Ciudad de México.— Franco Coppola llegó a México el 28 de septiembre del 2016 como representante del papa Francisco, apenas seis meses después de la visita del pontífice a la nación mexicana y luego de éste evaluara personalmente el perfil diplomático-pastoral que necesitaba para hacerlo presente ante las autoridades civiles y eclesiásticas del país que aún conserva el segundo sitio entre las naciones con más católicos del orbe.
Tras cinco años de servicio en México, Coppola ha sido llamado por el Papa para asumir la representación diplomática de la Santa Sede en Bélgica, el corazón de Europa, y en Luxemburgo.
Coppola pasó momentos luminosos y otros ciertamente difíciles durante su servicio como Nuncio Apostólico en México: Un radical cambio de administración federal, una también notable transición dentro de los liderazgos en el episcopado mexicano y, a pesar de haber sufrido un accidente que le tuvo convaleciente varios meses, recorrió buena parte del territorio poniendo énfasis en algunas de las dolorosas periferias mexicanas marcadas por la pobreza, la violencia, la marginación y la falta de oportunidades. Quedarán para la posteridad sendas visitas a las zonas damnificadas por los sismos del 2017 y su audaz incursión a Aguililla, Michoacán, durante una de las más crudas crisis de violencia e inseguridad en la región de Tierra Caliente.
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Antes de partir de vuelta a Europa, a Roma para atender varios asuntos con el Papa y la Santa Sede, a su amada región natal de donde se nutre de ejemplos familiares para explicarse pastoralmente y a su nueva casa diplomática en Bruselas, Coppola da un último vistazo a México y entre sus actos de despedida (que incluirá una pequeña recepción de despedida y una ceremonia en la Basílica de Guadalupe el 1° de enero del 2022) platicó con Felipe Monroy director de VCNoticias y columnista de Siete24 Noticias:
Felipe Monroy/VCNoticias: En estos cinco años como Nuncio Apostólico en México tuvo oportunidad de encontrarse con un país inmenso y con una gran cantidad de comunidades, ¿Qué gestos, experiencias o esencias se lleva de este país y esta Iglesia mexicana?
Franco Coppola: Salgo del país con algunas impresiones. Por un lado, impresionado por la acogida que recibí de su parte. Yo era un perfecto desconocido para ustedes pero me acogieron con generosidad por mi función, como representante del Papa. Siempre gocé de respeto, de atención, de puertas abiertas en todas las diócesis; me invitaron a todos lados. Estoy seguro que no por lo que soy sino por mi función de representar al Papa, es claro que la jerarquía católica en México tiene mucha relación con el Papa y le es fiel… aunque a veces quizá les puede costar serlo según las indicaciones que el Papa da, pero tienen fuerte esta relación.
VCN: ¿Cuáles fueron las primeras apreciaciones que tuvo del pueblo mexicano y, después de estos años, algo habrá cambiado? ¿Somos el mismo país al que usted llegó aquí?
COPPOLA: No. Es claro que no es el mismo país. Cinco años no son un gran lapso de tiempo pero me parece que México es un país vivo y por ser vivo, vive, camina, crece. En algunos aspectos pienso que hay avances y en otros, no. No se ha encontrado el camino para enfrentarlos y, por lo tanto, algunos problemas han ido empeorando. Esto es lógico porque cuando uno tiene una enfermedad debe tratarla para sanar, de lo contrario va empeorando.
“En lo político, tengo que reconocer que siempre he tenido buena acogida de parte de todos, tanto del gobierno de Peña Nieto como del presidente López Obrador y las distintas autoridades con las que he tenido que tratar”.
Durante el gobierno de Peña Nieto, por ejemplo, se nos manifestó la posibilidad de una reforma de la Ley de Asociaciones Religiosas y se trabajó mucho, en colaboración con la Secretaría de Gobernación y con las demás iglesias. Llegamos a un proyecto de ley consensuado con las iglesias y con Gobernación que se presentó a finales del 2017 o inicios del 2018 que era ya periodo electoral.
Sin embargo, fueron suficientes algunos comentarios periodísticos hostiles que veían una amenaza a la laicidad del Estado mexicano para bloquear todo. Pero, hay que decirlo, no se trataba en absoluto de amenazar la laicidad sino de permitir al Estado mexicano tener una laicidad adecuada a nuestros tiempos actuales.
“El Estado mexicano tiene una laicidad parecida a la de la Revolución francesa, de hace dos siglos, como si el tiempo no hubiera pasado”.
Me parece raro que una juez -con todo el respeto que hay que tener por los jueces-, diga que no es posible aceptar que un cardenal sugiera a los ciudadanos católicos el pedir a Dios ‘luz’ antes de ir a las elecciones a votar, sin dar ninguna indicación de un partido sí o no, contra o pro; sólo pedir ‘luz’ a Dios. Si esto no se puede aceptar -como dijo la juez en la sentencia-, no veo cómo este Estado se pueda llamar laico. Es un estado ateo, no laico. Porque no acepta que se pueda nombrar siquiera el nombre de Dios.
