Mundo
Trump y Macron al ritmo de ‘Get Lucky’
París.— Al ritmo de la música de Get Lucky de la banda electrónica Daft Punk, los presidentes de Francia, Emmanuel Macron y de Estados Unidos Donald Trump vivieron el Día Nacional de Francia. Durante un largo rato ambos mandatarios dejaron las diferencias sobre el cambio climático y político comercial a un lado y disfrutaron del desfile militar y la música.
Macron, en un breve discurso antes de despedir a su huésped, afirmó que a sus dos países “nada (los) separará jamás”. “Siempre en nuestra historia -señaló- hemos encontrado ese amor de la patria que nos ha salvado… También hemos encontrado aliados seguros, amigos que acudieron en nuestra ayuda. Los Estados Unidos de América es uno de ellos”.
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Una alusión a lo que había motivado la invitación a Trump para asistir a la parada militar: la conmemoración del centenario de la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial junto a Francia y al resto de los aliados. Esta invitación se vio correspondida con las repetidas muestras del jefe del Estado de la primera potencia económica y militar de estar disfrutando durante el desfile.
El ejército francés toca Daft Punk en el Día de la Bastilla #BastilleDay. ¡Excelente video! pic.twitter.com/PbzxNEt0dc
— Luis Rodolfo (@luisrodolfo) 14 de julio de 2017
Trump intercambió de forma reiterada -a la vista de las cámaras, pero sin sonido- comentarios y confidencias con Macron mientras los aviones surcaban el cielo, pero también durante el desfile en tierra, encabezado por un grupo de soldados estadounidenses, algunos vestidos con uniformes de la Primera Guerra Mundial.
Los miembros de la tribuna se levantaron de sus asientos al paso de ese primer grupo a pie, que portaba la bandera de Estados Unidos. Trump hizo el saludo militar, mientras Macron aplaudió desde el palco, situado en la plaza de la Concordia, en la parte baja de la avenida de los Campos Elíseos.
Los aplausos desde la tribuna oficial fueron una constante durante las dos horas del desfile en el que participaron 3 mil 720 militares a pie, 211 vehículos (incluidas 62 motos), 241 caballos, 63 aviones y 29 helicópteros.
El Ejército estadounidense también estuvo representado en el aire, con ocho cazas (seis F16 y dos F22). Al termino del acto, una banda interpretó los himnos de Estados Unidos y Francia con las banderas de ambos países enarboladas por militares.
A propósito del #BastilleDay ???????????????????? pic.twitter.com/FwGj5KrVxK
— Jaime Torreblanca (@japilo) 14 de julio de 2017
Por la noche celebraron una cena privada en un restaurante en lo alto de la torre Eiffel, que cerró una jornada con poco contenido de fondo pero muchas imágenes y gestos de amistad, de los que se desprende una intencionalidad política para la popularidad de ambos mandatarios.
La última vez que un presidente estadounidense en ejercicio asistió como invitado a la Fiesta Nacional francesa fue George Bush padre en 1989. (Con datos de EFE)
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emc
Mundo
El descanso de fin de semana reduce síntomas de depresión en jóvenes: JAD
Mundo.- Dormir hasta tarde los fines de semana no fue pereza: fue una posible protección emocional. Un estudio reciente asoció ese descanso extra con menor riesgo de depresión en jóvenes.
La investigación, publicada en el Journal of Affective Disorders (JAD), analizó hábitos de sueño y salud mental en personas de 16 a 24 años. Los hallazgos ofrecieron un mensaje humano y esperanzador en medio de rutinas exigentes.
Investigadores analizaron datos de casi 1,100 jóvenes que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición entre 2021 y 2023, patrocinada por el gobierno federal.

Los participantes reportaron horarios de sueño entre semana y fines de semana. También describieron su estado de ánimo y síntomas relacionados con depresión.
Con esa información, el equipo estimó cuánto sueño recuperaron los jóvenes los sábados y domingos, tras dormir menos durante la semana.
Los resultados mostraron que quienes durmieron más los fines de semana tuvieron 41% menos riesgo de presentar síntomas depresivos diarios.

El estudio identificó que dormir entre ocho y diez horas entre semana ofreció mayor beneficio. Sin embargo, esa meta no siempre resultó viable.
La investigadora Melynda Casement, directora del Laboratorio del Sueño de la Universidad de Oregón, explicó una realidad compartida por millones de familias.
Casement señaló que los especialistas recomendaron horarios regulares, pero reconocieron que no fueron prácticos para muchos adolescentes y jóvenes adultos.

