el tener relaciones en los días fértiles o no». El beneficio principal que este enfoque restaurativo ofrece a las parejas es la salud, ya que no compromete la integridad física o ética de sus usuarios.
El Dr. Topete hizo una invitación a difundir este mensaje, pues la mayor responsabilidad moral recae en «comunicar que existen otras posibilidades, que antes de someterse a una de esas cosas -FIV o algún otro procedimiento de reproducción asistida-, toquen la puerta y vean otras posibilidades, que profundicen en las implicaciones éticas y morales que tienen todos estos procesos».
Para visualizar de forma resumida lo que te hemos expuesto, te compartimos algunos aspectos comparativos entre los anticonceptivos, la FIV y la Naprotecnología

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Conclusión bioética y reflexión final
El Dr. Topete retomó la distinción fundamental entre lo que es legal y lo que es moralmente correcto. El ponente advirtió contra el error de basar las decisiones éticas en la legalidad. Subrayó que el derecho positivo no siempre va de la mano con el bien moral. «Tristemente no es la realidad que vivimos (…) pero definitivamente hoy en día no podemos asumir que si algo es legal, es igual a que sea moralmente válido o bueno«. Para el Dr. Topete, el mal de los procedimientos de reproducción asistida «está en el procedimiento independientemente de que se legalice o no se legalice, se regule, o no se regule». Por lo tanto, la responsabilidad principal no recae solo en los legisladores, sino en la formación ética y la educación de las personas. En este sentido, la formación de la conciencia individual es mucho más poderosa que la prohibición legal.
El ponente concluyó su exposición con una invitación a difundir la información sobre la Naprotecnología como una opción ética, y un modelo que ayuda a las parejas a ser padres «desde un punto de vista moral bioético válido», honrando la inteligencia y la voluntad humanas en su búsqueda de la procreación. Así mismo, hizo una invitación a utilizar la razón y la caridad como guías para el discernimiento ético.
Fuente:
Mesa de tesis «Técnicas de reproducción humana asistida», 21 de noviembre de 2025, en: https://www.youtube.com/watch?v=GkLZDdcJlj4

CONCIENCIA Y PARTICIPACIÓN es una organización ciudadana que vincula a quienes desean promover valores humanos fundamentales, como son: la búsqueda del bienestar social general, la justicia social, el respeto de la vida humana en todas sus etapas, la solidez de los hogares y de los matrimonios, la salud y la educación integral para todos.
La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
Análisis y Opinión
Estemos pendientes de la reforma electoral
Por Alejandra Yáñez Rubio
Pronto conoceremos el proyecto elaborado por la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, presidida por el político de izquierda Pablo Gómez. La Comisión organizó durante los meses de octubre, noviembre y los primeros días de diciembre foros y mesas de discusión para escuchar a representantes de organizaciones civiles, asociaciones políticas y a la ciudadanía en general. Ya hemos visto en otras ocasiones (recordemos las reformas educativas y judicial) que el gobierno organiza foros para dotar de legitimidad los proyectos que ya tiene previamente confeccionados. Los consejeros y la Secretaria Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE) se reunieron el 12 de enero del presente año con el señor Gómez para presentar 241 propuestas de reforma electoral, para fortalecer al INE.
Las propuestas técnicas de los funcionarios del INE se ordenaron en 10 ejes temáticos y quisiera destacar algunos de ellos:
- 1.- Que el presupuesto del INE se designe conforme al crecimiento del PIB del país. El mismo Pablo Gómez señaló el riesgo que implica dicha propuesta, ya que, en caso de decrecimiento económico del país, el presupuesto se vería disminuido.
- 2.- Separar las elecciones intermedias de la elección judicial, para lo cual se mencionó que no se podría modificar la constitución para cambiar el año electoral, pero que se podrían realizar ambas elecciones en periodos distintos del mismo año electoral.
- 3.- Preservar el servicio profesional del Instituto. Esta propuesta ces difícil de garantizar, sobre todo porque el gobierno tiene como objetivo principal reducir el gasto público. Además, ni siquiera se respetaron las garantías laborales de quienes conformaron el Poder Judicial de la Federación. Difícilmente se aceptará la permanencia del personal “técnico” del INE.
- 4.- Modalidad mixta de votación: voto electrónico/ voto presencial en casillas. Sinceramente, con el voto electrónico le será más fácil a las autoridades manipular los resultados de las elecciones, sin que exista un respaldo físico que permita constatar el sentido del voto de la ciudadanía.
- 5.- Credencial de elector permanente para mexicanos residentes en el extranjero, cuyo voto sería ejercido de manera electrónica.
- 6.- Fiscalización de plataformas, redes sociales e influencers (política que mal diseñada e implementada podría implicar serias vulneraciones a la libertad de expresión).
- 7.- Tipificación de violencia “digital” a las mujeres. El mal diseño de la propuesta podría incrementar el acoso y la censura a los ciudadanos y periodistas que hacen críticas a las mujeres de la política que forman parte del partido hegemónico, ya que se utilizan términos ambiguos para tachar de violencia cualquier mensaje.
- 8.- Voto para las personas recluidas en prisiones. Esta propuesta es lamentable, ya que se supone que las personas privadas de la libertad por haber cometido delitos pierden temporalmente el acceso a determinados “derechos” precisamente por haber incurrido en una conducta dañina. Conociendo los niveles de corrupción, me imagino a bandas criminales controlando el voto de los reclusos a favor de sus socios políticos.
Son preocupantes las propuestas técnicas del INE así como la postura hegemónica de Pablo Gómez, quien no parece conocer el significado de la palabra “autonomía”. Dotar de autonomía a una institución, no es permitir que ésta haga su propio gobierno ni sus propias leyes. Por favor demos seguimiento a este grave asunto porque México requiere de un INE independiente, pero con claros límites para salvaguardar los derechos humanos de los ciudadanos. El INE hoy es una agencia ideologizada que vela más por la implementación de la ideología de género que por la democracia.
La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
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