Columna Invitada
La enemistad entre judíos y palestinos: nada sencillo
Lo peor que se puede hacer al tratar esta guerra de Hamas contra Israel, es el simplismo. Los ataques recientes del grupo Hamas a Israel, los peores que se han dado a través de los años, no pueden explicarse sin tomar en cuenta muchos factores históricos, territoriales, étnicos, religiosos, políticos y sociales, es decir un entramado muy extenso de antecedentes. Ambas naciones tienen sus motivos de enemistad y reclamaciones tanto jurídicas como de derechos humanos.
Israel le debe muchas a los palestinos, más que a la inversa, medidas que Israel ha ido tomando a través del tiempo desde que se declaró como estado independiente el 14 de mayo de 1948, tras la resolución 181 de la ONU en 1947, para la partición de palestina (y crear un “hogar nacional” para los judíos). Abusos en control del territorio y violaciones a derechos establecidos internacionalmente, que han sido sometidos a la Naciones Unidas (ONU) y al tribunal (internacional) de La Haya, y que generalmente han sido descaradamente ignorados por el gobierno israelí. Muchas violaciones a derechos humanos realizadas principalmente por miembros de las fuerzas armadas israelíes, que han asesinado impunemente y sin motivo a hombres, mujeres y niños y dañado o destruido sus bienes.
Sin embargo, esos crímenes en contra del pueblo palestino no justifican los ataques militares de Hamas y de otras organizaciones identificadas con el pueblo palestino a la población judía (y de otras nacionalidades) que vive en el territorio de Israel. En especial los de los días recientes, en que han causado muertos y heridos por bombardeos con misiles y hasta directamente por milicianos de Hamas, muchos civiles en Israel, a donde invadieron, mataron e hirieron a quienes se encontraban, y tomaron rehenes, militares y civiles, incluyendo extranjeros y trasladados a territorios de la Franja de Gaza.
Tras la II Guerra Mundial, los aliados triunfadores, como señalé antes, dieron a judíos un territorio, tomado de lo que se consideraba Palestina, como un protectorado, para que se establecieran como un territorio propio, al que llegaron de Egipto hace muchos siglos, la considerada “tierra prometida. A las familias judías que siempre vivieron allí, se fueron sumado miles y miles de judíos llegados de otros países, un proceso migratorio constante desde entonces.
Pero los judíos determinaron considerarse como nación-estado independiente, algo que se veía llegar en la política internacional. De inmediato los vecinos árabes decidieron destruirlos, pero los militares judíos les ganaron una guerra que era en apariencia desproporcionada en número de soldados y en poder militar en general. Tras esa guerra, el estado israelí tomó posesión de mucho más territorio del que les habían concedido sus “padrinos” poderosos del mundo en 1947.
Pero a través de los años, los territorios que se habían considerado como palestinos, fueron ocupados en muchos sitios por judíos que se establecieron en nuevos asentamientos. Muchas otras medidas fueron tomadas por Israel, principalmente por su gobierno y fuerzas armadas, pero también por civiles, en contra de los palestinos. Todo ello se sumaba a los resentimientos, quejas y denuncias tanto de palestinos como de otras naciones, árabes y de religión musulmana. Hay que tomar en cuenta que entre los palestinos se encontraban y encuentran personas de religión judía, cristiana y musulmana. Durante siglos vivieron en relativa paz entre ellos.
Pero dentro del pueblo palestino y de aliados de otras naciones vecinas y musulmanas, nunca se la ha perdonado a los judíos que crearan el nuevo estado de Israel en territorios que consideraban palestinos exclusivamente. De allí se crearon varias organizaciones dispuestas a acaban con dicha nación, y como dicen, a echar al mar para siempre a los judíos, desapareciendo el estado de Israel.