La científica afirma que el patrón nocturno fue normal en la adolescencia. Por ello, permitir recuperar sueño el fin de semana resulta una estrategia protectora.
Durante la adolescencia, el reloj biológico cambia de forma natural. El inicio del sueño se retrasa progresivamente hasta los 18 o 20 años.
Ese cambio convirtió a muchos jóvenes en “búhos nocturnos”. Sin embargo, los horarios escolares exigieron despertares tempranos.
En Estados Unidos, muchos institutos iniciaron clases antes de las 8 de la mañana. Esa dinámica provocó privación crónica de sueño.

La depresión representó una de las principales causas de discapacidad en jóvenes. Afectó su funcionamiento diario, asistencia y puntualidad.
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Un contexto que pide empatía.
El estudio no promovió desvelos desordenados. Los investigadores insistieron en que el sueño regular siguió siendo el ideal.
No obstante, reconocieron que el descanso compensatorio de fin de semana fue la mejor opción disponible para muchos jóvenes.

Casement destacó que este rango de edad resultó clave para comprender riesgos y diseñar intervenciones tempranas y realistas.
ARH
Mundo
Educar en casa: el aula se muda al hogar y reabre reflexión sobre aprendizaje en los niños
Mundo.- Miles de familias en el mundo ya viven una experiencia educativa fuera del aula tradicional. El homeschooling avanza y plantea preguntas profundas sobre aprendizaje, vínculos y responsabilidad social.
La educación en casa es una práctica común en países como Estados Unidos o Brasil. Organismos como la UNESCO y la OCDE han documentado su crecimiento y diversidad de modelos.

En América Latina, el debate aparece con fuerza y atraviesa valores, derechos y expectativas sociales.
El homeschooling colocó a las familias en el centro del proceso educativo. Padres y madres asumieron un rol activo como guías del aprendizaje diario.
Esta modalidad permitió adaptar contenidos, tiempos y métodos según cada niño, sin depender del calendario escolar tradicional.

Especialistas en educación comparada explicaron que no existe un modelo único. Cada familia construyó su propia experiencia pedagógica.
Algunas siguieron currículas oficiales con supervisión estatal. Otras optaron por enfoques alternativos, como Montessori o Waldorf.
La práctica también respondió a contextos específicos. Casos de bullying, violencia escolar o dificultades emocionales motivaron decisiones familiares.

En ese escenario, la casa se transformó en un espacio de cuidado, contención y aprendizaje.
La educación en casa interpela a la escuela como institución social. El aula no solo transmite contenidos, también enseña convivencia y diversidad.
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Investigaciones del National Center for Education Statistics mostraron que la socialización es uno de los principales desafíos del homeschooling.
Las familias suelen compensar con actividades deportivas, culturales y grupos comunitarios. Sin embargo, la experiencia cotidiana es distinta.

La intensidad del contacto social no siempre iguala la vida escolar diaria.
Otro punto clave es la desigualdad. Educar en casa requiere tiempo, recursos y capital cultural.
La CEPAL ha advertido que cualquier política educativa debe considerar su impacto en las brechas sociales existentes.

