Ha pasado un año de aquel terrible sismo

Julio Hortiales

Julio Hortiales

Ciudad de México.— Ha pasado un año de aquel terrible sismo que acabó con edificaciones en la Ciudad de México y que mostró cuán frágiles somos ante la naturaleza. Aquel 19 de septiembre de 2017 derrumbó sueños, patrimonios y separó a cientos de familias mexicanas. Sin embargo, con esta tragedia también salió a la luz, la corrupción, la negligencia, la opacidad y las falsas promesas por parte de las autoridades de nuestro país; todo esto ha sucedido a 12 meses de aquella terrible catástrofe.

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Los daños en miles de edificaciones, y las irregularidades reportadas en diferentes construcciones, en cuanto a permisos y otros elementos, los vecinos de la colonia Lindavista concretamente los que habitaron el edificio de Coquimbo 911, señalaron que las autoridades nada han hecho por ellos y que los dejaron a su suerte, pese a comprometerse a ayudarlos como lo señala Alfredo González.

“Muchos de los vecinos, se fueron a rentar a otros lados, pero con sus propios recursos y el gobierno no los apoyó y no les han dado fecha para darles solución; y yo los que conozco no se han recuperado y viven con traumas y los traen con promesas y promesas y no tienen solución, y en verdad no han solucionado absolutamente nada”, expresó González.

EDIFICIO_SISMO

Para Rogelio Hernández también habitante del edificio colapsado en Coquimbo 911, las autoridades prometieron ayudarlos, pero eso jamás sucedió y quienes salieron en su apoyo fueron sus familiares, porque hasta los cheques para rentar una vivienda que el gobierno capitalino ofreció a las víctimas de los sismos resultó ineficiente.

“Nuestra familia nos está apoyando, pero no es lo mismo de las autoridades ha pasado un año y no nos dan solución no han traído vueltas y vueltas y nada pasa, hay personas que sí les han dado, pero es una cantidad mínima y con eso no se puede hacer nada. Y personas que perdieron a su familia, imagínate, peor aún. Yo tenía un amigo aquí que desafortunadamente falleció y pues su familia jamás se va a recuperar y su familia aún no recibe el apoyo de nadie”, expresó el habitante de Lindavista.

Edificio_Coquimbo-2

El reto que continúa vigente para la sociedad y el gobierno es la reconstrucción. Tras las lecciones aprendidas, las autoridades locales reconocen que deben contribuir a fortalecer la vigilancia en el cumplimiento de los reglamentos de construcción y las normas técnicas, obligando a que los constructores y quienes respaldan una responsiva de la edificación de un inmueble, llámese perito o director responsable de obra, cumplan los códigos de ética y profesionalismo que conllevan a desarrollar.

Desafortunadamente las heridas siguen abiertas para muchas personas. Es el caso de la señora Sandra Ornelas quien lo perdió todo y desde hace un año continúa viviendo en un albergue para damnificados ella habitaba un departamento en la calle de Edimburgo en la colonia Del Valle.

Vecinos_calle_Coquimbo-1

“Aquí en el albergue se nos ha brindado alimento y ropa. Pero ¿y después? Esa es la preocupación: ¿Qué vamos a hacer? ¿A dónde vamos a ir? Necesitamos un espacio para estar con mi familia porque de verdad todo lo perdimos”.

Nunca es tarde para generar esquemas de prevención y para efectos derivados de los sismos, así como de atención emergente, no solamente en las construcciones sino a nivel urbano, ya que el efecto final repercute en las vidas de las personas y en funcionamiento de las ciudades.

ebv