Dentro de esas organizaciones antijudías, están Hezbolá (“Partido de Dios”) y Hamas (“Movimiento de Resistencia Islámica”), que lo han atacado, pero siempre siendo vencidos por unas fuerzas armadas israelíes altamente adiestradas, disciplinadas y armadas. Dos nuevos intentos militares, vio Israel de sus vecinos árabes para acabarlo, pero también en ambos casos Israel salió militarmente vencedor, la llamada “guerra de los seis días” (1967) y el ataque iniciado en el Yom Kipur (1973), éste de auténtica sorpresa, que causó grandes daños y muerte a Israel hasta que finalmente las fuerzas armadas prevalecieron y se llegó a un armisticio forzado por la ONU.
En varias ocasiones, las milicias de Hamas, correctamente consideradas como terroristas, han atacado a Israel, y siempre han estado en abierta desventaja, vencidas por las fuerzas armadas israelíes con graves consecuencias para civiles palestinos. Cada vez, las represalias militares israelíes eran mayores y el pueblo palestino sufría mas daños y muertes, y nuevas medidas israelíes ocupando territorio palestino. La finalidad explícita de Hamas es acabar con el estado de Israel, y por eso no dejan de atacarlo.
Esta vez Hamas realizó el mayor ataque contra la población civil de Israel, lanzando miles de cohetes contra las principales ciudades, invadiendo su territorio, causando daños y asesinando civiles indefensos. Tomaron también rehenes militares y civiles (judíos y extranjeros que allí se encontraban). Como respuesta, el gobierno de Israel ataca inmisericordemente a la pequeña Franja de Gaza. El primer ministro de Israel dijo que la venganza será terrible. Sin duda que su gobierno intentará de una vez por todas de acabar con Hamas, para siempre. Eso tendrá un costo en vidas y propiedades nunca visto y del que Gaza no podrá recuperarse.
Independientemente de todos los daños y abusos de Israel en contra del pueblo palestino, los ataques de Hamas no son solamente injustificados, ya que la violencia no resuelve todo eso, y solamente ha generado nueva y peor violencia sufrida por personas ajenas a las acciones terroristas de Hamas. El saldo de esta guerra (así la considera Israel, no sólo acto terrorista) será terrible e irreparable.
Algo que me llama la atención es que Hamas sabe que no puede ganarle militarmente al pueblo judío de Israel, pero busca hacerle daños, sin considerar que cada vez que lo ha hecho, las consecuencias han sido gravísimas para el pueblo palestino, en especial el que habita en la Franja de Gaza. Y esta vez, la mortandad y destrucción causada por el ataque terrorista (que así lo es) de Hamas en Israel, las peores en su historia desde su creación en 1948, las padecerá también la población de Gaza. Ésta sufrirá hambre, sed, carencia de todo, muerte, enfermedades, angustia y desesperación, y quizás, creo, inestabilidad política.
Es importante destacar que el pueblo palestino que vive en Cisjordania y su gobierno son ajenos a las acciones terroristas de Hamas (al que consideran como su adversario político), bien declarado por el gobierno legítimo palestino. Este gobierno, por diversos voceros, ha señalado la responsabilidad histórica de Israel en violación de los acuerdos internacionales a derechos humanos y políticos de Palestina, y que es antecedente a las acciones terroristas de Hamas. Los resentimientos palestinos en contra de los abusos y violaciones legales de Israel en contra de Palestina son más que entendibles. Y los resentimientos israelís por los ataques terroristas de Hamas a través del tiempo, también lo son.
Es claramente injustificable el ataque terrorista de Hamas a Israel, y en esto hace justificable ponerse del lado de las víctimas, que son civiles de Israel, y también de Gaza. ¿Cómo terminará esta guerra? Sin duda que, con la superioridad militar de Israel, con el aniquilamiento de Hamas, muchos muertos y heridos, y destrucción en ambos lados, Israel y Gaza. Los daños políticos y humanos consecuencia de estos ataques de Hamas serán irreparables y dañarán por muchos años la situación geopolítica, religiosa y humana de la región.