VCN: Es claro que hay mucho por hacer en materia de laicidad y libertad religiosa; pero ¿qué decir sobre otros asuntos de libertades y principios? ¿Sobre los asuntos referentes a la vida y la familia? ¿Hay avances o son parte de las ‘enfermedades’ que aún no tienen cura?
COPPOLA: No. Es un tema complicado. Llegué a México cuando el presidente Peña había presentado un proyecto para el matrimonio así dicho igualitario y después de las elecciones en que la ciudadanía había manifestado su inconformidad. Justo hubo varias manifestaciones en todo el país para manifestar la inconformidad con esta posición. Tengo que reconocer, que el gobierno en ese momento se dio cuenta de cuánto estaba equivocada esta iniciativa. El propio presidente se dio cuenta y pidió que no se tratara ni se diera seguimiento, aceptó que se retirara.
Hubo también, en esas ocasiones, muchas denuncias ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) a propósito de la manera de expresarse de los obispos en estos meses. Se hicieron todos los trámites, se explicaron largamente y detalladamente las posiciones por cada uno de los denunciados y finalmente el gobierno reconoció que los clérigos no se habían extralimitado de sus derechos como ciudadanos.
“Por eso, el trabajo [en materia de libertad religiosa] con el anterior gobierno fue importante, daba esperanza de dar un paso hacia adelante, importante para todo el país. Pero no se pudo realizar; probablemente porque en el mismo gobierno, en su interior, no todos pensaban que esto fuera oportuno. Ya se sabe que en tiempo de elecciones, el cálculo electoral puede tener más peso que lo realmente importante. De hecho, no se concluyó; es un proyecto que está allí o no sé si está, pero quedó en el cajón”.
VCN: ¿Pasa igual con el actual gobierno?
COPPOLA: Con el nuevo gobierno… Es un gobierno liderado por Morena, un movimiento que reúne muchas instancias diferentes entre ellas. Claro, están todos dentro lo que se puede llamar la banda izquierda del panorama político, pero con instancias muy diferentes. La campaña electoral que condujo el presidente estuvo centrada sobre algunos temas muy precisos: la lucha contra la corrupción y el tratar de hacer más igual un país que tenía muchas desigualdades. Alrededor de estos temas, muchos católicos se reconocieron y los consideran como temas importantes, prioridades en la vida del país; y por eso el movimiento tuvo respaldo de muchos católicos. De hecho, dentro de los diputados y senadores de Morena, hay muchas personas católicas.
El presidente, sin embargo, nunca tocó temas de orden moral en su campaña. En septiembre de 2018, una vez elegido, aceptó la invitación de los obispos y vino a visitarnos; ahí, frente a las preocupaciones que le expresaron los obispos a propósito de los temas morales de la vida, de la persona, lo social y de la familia, él dijo que su postura era que son temas divisivos que confrontan al pueblo; mientras lo que él necesitaba era unidad del país para la lucha contra la corrupción y para enfrentar este reto de hacer más igual las oportunidades para el pueblo.
“Dijo que se comprometía a que, bajo su gobierno, no se iban a tocar estos temas porque los considera divisivos”.
Lo ha dicho en las ruedas de prensa de la mañana, para él son temas personales en los cuales lo mejor sería preguntar a la gente directamente cuál es su postura y que, no es cuestión de que desde los diputados o senadores se trate imponer su punto de vista. Y debo decir que él ha sido consecuente de este punto de vista. Aunque ha habido proyectos que se han presentado en la cámara [de diputados] o el Senado de parte de individuos o de varios partidos en relación a estos temas, de hecho no han prosperado. De hecho, no se han tocado
VCN: ¿Confiaría en que se mantuviera igual el resto del sexenio?
COPPOLA: Hasta ahora lo ha hecho, no veo por qué lo cambiaría. También porque pienso que él, sobre este asunto, está consciente de que su mismo Movimiento tiene posiciones divididas. Tengo información de que, después de la elección del 2018, sobre la ola del triunfo legal que tuvo Morena, algunos senadores del partido presentaron un proyecto de ley para permitir el aborto en todo el país y, no sé cuánto de esto sea cierto, pero me han comentado que una tercera parte de estos senadores de Morena dijeron en asamblea que ellos no iban a respaldar este proyecto. Es la realidad: Morena tiene dentro de sí muchos participantes que son católicos, y los católicos no pueden respaldar este tipo de asuntos.
“Ahora, Morena es libre de decidir el rumbo que quiere tomar. Si quiere tomar un rumbo evidentemente incompatible con los católicos, lo tomará, es su libertad. Pero, hasta el momento, la campaña la lideró el presidente López Obrador, él no tocó estos temas y esto permitió a muchos católicos de votar a Morena porque se reconocían en la necesidad y prioridad de dar lucha contra la corrupción y en la lucha para que los más pobres pudieran participar un poco de la riqueza del país. Porque México es un país rico, no es un país pobre”.
VCN: ¿Qué informe le dejará al próximo nuncio apostólico? ¿Qué tipo de México se encontrará y de qué manera hay que caminarlo, conocerlo y entenderlo para hacer un buen servicio tanto diplomático como apostólico?
