El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró este miércoles que Rusia no boicoteará los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang después de que el Comité

Moscú.- El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró este miércoles que Rusia no boicoteará los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang después de que el Comité Olímpico Internacional (COI) excluyera el martes al equipo ruso.

"Nosotros, sin lugar a dudas, no declararemos ningún boicot ni impediremos que nuestros deportistas olímpicos participen (en los Juegos), si alguno de ellos quiere competir a título individual", afirmó.

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Putin también admitió que "Rusia es, en parte, culpable" de su exclusión de los Juegos, "ya que dio motivos para ello", aunque destacó que el "castigo colectivo" es un concepto jurídico que no existe en ningún país del mundo.

Criticó el hecho de que "la mayoría de acusaciones" contra su país se basen en afirmaciones "que no han sido demostradas y que en gran medida son infundadas".

Putin denunció que las acusaciones de dopaje de Estado vertidas contra Rusia se sostengan exclusivamente en las declaraciones de una persona cuyo estado psíquico, al igual que su catadura moral, "deja mucho que desear".

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Se refería al antiguo director del laboratorio antidopaje de Moscú, Grigori Ródchenkov, el principal informante de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y que denunció un programa estatal de encubrimiento de positivos en los Juegos de Sochi (2014).

La prohibición de la bandera y el himno rusos en PyeongChang ha sentado muy mal en Rusia, que lo considera una "humillación" y una sanción "sin precedentes" en la historia de los Juegos Olímpicos.

Incluso, los diputados rusos se apresuraron a última hora del martes a pedir el boicot, ya que consideran "inadmisible" que una "gran potencia deportiva" compita con bandera neutral.

Según los expertos, las consecuencias para el deporte ruso de un boicot serían desastrosas, empezando por una sanción de ocho años que dejaría a Rusia fuera de los próximos dos ciclos olímpicos.