La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
Dejanos un comentario:
Columna Invitada
Redadas y deportaciones masivas: verdades y mentiras
Por Alejandra Yánez Rubio
En los últimos meses de la presidencia de Joe Biden, se llevaron a cabo miles de redadas para detener y deportar inmigrantes. Algunos inmigrantes relatan el miedo colectivo de salir a trabajar, ya que temían ser “agarrados”. Justamente, el 2024 fue el año en el que se efectuó la mayor cantidad de deportaciones en la última década: 271,484. Es importante resaltar que esta campaña de persecución y de terror migratoria no fue instrumentalizada por Donald Trump, sino por la administración “demócrata” de Joe Biden. También es importante resaltar que el presidente con más deportaciones en los últimos tres lustros es Barack Obama, quien fue apodado como el “Jefe de Deportaciones” debido a sus 3 millones 089 mil migrantes deportados.
La hermana de una amiga, quien vive en California, estaba muy angustiada debido a su status migratorio. Después de más de 20 años de vivir allá junto con su esposo y sus 4 hijos (3 mexicanos y uno nacido en EU), creía que en cualquier momento la separarían de su familia. Ya había tramitado sus papeles, pero no le habían dado una respuesta. Incluso, en un video de Tik Tok, le pidió a la presidente Claudia Sheinbaum y al gobierno mexicano una intervención más eficiente para los mexicanos migrantes. Sexenio tras sexenio, millones de mexicanos viven a la sombra de las autoridades de ambos países, y con una gestión intergubernamental, se podría regularizar la situación de millones de personas de bien que están luchando para salir adelante.
El video es una verdadera invitación a la reflexión. Los programas de “apoyo” por la contingencia migratoria del gobierno mexicano son insuficientes. De poco les servirán los $2000 de apoyo a “deportados” si se contrasta con todo lo que pudieron haber perdido: casa, trabajo bien remunerado y la convivencia diaria con su familia. El acceso al programa para que puedan comprar una casa de INFONAVIT es ineficiente, ya que estas personas no quieren vivir en México, necesitan apoyo para quedarse en donde tienen trabajo bien remunerado. ¡Por esa razón se fueron!
La mayoría de los migrantes no comprenden el por que del incremento de la persecución hacia ellos. ¿Fue un castigo por qué no ganó Kamala? ¿Estas políticas forman parte de una campaña de desprestigio contra Trump? Porque muchos de ellos piensan que esas redadas del 2024 fueron ordenadas por Trump, cuando no fue así. La realidad es que gobierne quien gobierne en Estados Unidos, las deportaciones siguen incrementando.
Dos días después de la toma de protesta de Donald Trump, la abogada de asuntos migratorios de la hermana de mi amiga le llamó: su permiso de trabajo había sido aprobado por 4 años. Es decir, en la nueva administración de Trump sí se están dando permisos a migrantes.
Trump tiene posturas controversiales y sus maneras no son siempre las mejores. Sin embargo, es necesario que escuchemos lo que dice sin la ayuda de los medio de comunicación hegemónicos, porque estos deforman y manipulan. Sí se quieren deportar a los migrantes ilegales que cometen delitos y que no se ajustan a las leyes de esa nación. Tambíen ha sido claro que la gente buena y trabajadora, puede tramitar su estancia legal. También es muy importante informar que Trump se comprometió a perseguir los delitos de trata y darle cadena perpetua a quienes trafican niños. No todo es malo. Hay muchos retos en materia de migración que deben ser atendidos. Demos seguimiento y exijamos soluciones verdaderas.
La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
Columna Invitada
Oportunidades y retos en México y Estados Unidos
La importancia de la capacitación laboral y profesional en un contexto de transformación global.
En un escenario global caracterizado por la demanda creciente de mano de obra especializada, México enfrenta un momento crucial para transformar sus retos en áreas de oportunidad.
La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha traído consigo una serie de políticas migratorias que limitan el acceso al mercado laboral estadounidense para trabajadores extranjeros, a pesar de la necesidad de personal calificado en sectores como el transporte y los semiconductores.