COPPOLA: México es un país grande, es un país que está abierto a todo lo que pasa en el mundo; no es un país aislado. Tiene un recurso más que el resto del primer mundo o de los países occidentales, Europa y Estados Unidos no tienen. México está abierto a esta realidad, la respira, la recibe como ellos; pero tiene un recurso añadido que lo diferencia: Tiene un pueblo muy vivo religiosamente y tiene a la Virgen de Guadalupe, es algo que los demás no tienen. Viniendo de Europa, sé que es un recurso muy importante y muy diferente.
Los desafíos que el mundo moderno pone a la Iglesia son importantes y no siempre ha encontrado la manera de seguir anunciando la buena nueva de Jesucristo, su Resurrección y su presencia entre nosotros a las generaciones de hoy. Aquí en México, como en el resto del mundo, también la Iglesia tiene dificultad de anunciarlo a las nuevas generaciones. Pero tenemos aún apoyo de las generaciones de adultos y adultos mayores. Pienso que en Europa y EU este apoyo es mucho menor; aquí se tiene un apoyo en la población adulta y también hay muchos muchachos que responden y viven la fe, pero desafortunadamente son una pequeña minoría.
VCN: Recientemente tuvo oportunidad de asistir a la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, ¿qué aspectos de esta asamblea cree que son útiles para poder compartir en Europa?
COPPOLA: Ha sido una experiencia riquísima, participar de esta asamblea eclesial. Nunca había participado en eventos del CELAM. Ha sido una grata sorpresa; pues veo que en otros países la vida de la Iglesia y de la comunidad eclesial, es una vida mucho más participada, México quizá tenga un poco menos. En Latinoamérica los laicos están incluidos y los religiosos están incluidos en la vida de la Iglesia. Ellos también, como Europa y EU, no tienen esta presencia de adultos cristianos y fieles como lo tiene México y por eso a veces hay opiniones o propuestas que salen un poco de lo que es el camino del Evangelio y de la tradicional cristiana. Pienso que es muy útil esta vida juntos de México con el resto de Latinoamérica, porque México tiene una tradición fiel, cristiana y católica que no se puede perder, que es buena y es correcta; y que los demás no tienen ya. En cambio, los demás tienen una experiencia de vida de Iglesia participada que me parece que México debe desarrollar más, que no tiene. Se pueden enriquecer el uno con el otro.
“Durante la Asamblea se enumeraron 41 desafíos pastorales y de estos se distinguió a doce más urgentes. Ahora, si se miran todos los desafíos, ¡cuántas veces está el verbo acompañar! ¡Muchas veces! Pienso que esta es la clave de cómo tiene que cambiar la Iglesia respecto a los siglos pasados”.
En los siglos pasados, la Iglesia estaba acostumbrada en que convertía al rey y convirtiéndolo a él seguía todo el pueblo eventualmente. Esto hizo que, en el pasado, la Iglesia se limitara a privilegiar la relación con las autoridades; porque una vez que estas estaban convencidas del bien de la Iglesia, todo seguía automáticamente. En el mundo democrático de hoy esto ya no funciona. Y eso lo vemos incluso desde casa.
Cuando era pequeño, mi papá decidía todo; ahora no creo que el padre pueda decidir. Antes que todo, tiene que concordar con la esposa y luego también con los hijos, pues tienen mucha voz en las decisiones de la casa. Claro que esto es mejor, porque esto permite a todos expresarse y es enriquecedor. Pero también esto complica todo un poco, porque antes el papá decía una palabra y se ponía de inmediato a ejecutar; ahora hay que encontrar un consenso y después que se ejecute. El camino es más complicado pero pienso que esta manera es más efectiva en el sentido en que después, cada uno lo siente propio. No lo hace sólo para obedecer sino que ha participado en la decisión y la siente suya.
“Esto también pasa en la Iglesia. La Iglesia tiene que aprender a acompañar a sus fieles, no se puede contentar sólo de tratar con las autoridades. Lo que falta gravemente en toda la Iglesia -aunque hablo por México, que conozco mejor- es justamente este acompañamiento”.
Hay un tipo de acompañamiento de catequesis presacramental para introducir a la Primera Comunión y la Confirmación, pero después no hay nada. Algunos movimientos tienen atención a jóvenes y muchachos, pero son realidades pequeñas, no son nada frente a los 60 millones de jóvenes que hay en México, no se hace nada para ellos, no hay nada previsto a nivel nacional para acompañarlos. Y se dejan solos en el momento más complicado, en su adolescencia, cuando uno comienza a ponerse preguntas y busca respuestas. Ya nuestros papás no están equipados, no tienen las herramientas para contestar a estas preguntas y la Iglesia no les ofrece ningún espacio para poder expresarlas y tener las respuestas que se requieran.
VCN: ‘Acompañar’ viene con esta petición de estar en contacto, tocar las heridas del pueblo. ¿Cómo hacer ese acompañamiento con las emergencias más apremiantes en México?