Los gobiernos enfrentan además un reto de supervisión. Garantizar contenidos mínimos y detectar situaciones de negligencia resulta complejo.
Países con regulación clara invirtieron en evaluaciones periódicas y acompañamiento institucional.
ARH
Roma.— El papa León XIV cerró solemnemente la Puerta Santa y con ello puso fin al Año Jubilar que había inaugurado su predecesor, el papa Francisco.
El pontífice avanzó en procesión por el atrio del templo vaticano, acompañado por cardenales, obispos y miembros de la Curia romana.
Frente a la Puerta Santa, permaneció unos instantes en silencio y oración, antes de cerrarla a las 9:41 horas locales.
Con este gesto concluyó el Jubileo de la Esperanza, convocado el 24 de diciembre de 2024 por el papa Francisco.
Tras la muerte de Francisco, ocurrida en abril de 2025, León XIV asumió la responsabilidad de cerrar el Año Santo.
La Santa Sede señaló que esta circunstancia no se registraba desde el año 1700.
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Por primera vez en más de tres siglos, un pontífice concluyó un Jubileo iniciado por otro papa.
Antes del rito, León XIV destacó el sentido pastoral del Año Jubilar.
Subrayó que la Puerta Santa simbolizó un espacio de acogida para personas cansadas y agobiadas.
Durante doce meses, millones de peregrinos cruzaron ese umbral en busca de indulgencia y renovación espiritual.
El Jubileo forma parte de una tradición que la Iglesia católica celebra aproximadamente cada 25 años.
El acto solemne contó con la presencia del presidente de Italia, Sergio Mattarella.
También asistieron representantes diplomáticos, religiosas, clérigos y fieles provenientes de distintos países.
Tras el cierre de la Puerta Santa, León XIV encabezó una procesión hacia el interior de la basílica.
Ahí presidió la misa de la Epifanía, con la que concluyó su primera Navidad como pontífice.
Un Jubileo que marcó a millones de peregrinos y transformó a Roma
Según cifras oficiales de la Santa Sede, más de 33.4 millones de fieles peregrinaron a la capital italiana como peregrinos.
Los grupos más numerosos llegaron desde Italia, Estados Unidos y España.
Además de la basílica de San Pedro, se abrieron Puertas Santas en otras tres basílicas papales.
San Juan de Letrán, Santa María La Mayor y San Pablo Extramuros formaron parte del recorrido jubilar.
En los días previos al 6 de enero, estas puertas también fueron cerradas. Cada ceremonia marcó el final del tiempo de indulgencia en esos templos.
Por indicación del papa Francisco, el Jubileo incluyó un gesto inédito: Se abrió una Puerta Santa en la cárcel romana de Rebibbia como signo de esperanza.
El Jubileo tiene raíces en la tradición judía del perdón y la liberación. La Iglesia católica adoptó esta práctica en el año 1300.
Desde el siglo XIV, los Jubileos ordinarios se celebran cada cuarto de siglo. El anterior ocurrió en el año 2000, durante el pontificado de Juan Pablo II.
Las autoridades realizaron obras urbanas para mejorar espacios públicos y zonas de alta afluencia en Roma.
El jefe de la Policía de Roma, Roberto Massucci, informó el despliegue de más de 70 mil agentes durante todos los eventos.
Tras el cierre solemne, la Puerta Santa será tapiada y permanecerá cerrada hasta la convocatoria de un nuevo Jubileo.
La Santa Sede ha señalado la posibilidad de un Jubileo extraordinario en 2033 ante los dos mil años de la muerte de Jesús de Nazaret.
JAHA
Mundo
Las redes sociales ocupan a los padres de todo el mundo
Europa.- En millones de hogares, los niños despiertan y revisan una pantalla antes de mirar a sus padres. Esa escena cotidiana hoy despierta preocupación en los padres de familia.
Además, el acceso temprano a redes sociales transforma la infancia. Padres y educadores observan riesgos reales para la seguridad, la salud emocional y el desarrollo integral.

Desde la experiencia cotidiana, muchas familias advierten que sus hijos navegan sin guía suficiente en entornos diseñados para adultos.
En los últimos años, niños y preadolescentes acceden a redes sociales a edades cada vez más cortas. Muchos lo hacen sin supervisión constante.

Las plataformas ofrecen creatividad y comunicación.
Sin embargo, en muchas de ellas, también exponen a ciberacoso, contacto con desconocidos y contenidos inadecuados, según advierten organismos especializados en infancia.
Además, la UNICEF y la Organización Mundial de la Salud han alertado sobre el impacto del uso excesivo de pantallas en el bienestar infantil.

El entorno digital avanza más rápido que la educación familiar y escolar. Esa brecha deja a muchos menores sin herramientas para protegerse.
A su vez, Australia aprobó una ley que restringe el acceso a redes sociales a menores de 16 años por motivos de protección infantil.
El gobierno explicó que la norma busca reducir ciberacoso, exposición temprana y efectos negativos en la salud mental juvenil.
Además, la legislación traslada mayor responsabilidad a las plataformas, que deben verificar la edad de los usuarios.

Asimismo, este modelo abrió un debate internacional sobre el rol del Estado, las familias y las empresas tecnológicas en el cuidado de la infancia.
Expertos en derechos de la niñez señalaron que el desarrollo emocional requiere tiempos libres de presión social digital.
Por ejemplo, en Argentina no existe una ley específica que limite el acceso infantil a redes sociales por edad.
Especialistas en educación digital advierten que muchos niños comparten datos personales sin comprender las consecuencias.
La huella digital permanece. Fotos, videos y comentarios pueden circular durante años y afectar la reputación futura.
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Los retos virales representan otro riesgo.
Algunos desafíos aparentemente inofensivos han provocado lesiones, según reportes médicos y escolares.
La falta de acompañamiento adulto incrementa la vulnerabilidad de niños y adolescentes frente a estas dinámicas.
El rol de los adultos: acompañar, no vigilar
Padres y educadores hoy cumplen un papel clave como guías digitales. La conversación abierta protege más que la prohibición absoluta.
Hablar sobre privacidad, huella digital y límites ayuda a formar criterio y responsabilidad.
Organismos como UNICEF recomiendan establecer reglas claras, acordadas en familia, sobre tiempos y contenidos.
El ejemplo adulto también educa. El uso responsable de pantallas en casa envía mensajes poderosos.
Escuela, familia y comunidad: una red de cuidado.
Las escuelas fortalecen la prevención cuando incluyen educación digital en sus programas formativos.
Además, talleres sobre ciberseguridad, convivencia digital y bienestar emocional generan entornos más seguros.
La colaboración entre familias, docentes y autoridades construye una protección real para la infancia.
ARH
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