Mientras tanto, en México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha presentado el Plan México: Estrategia Nacional de Industrialización y Prosperidad Compartida, con metas ambiciosas como generar 1.5 millones de empleos y capacitar a 150 mil profesionistas y técnicos anuales en sectores estratégicos. En este contexto, la capacitación en competencias laborales y la actualización profesional se presentan como herramientas esenciales para enfrentar los retos y aprovechar las oportunidades de esta nueva era.
El Plan México: Una hoja de ruta para el desarrollo
El Plan México busca potenciar el contenido nacional y regional en sectores estratégicos, incrementar el valor agregado en las cadenas productivas y fomentar la creación de empleos bien remunerados. Para ello, se ha implementado el Decreto de Estímulos Fiscales Plan México, que promueve la inversión, la innovación tecnológica y la capacitación técnica, destacando:
- Deducción inmediata para inversiones en bienes nuevos de activo fijo.
- Deducción adicional del 25% para gastos en capacitación técnica e innovación tecnológica.
- Apoyo prioritario a las MIPYMES con hasta mil millones de pesos asignados a proyectos de capacitación.
Estas medidas tienen el potencial de posicionar a México como un líder en la integración regional del continente y en la atracción de inversiones extranjeras, al tiempo que refuerzan la competitividad del capital humano nacional.
El papel de las alianzas estratégicas en la capacitación
En este entorno, INCIDE como Colegio Multidisciplinario y ubicado en Sonora, se erige como un actor clave en la transformación del panorama laboral. Con nuestra plataforma, planta académica y alianzas estratégicas con instituciones y empresas, INCIDE ofrece programas de capacitación alineados con las necesidades del mercado. Estas iniciativas no solo fortalecen las competencias laborales de los profesionistas, sino que también generan conexiones valiosas para facilitar su inserción en cadenas de valor locales y globales.
Convirtiendo retos en oportunidades
La demanda de mente de obra especializada en Estados Unidos, especialmente en sectores como construcción, energía y los semiconductores, representa una oportunidad para los profesionistas mexicanos. La capacitación continua y la educación dual permiten que los trabajadores y profesionistas adquieran habilidades técnicas y blandas que les otorgan una ventaja competitiva en el mercado internacional. Además, las inversiones en infraestructura y tecnología promovidas por el Decreto de Estímulos Fiscales crean un entorno propicio para la innovación y el desarrollo.
Beneficios sociales y económicos de la capacitación
La capacitación laboral tiene un impacto directo en la mejora de la calidad de vida de las personas y en el fortalecimiento de la economía nacional. La creación y promoción de alineación de empleos bien remunerados y el acceso a programas de educación continua contribuyen a reducir la desigualdad social.
Además, el desarrollo de cadenas de valor locales impulsa la economía regional y mejora la competitividad de las PYMES.
Conclusión
El contexto actual representa un momento histórico para México y su fuerza laboral y profesional. La implementación de estrategias como el Plan México y el fortalecimiento de alianzas estratégicas son fundamentales para convertir los retos globales en oportunidades locales. En este sentido, nuestro colegio, se posiciona como un aliado indispensable en la capacitación de profesionistas y técnicos, contribuyendo así al desarrollo sostenible y a la prosperidad compartida del país.
Ahora, más que nunca, invertir en la formación de capital humano es la clave para asegurar un futuro competitivo y equitativo. Y esta vez, el aprovechamiento de esta oportunidad de progreso, no depende tanto del gobierno y sus políticas, sino de los individuos y sus ganas de acceder a un mejor estrato social y profesional.