COPPOLA: Recientemente hablando de la necesidad de acompañar hice referencia a los discípulos de Emaús que, cuando ellos regresan a casa están desilusionados porque esperaban al Señor y ya pasaron días de estar sepultado; al regresar a casa, Jesús se aparece a su lado e inicia a caminar con ellos; pero no se manifiesta de inmediato sino que les pregunta por su cara triste, les permite expresarse. Es decir: Antes que todo hay que escuchar. En el acompañamiento hay que escuchar. Él les escuchó y les permitió expresar lo que había pasado, las razones de su desilusión; sólo después de haber escuchado y aprovechando los puntos de sus inquietudes, Él les explica cómo todo debía pasar, pero desde el punto que ellos habían manifestado.
“Nosotros, por el contrario, tenemos la costumbre de hablar sin escuchar; es una costumbre muy mexicana que me ha puesto en dificultad. Todos los periodistas -sobre todos los de Iglesia- me piden de inmediato ‘un mensaje’; y yo no estoy acostumbrado a dar mensajes. Esa mala costumbre no nos hace bien. Hay que escuchar y luego contestar desde la riqueza del corazón de cada uno”.
Explicando esto a un grupo de sacerdotes, uno me contestó con sencillez y franqueza cómo es que podía hacer esto; pues también les comentaba una tradición de mi pueblo en donde el cura todos los años recorre todas las casas en lo que se llama la ‘bendición de los hogares o de las familias’. No es tanto para echar agua bendita sino para entrar en las casas de todos los feligreses de la parroquia, conocer y encontrar cosas que a veces se encuentran encerradas dentro del muro de la casa que la persona no quiere manifestar.
“Y uno me comenta: ‘¿Cómo tengo que hacerlo yo, que tengo que celebrar diez misas cada día?’ Además de que el Derecho Canónico prohíbe celebrar tantas misas -y sé que lo hacen con la mejor intención- esto es hacer lo contrario, exactamente lo opuesto de lo que recomienda el Señor en la parábola del Buen Pastor”.
El Buen Pastor se da cuenta de que una oveja se desvía, deja las 99 en el redil y va a buscar a la que se perdió. En cambio, aquí los sacerdotes y los obispos nos hacemos ocupar nuestra agenda por los que están, los que nos piden misas, confesiones, coloquios; en fin, nos piden todo y nos ocupan todo el tiempo. Claro, después no tenemos tiempo de ir a buscar a la oveja. Estoy seguro, puedo poner la mano en el fuego, que nadie lo hace con mala intención; pero de hecho se portan de una manera opuesta a lo que nos sugiere Jesús en el Evangelio. Hay que hacer un cambio de mentalidad.
VCN: Habló de cosas que ‘están encerradas dentro de los muros de los hogares’ ¿cuáles serían algunas de las inconfesables vergüenzas que tendremos como pueblo mexicano? ¿Cómo salir de ellas?
COPPOLA: No soy yo el confesor de la Iglesia mexicana; no, no hay vergüenzas específicas. Lo malo o bueno que se hace en México, se hace en el resto del mundo. Lo que sí, los adultos hemos tenido la experiencia que impactó mucho en nuestra juventud que fue el ‘68, el movimiento juvenil y estudiantil que protestaba contra las incongruencias e injusticias; protestaba haciéndose sentir de una manera incluso violenta. Los adultos estamos acostumbrados a que, cuando algo no va, hay reacciones violentas y nos despiertan.
“Pero no nos hemos dado cuenta de que el panorama ha cambiado en estos cincuenta años, ha cambiado mucho. Ahora, los que están inconformes ya no protestan, silenciosamente se van. Y por eso, si yo no estoy atento, ni siquiera me doy cuenta”.
No soy sociólogo, pero la explicación que me he dado es que el mundo, la sociedad de aquel entonces, era más unida. Y cuando uno quería salir, lo hacía de esta manera, protestando. No podía jugar en otro campo, era el único campo.
Ahora, gracias a los medios de comunicación, si uno no quiere jugar en un campo tiene otros diez en donde puede hacerlo, no es necesario protestar. Sencillamente me voy y juego en otro lado. Eso es lo que pasa. Con la generación juvenil y con muchos de los que padecen abusos, por ejemplo -que es una grave vergüenza-, se van. Esto pasa en la Iglesia y también con los abusos en la familia: Uno se va y dice ‘mi padre no existe ya’, ‘está vivo pero me voy por otro lado’, ‘la sociedad hoy es muy abierta, y me permite tranquilamente sobrevivir sin tener relación con mi papá’.
Ahora, si uno no está atento, no se da cuenta. Es por eso que el Papa hace esta iniciativa del Sínodo de la Sinodalidad. Inventó algo nuevo. Porque [la Iglesia] estaba acostumbrada cada tres años a un sínodo de obispos; es decir: el Papa reconocía que él sólo no tenía a la mano toda la situación de la Iglesia y entonces reunía a los obispos para que, con su ayuda, pudieran mirar la situación de la Iglesia del mundo.
“Sin embargo, ahora el Papa se ha dado cuenta de que ni siquiera los obispos saben cómo es la situación de la Iglesia. Es necesario iniciar desde la base”.
