El obispo de Tepic, Luis Artemio Flores Calzada, denunció que en Nayarit se ha desatado una ola de violencia que parece “incontenible”.

Ciudad de México.— El obispo de Tepic, Luis Artemio Flores Calzada, denunció que en Nayarit se ha desatado una ola de violencia que parece “incontenible”.

Flores Calzada, quien llegó al estado en 2012, envió un mensaje pastoral a las autoridades y fieles del estado donde expresa: “Hemos sido testigos cómo en algunas partes del estado de Nayarit se recrudece la violencia y provoca la percepción que es incontenible… Homicidios, feminicidios, levantones, despojos, secuestros, llamadas de extorsión, entre otros delitos, asolan a todo el territorio estatal”.

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La inquietud del obispo católico sobreviene porque Nayarit había sido considerado un estado de bajo impacto en violencia; incluso en el Índice de Paz Global, en el capítulo de México, Nayarit ocupaba el segundo lugar más tranquilo del país (sólo detrás de Yucatán). Sus indicadores en 2016 de homicidio, crimen violento, crimen con armas y crimen organizado permanecían muy por debajo de la media del país; sólo llevaba el primer lugar en indicadores de encarcelamiento en el estado. Es decir, Nayarit tenía, en proporción, la mayor cantidad de población carcelaria por número de habitantes en el estado.

Por ello, Flores Calzada exhortó no sólo a las autoridades sino a todas las instituciones sociales en el estado “a luchar contra el grave mal de la violencia”; pero insistió en que las autoridades tienen una mayor responsabilidad para recuperar la tranquilidad del estado: “De las autoridades se espera que hagan uso de la autoridad que les otorga la Constitución, que cumplan con la responsabilidad que el pueblo les ha otorgado, que con estrategias sólidas pongan fin a la ola de violencia; que generen los mecanismos necesarios para crear una cultura que prevenga el delito”.

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Finalmente, el obispo señaló que, detrás de la inseguridad y violencia se encuentran otros factores sociales: “son sólo una manifestación de las consecuencias que trae el empobrecimiento de nuestro pueblo, la falta de competitividad, una economía estancada que favorece sólo a unos cuantos privilegiados y la ausencia de oportunidades provoca que muchos busquen salidas fáciles”.

En septiembre pasado, fue asesinado el sobrino del exgobernador Roberto Sandoval; y en algunos fines de semana se reportan de diez a doce asesinatos, algunos de menores de edad. Periodistas afirman que los hechos violentos desatados en el estado se deben a que se rompió el pacto que tenía el detenido ex Fiscal de Nayarit, Édgar Veytia Cambero, con el crimen organizado, pues durante su gestión las cifras oficiales de homicidios se mantuvieron bajas. El diario Vanguardia reporta que, tras la detención de Veytia en Estados Unidos, la violencia se incrementó al doble.

ebv