Mtro. Guillermo Moreno Ríos
Ingeniero civil, académico, editor y especialista en Gestión Integral de Riesgos y Seguros. Creador de Memovember, Cubo de la Resiliencia y Promotor del Bambú.
incide.guillermo@gmail.com
La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
Columna Invitada
Seven: Un Incendio de Película
Reflexiones sobre la Falta de Resiliencia del Gobierno de California
Ante la reciente tragedia en California, es imposible no solidarizarnos con quienes han perdido tanto en este devastador incendio. Estos eventos nos recuerdan la fragilidad de nuestras sociedades frente a los desastres que pudieron preverse y la necesidad urgente de fortalecer nuestra resiliencia. Aunque es evidente que la falta de preparación y previsión contribuyó a agravar las consecuencias, es justo reconocer el esfuerzo titánico que las autoridades están realizando al brindar ayuda oportuna.
California ha sido escenario recurrente de desastres: incendios forestales, sequías extremas y sismos. Sin embargo, más allá de la falta de recursos, el verdadero problema se encuentra en la falta de acción y previsión por parte de su gobierno y sociedad en su conjunto. A pesar de su enorme riqueza y avances tecnológicos, el estado sigue siendo un ejemplo paradigmático de lo que ocurre cuando la indolencia, la soberbia y la negligencia sistémica se imponen sobre la resiliencia y la preparación.
- Avaricia: El Desarrollo sin Conciencia
California, el estado con la economía más grande de los Estados Unidos, ha sido víctima de su propia avaricia. La obsesión por maximizar ganancias ha llevado a una urbanización desmesurada y una sobreexplotación de los recursos naturales. El deseo de crecimiento ha eclipsado la necesidad de garantizar infraestructuras resilientes que protejan a las comunidades de los riesgos expuestos y conocidos. Mientras se destinaban miles de millones a megaproyectos tecnológicos y de infraestructura de alto impacto, se ignoraban las advertencias sobre la vulnerabilidad de ciertas zonas del estado. En lugar de invertir en la adaptación de sus infraestructuras a las realidades cambiantes del clima, se optó por la construcción incontrolada, creando más riesgos que soluciones.
- Soberbia: La Arrogancia de la Invulnerabilidad
Alimentado por su riqueza, su innovación tecnológica y su estatus de líder en sostenibilidad, llevó a un sentido falso de invulnerabilidad. Las autoridades estatales creyeron que, debido a su nivel de desarrollo, nada podría quebrantar su resiliencia frente a desastres. Sin embargo, esta arrogancia institucional resultó ser su talón de Aquiles. A pesar de la abundancia de información sobre riesgos y vulnerabilidades, las autoridades no tomaron las acciones necesarias para preparar adecuadamente a la población ni ajustar los códigos de construcción (sobre todo seguir permitiendo construcciones de madera) o desarrollo urbano ante la realidad. La realidad superó a la ficción.
- Pereza: La Negligencia ante los Riesgos Anunciados y Recurrentes
California mostró una pereza institucional alarmante. La planificación de medidas preventivas y la implementación de políticas de mitigación fueron insuficientes, incluso cuando las señales de advertencia eran claras. Los planes de contingencia fueron desestimados, los sistemas de alerta insuficientes y, lo peor de todo, la ciudadanía no fue adecuadamente educada sobre cómo reaccionar ante los riesgos.
- Gula: El Consumo Desmedido de Recursos
La gula se manifiesta en el agotamiento sin medida de los recursos naturales. California ha sido un modelo de desarrollo económico, pero también un ejemplo de consumo desmedido. La sobreexplotación de sus recursos hídricos, la urbanización descontrolada en zonas vulnerables y la eliminación de barreras naturales, como bosques y humedales, han creado un caldo de cultivo perfecto para los desastres. Este modelo de desarrollo insostenible ha contribuido de manera significativa a la fragilidad del estado frente a los desastres.
- Envidia: La Competencia por el Progreso a Cualquier Costo
En su afán por ser la región más avanzada y la más innovadora, se ha alimentado una envidia competitiva que ha llevado a decisiones a corto plazo que sacrifican la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. La carrera por destacarse a nivel global ha llevado a un crecimiento urbano sin considerar la adaptabilidad de las infraestructuras a los riesgos naturales, sin preocuparse por las necesidades estructurales de las comunidades vulnerables y no por su economía, sino por sus sistemas constructivos.