Por ello invitó a todas las diócesis a iniciar un camino sinodal para entrar en contacto con toda la base, con todos los bautizados, no sólo con los que participan con la misa dominical, o con los agentes y no sólo ellos, sino también con los demás. Se trata de encontrar ocasiones, inventar ocasiones para escucharlos; como se hace en una familia cuando hay una situación difícil: Nos sentamos todos alrededor de la mesa para platicar, para ver qué se puede hacer y enfrentarlo.
Pienso que esa es la clave que puede cambiar completamente el rumbo de la Iglesia en todo el mundo y también en México. Es una oportunidad que el Papa ofrece, podemos aprovecharla o no; la tentación de desaprovecharla es fuerte porque es algo complicado, porque es algo que nunca se ha hecho y porque en la Iglesia existe la tradición de hacer ‘como siempre se ha hecho’.
“Las personas más abiertas entienden cuánta riqueza y prospectiva hay en la Iglesia con esta iniciativa; y los demás tienen miedo de qué va a pasar con esto. Están preocupados por lo qué va a pasar ‘si permito a mis hijos hablar’…”
Hay que subrayar -y me voy de México muy consolado con esta iniciativa del Papa- que espero que los obispos aprovechen esta iniciativa, porque podría permitir a México evitar el invierno de fe que conocen ya Europa y los Estados Unidos.
Información de VCNoticias
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México
El nivel educativo marca la diferencia salarial en México
Ciudad de México.— El tránsito de miles de jóvenes mexicanos por las aulas de la educación superior ocurre en un país donde estudiar más no siempre garantiza mejores oportunidades laborales, pero sí marca diferencias profundas en ingresos, trayectorias de vida y posibilidades de movilidad social, de acuerdo con el reporte Panorama de la Educación 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Educación que avanza, rezagos que persisten
México mantiene una tendencia sostenida en la reducción de adultos jóvenes que no concluyen la educación media superior. Entre 2019 y 2024, la proporción de personas de 25 a 34 años sin este nivel educativo pasó de 49 a 41 por ciento, en línea con una dinámica observada en el conjunto de la OCDE, donde el promedio se ubica en 13 por ciento. El dato refleja un avance en cobertura y permanencia escolar, aunque todavía distante de los estándares internacionales.
El nivel educativo continúa asociado con el acceso al empleo, aunque en México la relación presenta particularidades. A diferencia del promedio de la OCDE, donde el desempleo disminuye conforme aumenta el grado académico, explica que en el país la tasa de desocupación es menor entre quienes no concluyeron la educación media superior que entre quienes sí lo hicieron o incluso cursaron estudios terciarios. Este comportamiento sugiere un mercado laboral con alta absorción en sectores de baja calificación y una inserción más compleja para los egresados con mayor escolaridad.
Títulos universitarios y desigualdad de ingresos
El reporte confirma que la educación superior genera retornos económicos relevantes en México. La brecha salarial entre trabajadores con y sin educación media superior alcanza 19 por ciento, mientras que entre quienes cuentan con estudios terciarios y quienes concluyeron la media superior asciende a 56 por ciento, ambos indicadores por encima del promedio de la OCDE. Esta dispersión salarial evidencia que la escolaridad incrementa los ingresos, pero también expone una estructura económica con marcadas diferencias según el nivel educativo alcanzado.
El acceso a estudios de posgrado continúa siendo limitado. Solo 2 por ciento de los adultos jóvenes posee una maestría o grado equivalente, muy por debajo del promedio de la OCDE de 16 por ciento, aunque con un incremento marginal respecto a 2019. La baja proporción refleja barreras de acceso, financiamiento y continuidad académica en los niveles más altos de formación.
Quiénes llegan a la universidad y qué estudian
La licenciatura sigue siendo la principal vía de ingreso a la educación superior en México. El 93 por ciento de quienes inician estudios terciarios lo hacen en programas de este nivel, una proporción superior al promedio de la OCDE. Las mujeres representan una ligera mayoría entre los nuevos ingresos, con 53 por ciento en 2023, consolidando una tendencia de mayor participación femenina en el sistema universitario.
En cuanto a las áreas de estudio, el perfil de los egresados muestra que el 34 por ciento se gradúa en negocios, administración y derecho, mientras que 26 por ciento lo hace en disciplinas STEM. Las artes, humanidades y ciencias sociales reúnen 12 por ciento de los titulados, una proporción inferior a la observada en otros países de la OCDE, lo que anticipa efectos en la diversidad del capital humano y en la oferta cultural y social del país.
Menos niños, nuevos desafíos educativos
El sistema educativo mexicano enfrenta cambios demográficos relevantes. Entre 2013 y 2023, la población infantil de 0 a 4 años se redujo 9 por ciento y se proyecta una disminución adicional de 10 por ciento hacia 2033. Esta transición, de acuerdo con la OCDE, obliga a replantear la planeación de la oferta educativa, la infraestructura escolar y la asignación de recursos en los próximos años.
En educación básica, la proporción de estudiantes con rezago de edad en secundaria se mantiene en niveles intermedios dentro de la OCDE, con 1.1 por ciento en 2023, lo que indica una permanencia estable en la trayectoria escolar obligatoria.
Inversión educativa bajo presión
El gasto por estudiante en México se sitúa en el extremo inferior del rango internacional. Desde primaria hasta postsecundaria no terciaria, la inversión alcanza 2 mil 790 dólares anuales por alumno, mientras que en educación superior asciende a 4 mil 430 dólares, muy por debajo del promedio de la OCDE. Aunque la inversión total equivale a 4.3 por ciento del PIB, esta cifra permanece ligeramente por debajo del promedio internacional.
Entre 2015 y 2022, el gasto por estudiante disminuyó en términos reales y la proporción del presupuesto público destinada a educación pasó de 15.8 a 13.2 por ciento. El dato refleja una reducción de la prioridad relativa del sector educativo dentro del gasto público, en un contexto de demandas crecientes sobre el sistema.
Aulas, docentes y organización escolar
Las condiciones de enseñanza muestran contrastes. En primaria, los estudiantes mexicanos reciben menos horas de instrucción obligatoria que el promedio de la OCDE, mientras que en secundaria el número de horas es superior. El tamaño de los grupos en primaria alcanzó 23.1 alumnos en 2023, con un aumento sostenido desde 2013, lo que impacta la dinámica de enseñanza y aprendizaje.
En educación superior, el acceso a las instituciones públicas opera bajo un esquema de admisión abierta, con solicitudes directas a cada institución.
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México
La ciencia explica por qué evitamos tareas incómodas para protegernos del desgaste
Ciudad de México.- La procrastinación no siempre nació de la pereza. Una investigación reciente mostró que el cerebro activó mecanismos para frenar acciones asociadas con incomodidad, incluso cuando ofrecieron recompensas claras.
El hallazgo surgió de un estudio liderado por Ken-Ichi Amemori, neurocientífico de la Universidad de Kioto, y publicado en la revista Current Biology.

El trabajo analizó cómo el cerebro moduló la motivación frente al estrés.
Además, el equipo científico estudió a dos macacos, un modelo habitual para investigar procesos de decisión y motivación. Los animales realizaron tareas diseñadas para medir su disposición a actuar.
En una primera fase, los monos eligieron entre dos palancas que liberaron distintas cantidades de agua. Una opción ofreció menos recompensa y la otra ofreció más líquido.

Los investigadores observaron que los macacos actuaron con mayor rapidez cuando la recompensa fue mayor. El valor del beneficio influyó directamente en la decisión.
Después, el experimento incorporó un elemento desagradable. Los monos pudieron beber una cantidad moderada de agua sin consecuencias, o una mayor a cambio de un soplo de aire en el rostro.
Aunque la recompensa aumentó, la experiencia resultó incómoda. La motivación de los animales disminuyó de forma notable frente a esa expectativa negativa.

¿Qué frena la motivación?
El análisis neuronal identificó un circuito específico involucrado en ese comportamiento. La conexión apareció entre el estriado ventral y el pálido ventral, estructuras de los ganglios basales.
Estas regiones participaron en la regulación del placer, la motivación y los sistemas de recompensa. Cuando el cerebro anticipó una experiencia adversa, el estriado ventral se activó.
Esa activación envió una señal inhibidora al pálido ventral, encargado de impulsar la acción. El resultado redujo el deseo de iniciar la tarea.
En términos simples, el cerebro aplicó un freno cuando previó incomodidad, castigo o estrés, aun con beneficios evidentes.

Procrastinar también protegió al organismo
Para confirmar el papel del circuito, los científicos interrumpieron temporalmente la comunicación entre ambas regiones mediante una técnica quimiogenética.
Tras la intervención, los macacos recuperaron la motivación para iniciar tareas, incluso aquellas que incluyeron el estímulo desagradable.
Además, el fármaco no alteró las pruebas sin castigo. El resultado mostró que el circuito no reguló toda la motivación, solo aquella ligada a experiencias negativas.
El estudio sugirió que la apatía frente a tareas incómodas se desarrolló de forma gradual, conforme se fortaleció esa comunicación cerebral.
Los investigadores relacionaron estos mecanismos con trastornos como depresión y esquizofrenia, donde la pérdida de impulso para actuar resultó frecuente.
Amemori explicó que el circuito cumplió una función protectora. En declaraciones recogidas por Nature, advirtió que trabajar en exceso representó un riesgo real para el cerebro.
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El hallazgo aportó contexto a conductas cotidianas, como posponer labores domésticas o responsabilidades incómodas. La procrastinación apareció también como una señal de cuidado interno.
Comprender estos procesos abrió nuevas preguntas sobre equilibrio, salud mental y exigencia diaria. La ciencia sigue explorando cómo escuchar al cerebro sin ignorar nuestras responsabilidades.
ARH
México
México lidera contagios de sarampión en América: Jalisco y Chiapas son el nuevo epicentro en 2026
Informe epidemiológico al 11 de enero
Ciudad de México.– México inicia el 2026 con una crisis sanitaria sin precedentes. Con un acumulado de 6 mil 649 casos de sarampión, el país es la nación con mayor número de contagios en todo el continente americano, supera incluso a Canadá y Estados Unidos.