- Ira: La Desconexión Social y la Desatención a las Comunidades Vulnerables
La ira institucional se ha manifestado en el desprecio por las comunidades vulnerables (y no necesariamente marginadas económicamente) y la falta de atención a las voces que alertaban sobre los riesgos. Durante años fueron ignoradas en términos de medidas preventivas y políticas de resiliencia. Mientras los grandes proyectos recibían atención, las comunidades expuestas a los mayores riesgos fueron desatendidas. Este desprecio por el equilibrio social y el mal manejo de los conflictos ha incrementado la desigualdad y el costo humano de los desastres.
- Lujuria: El Espejismo del Progreso Vacío
La lujuria por el progreso llevó a un crecimiento urbano desmesurado y a una desconexión total con las necesidades reales de las personas. En lugar de construir ciudades resilientes y sostenibles, se priorizó la expansión a toda costa, sin considerar las amenazas del entorno natural o al menos la creación de acciones que mitigaran el daño al que estaban expuestos. La obsesión por el avance rápido y el desarrollo sin límites creó un espejismo de progreso que, al final, resultó ser vacío e insostenible. Las ciudades crecieron sin pensar en los riesgos inherentes, y los habitantes, desinformados y desprotegidos, fueron los más afectados por la tragedia, esperemos los seguros dan cabal cumplimiento a las pérdidas económicas y materiales y el gobierno empiece una reconstrucción inmediata, pero no con madera.
Conclusión: La Realidad Supera la Ficción
Lo ocurrido en California es un recordatorio brutal de que, incluso en las sociedades más avanzadas, la falta de previsión y la acumulación de estos “pecados capitales” pueden conducir a una tragedia que, aunque parezca sacada de una película, es más real de lo que nos gustaría admitir. El gobierno de California y sus habitantes, ya que no todo te lo tiene que decir el gobierno, es decir, el sentido común o al menos hacer caso a tantas y tantas películas de diversos desastres que alertan a la sociedad que esos riesgos están presentes, al igual que los personajes de Seven, se encuentran atrapados en un guion preestablecido, incapaz de romper el ciclo de errores y negligencias.
En este contexto, es fundamental no solo reflexionar sobre las condiciones que llevaron a esta tragedia, sino también aprender de ellas para construir un futuro más resiliente y sostenible. Aplaudimos la solidaridad mostrada por las autoridades mexicanas y la comunidad internacional, que han respondido con prontitud y eficacia para mitigar el sufrimiento de los afectados. Estas acciones deben servir de inspiración para redoblar los esfuerzos en la planificación y prevención de riesgos, evitando que tragedias como esta se conviertan en un ciclo recurrente. La verdadera fortaleza radica en transformar el dolor en aprendizaje y el apoyo en acciones concretas hacia un cambio duradero.
Mtro. Guillermo Moreno Ríos
Ingeniero civil, académico, editor y especialista en Gestión Integral de Riesgos y Seguros. Creador de Memovember, Cubo de la Resiliencia y Promotor del Bambú.
incide.guillermo@gmail.com
La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
Columna Invitada
Observatorios ciudadanos
En estas páginas se han propuesto, como medio de participación apartidista de la ciudadanía, crear observatorios de la acción del gobierno y de las situaciones de nuestra Sociedad.
Hay ventajas al crear observatorios. No requieren de un gran número de miembros, como lo requeriría un partido. Pueden establecerse muy rápidamente y empezar con un grupo relativamente pequeño de participantes, debidamente cualificados para lo que se está haciendo, con un costo relativamente bajo, porque no se requiere tener una estructura importante como la podrían tener algunos organismos gubernamentales.
Pueden empezar en pequeño y ser fácilmente escalables; hacerlos crecer conforme se va desarrollando el tema. Y también establecerlos por área. Por poner un ejemplo: un observatorio de la situación económica, podría empezar con un observatorio de los precios del aguacate. Algo relativamente fácil de llevar a cabo con un grupo relativamente limitado de personas. Después, irlo escalando conforme se va aumentando el número de participantes, llevarlo a otras áreas donde se puede hacer la misma observación sin un costo sustancialmente mayor. Por ejemplo, el precio de los limones.