Vamos por partes: situación actual en México
Según el Informe oficial del brote de sarampión en México, con corte al 11 de enero de 2026, la dinámica del virus dio un giro geográfico. Mientras que Chihuahua fue el estado más castigado durante 2025 (acumulando 4 mil 483 casos), el arranque de este año coloca a Jalisco en el ojo del huracán con 134 contagios confirmados, seguido por Chiapas con 38 y la Ciudad de México con 14.
Situación actual del sarampión en América
La comparativa regional es desalentadora. Durante 2025, México registró 6 mil 213 casos confirmados, cifra que le valió el primer lugar de incidencia en América, superando los 5 mil 300 reportados por Canadá, de acuerdo con los datos más recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La mortalidad también es un factor crítico. Hasta la fecha, se han documentado 24 defunciones en territorio mexicano (21 de ellas en Chihuahua), todas en personas que no habían recibido la inmunización. Este dato se suma a un total de 29 muertes en el continente, donde México concentra la gran mayoría. Solo se contabilizaron cinco fallecimientos fuera de México: tres en Estados Unidos y dos en Canadá.
La falta de vacunación es el problema a vencer

El análisis de la Dirección General de Epidemiología revela: la vulnerabilidad del sistema inmune y la falta de vacunación en la población. El boletín oficial número 39 destaca que el 91.1% de los pacientes (5 mil 603 personas) no contaban con antecedente de vacuna.
Apenas un 6.1% de los casos presentaba una dosis de la vacuna SRP (Sarampión, Rubéola y Parotiditis), y un ínfimo 2.8% tenía el esquema completo documentado. Los casos graves están afectando principalmente a niños de entre 1 y 4 años, especialmente aquellos con cuadros de malnutrición.
Actualmente, aunque Chihuahua reporta cero casos en los primeros días de 2026, la atención se centra en el occidente y sur del país. Con 73 nuevos contagios reportados en las últimas 24 horas a nivel nacional, la autoridad médica insiste en que la única barrera efectiva es la vacunación inmediata para frenar el brote que amenaza con seguir expandiéndose por el territorio mexicano.
El regreso del virus del sarampión
La propagación enciende las alarmas en la comunidad médica. “El sarampión es considerado el virus más transmisible que existe, con capacidad de contagiar entre 12 y 18 personas por cada caso, siempre que no estén vacunadas”, explicó en entrevista previa para Siete24 la Epidemióloga Verónica Carrión.
La especialista advirtió que lo que hoy vive México es un retroceso significativo en materia de salud pública. Carrión recordó que el sarampión, considerado eliminado hace años, hoy “está de regreso con mucha más fuerza y nos exige priorizar la prevención”.
npq
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México
La paz no es una utopía, es un camino: filósofo y pastores analizan mensaje de León XIV
Ciudad de México.— Mientras los conflictos globales parecen hacer resurgir la inevitabilidad de los conflictos armados y una narrativa de fatalismo, el programa “Diálogos por la Esperanza”, de la Dimensión para la Cultura y la Educación de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), ofreció un segundo análisis profundo y multidisciplinario del Mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial de la Paz 2026 titulado “La paz esté con todos ustedes: hacia una paz desarmada y desarmante”.
Bajo la conducción del Pbro. Mtro. Eduardo Corral Merino, asesor y responsable de proyectos especiales de la Dimensión, el conversatorio reunió al filósofo Dr. Guillermo Hurtado Pérez, académico investigador de la UNAM; a Mons. Hilario González García, Obispo de Saltillo; y a Mons. Héctor Fabio Henao Gaviria, experto en paz en Colombia, para analizar el mensaje del pontífice.
El diálogo partió de una premisa clave: “La paz no es un ideal desencarnado, ni una ideología que se impone, sino que es un don de Dios, que al mismo tiempo se convierte en responsabilidad personal, en esfuerzo solidario” planteó Corral Merino al subrayar que la construcción de la paz exige una “conversión interior” y el tejer puentes de diálogo para “ensanchar nuestras mentalidades, más allá de un pesimismo estéril”.
“Para que sean fecundas las condiciones externas e institucionales de paz, para construir la paz necesitamos partir de una conversión interior, que nos haga mucho más humanos, fraternos, y sobre todo que veamos, nos veamos al servicio de las personas, de los pueblos, en esta cultura específica de este momento civilizatorio particular que vivimos. Por un lado, nos dice el Papa, es necesario desarmarnos”, apuntó el sacerdote.
León XIV: una voz en el desierto geopolítico
Al considerar que es un “contrasentido” el buscar la paz a través de las armas; Corral Merino pidió a los disertantes analizar “la realidad histórica que vivimos, con sus vicisitudes, paradojas, complejidades” desde la confianza de que “no está arrojada al caos y al sinsentido, sino que estamos sostenidos en la certeza de Aquel que lleva a plenitud todo lo humano, lo redime”.
En ese sentido, el Doctor Hurtado señaló el problema actual en que “los seres humanos se están haciendo la idea de que ya no hay nada que se pueda hacer para evitar la guerra, que ya es algo que está escrito, que ninguna acción particular, ni siquiera colectiva va a poder hacer algo para detener el conflicto. Me parece que una de las cosas más importantes desde este punto de vista político que nos está señalando el Papa León es que debemos cambiar esa actitud”.