Hay que considerar que los observatorios reflejan la opinión pública. Aquí habría que hacer una distinción. Estamos hablando de auténtica opinión pública. Hoy en día se habla de que los medios, los periódicos, las cadenas de televisión, son opinión pública. La realidad es que no siempre la reflejan, Y por ello se habla que no es información pública, sino la información publicada. Que es algo muy diferente. Esta es fácilmente manipulable y, de hecho, puede responder a las ideas o a intereses de quienes publican.
Mientras que, en un observatorio ciudadano, tenemos una opinión pública que es más difícil de manipular. Aunque también hay que considerar que, si la oposición puede crear este tipo de observatorios, también el gobierno puede crear los suyos y salir con el argumento de que “tienen otros datos”.
Habría que definir el alcance de estos observatorios. Y tener una idea de que es necesario validar tanto el contenido, como su independencia. Lo que uno esperaría es que fuera el propio público el que validara lo que se está publicando. Y hay que generar también un esquema para ello.
Ya se han comentado aquí algunos temas de observación. Sin pretender ser exhaustivo, estas son otras posibilidades:
• Mortalidad y morbilidad de diferentes padecimientos. Entendiendo la morbilidad como la frecuencia con la que ocurre un padecimiento en la población, y la mortalidad por la posibilidad de morir, una vez que uno adquiere la enfermedad.
• Abasto de medicamentos, tanto al sector público como al privado. Que tan frecuentemente se encuentra escasez de determinados medicamentos, como ocurrió durante la pandemia, en la que fue muy visible una reducción importante de los medicamentos y de la atención para los niños con cáncer.
• Retrasos en las citas, para poder acceder a los servicios de salud de segundo o de tercer nivel.
• Cómo cambia la esperanza de vida. Conocer las opiniones sobre las razones por las cuales esto ocurre y medir la cantidad de enfermedades prevenibles que se están dando.
• Educación, tanto pública como privada. ¿Qué tan disponible está para el público en general, así como la calidad de la enseñanza que el alumnado recibe?
• La empleabilidad de los egresados de los distintos niveles, visto desde el ángulo de los empleadores, cuál es la necesidad de cursos remediales, para poner en condiciones de llevar a cabo un empleo en los que están siendo contratados.
• Remuneración, tanto de los docentes como de los egresados.
• Derechos humanos: ¿cuántos hechos denunciados han requerido de llevar a cabo protestas o manifestaciones para lograr ser atendidos por los funcionarios públicos que tienen la obligación de resolverlos? ¿Qué tanto las recomendaciones de derechos humanos, pueden hacerse obligatorias para el gobernante?
Lo importante es tener conciencia de asuntos que requieren de una observación del ciudadano, para poder validar la acción del gobernante. Es de esperar que los gobiernos no acepten este tipo de vigilancia, porque están buscando la gobernabilidad y, para la clase política, esta procede de que no los cuestionen. De manera que es muy difícil lograr que un gobierno pueda hacer este tipo de observación de modo imparcial. La validación de los observatorios ciudadanos, entonces, debería darse por la propia ciudadanía.
Siempre habrá discrepancias con los gobiernos cuando se establezcan observatorios. Ahí está precisamente la demostración de que son necesarios. Y nos urge tener, verdaderamente, otro tipo de información que la que el gobierno nos permite conocer.
La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx
-
Mundohace 3 días
Presidente Trump refuerza su agenda provida con decisiones clave
-
Mundohace 2 días
Párroco de Gaza: tregua ofrece esperanza
-
Vida y Familiahace 2 días
Mérida lista para el CIFAM 2025, un espacio para el diálogo y la unión familiar
-
Columna Invitadahace 2 días
Oportunidades y retos en México y Estados Unidos