Ante los conflictos abiertos y los desafíos geopolíticos, Monseñor Henao también señaló que los propios creyentes “estamos tentados por un uso profano de la fe, que es capaz de ser instrumentalizada en favor de la guerra”. Hizo notar que ante el realismo pragmático condensado en el “principio de si quieres la paz, prepárate para la guerra, el Papa recuerda que ese principio no es válido, ni tiene un fundamento real en la ética y en la vida creyente, del creyente en Jesucristo resucitado”.
El Obispo González también destacó que el mensaje pontificio recuerda que “la paz es un camino, hay que estar peregrinando, hay que estar poniendo los medios, hay que ser perseverantes en esta paz”; por ello apuntó que “una verdadera experiencia de la paz de Cristo ensancha la inteligencia y nos abre a nuevos caminos”; por ello, destacó cómo este proceso “resiste a la violencia y la vence. Eso me da mucha esperanza”.
Entender la paz desarmada y desarmante
El Doctor Hurtado consideró que el pontífice ha insistido en la paz a lo largo de sus intervenciones y mensajes; y que quizá esté preparando un documento más profundo y extenso sobre lo que significa la auténtica paz: “Lo que el concepto de paz desarmada y desarmante nos invita a pensar, por ejemplo, es en una paz que va más allá de la tregua, una paz que va más allá de la no violencia momentánea. Y eso requiere, como el Papa ha dicho, de una transformación interna muy grande, sin la cual no podemos entender al otro de una manera tal que nos permita entablar con él o con ella una relación verdaderamente pacífica”.
Para el Obispo Hilario González, el llamado a la paz ‘desarmada y desarmante’ implica especialmente a las religiones volver a ser “casas de paz” porque “no podemos ser otro tipo de arma”. El pastor asegura que en la historia hay una crítica a las guerras de religión y a las religiones como causantes de las guerras: “Yo creo que coincidimos con el Papa de que la religión debe venir a desarrollar esa capacidad de diálogo, de fraternidad, de encuentro. Los creyentes deben desmentir activamente, si la inteligencia ha sido ensanchada por la paz en nuestras acciones sobre todo en la vida, y vencer esa blasfemia de hablar de guerras en nombre de Dios. Por eso, junto con las acciones, cada vez es más necesario cultivar la oración, la espiritualidad, el diálogo ecuménico e interreligioso”.
Desde la experiencia concreta de los procesos de reconciliación en Colombia, Monseñor Héctor Fabio Henao destacó la relevancia del mensaje para América Latina, una región azotada por conflictividades complejas. Rescató dos ejes teológicos centrales del documento, la paz como “presencia y camino”: “A veces hemos buscado la paz como una meta lejana. El Papa nos invita a revisar nuestra concepción”, explicó. Para él, construir paz en medio de la violencia requiere “una espiritualidad especial” y entender que “la paz nos exige reconocer y asumir la historia en su complejidad”. Henao Gaviria enfatizó el desafío de crear una auténtica “cultura del diálogo” que permitiera encuentros genuinos entre posiciones antagónicas, buscando el bien común.
El desarme interior
Mons. Hilario González García, desde su labor en el diálogo interreligioso, profundizó en la dimensión experiencial de la paz: “El punto de partida es la paz de Cristo resucitado… Si no tenemos esa experiencia, difícilmente podemos ser constructores de paz”, afirmó. Subrayó el poder transformador de esta paz, donde “las diferencias… se ponen a un lado para que todos nos sintamos hijos e hijas de Dios”. Señaló que el desarme comienza “en lo personal, en el corazón, la mente y la vida”. Sólo ahí crece “la esperanza de lo que podemos hacer los seres humanos como el desarrollo de sociedades civiles conscientes de formas de asociacionismo responsable, experiencias de participación no violenta, de prácticas de justicia reparadora a pequeña y gran escala”. Es absurdo pretender construir una sociedad destruyendo toda la estructura humana y social con la que ya contamos.
“Suponer que la paz es un ideal, una utopía, algo irrealizable, es precisamente caer en el juego de los enemigos de la humanidad”, consideró Hurtado Pérez quien concluyó sintetizando que “el mensaje del Papa se enfoca en no perder la esperanza, no perder la esperanza en la paz, es un mensaje que todos debemos compartir”.
El Pbro. Maestro en Ciencias Eduardo Corral concluyó recordando que la paz nace del interior y se proyecta en un compromiso con la verdad, la caridad y el cuidado de la casa común. El sacerdote agradeció a los disertantes y a la audiencia por su participación; y en nombre del Arzobispo Emérito de León y titular de la Dimensión Episcopal para la Cultura y la Educación, Alfonso Cortés, y del Secretario Ejecutivo de la Dimensión, el Pbro. Carlos Sandoval Rangel, reafirmó el compromiso de ‘Diálogos por la Esperanza’ de ser un espacio donde la fe y la razón interpelan los signos de los tiempos, ofreciendo luces de esperanza y caminos de acción para la transformación social.
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